Mario Cáffaro
El ARI santafesino integrará el Frente Progresista, Cívico y Social de la provincia, pero deberá recorrer un largo camino para no ingresar únicamente como furgón de cola a una coalición nacida del acuerdo entre socialistas y radicales, cuyo eje convocante es la figura de Hermes Binner.
Es que la decisión de dirigentes aristas de sumarse al proyecto con la firme intención de llegar al gobierno de Santa Fe choca con la resistencia de otros que se sienten cómodos en el rol opositor o testimonial y de la propia diputada Elisa Carrió, quien, permanentemente, deja planteadas sus diferencias con su par socialista rosarino.
Cuando en marzo último, en Mar del Plata, el congreso arista dejó en libertad a los distritos para conformar alianzas, los santafesinos lograron el primer paso que, después, tuvo como correlato la integración de una lista única de autoridades a nivel provincial y la ratificación de la política partidaria el pasado fin de semana en Mendoza.
Claro que, mientras el ARI lanzaba la candidatura presidencial de Carrió en Cuyo, socialistas y radicales daban otro paso en el camino al 2007 en un asado que congregó a los principales dirigentes en la quinta del diputado Juan Carlos Millet.
El ARI respondió al asado el jueves pasado, mostrando a toda su dirigencia y anunciando un amplio debate interno que tendrá en cuenta especialmente aspectos programáticos para una eventual "articulación" de la fuerza con el frente.
El titular partidario, Alberto Muñoz, advirtió que no les gusta la idea de entrar a "un frasco lleno de rótulos". Otros dirigentes subrayaron que "es tiempo de bajar los decibeles, de reflexionar, de acordar y convocar a todos los demás sectores sociales -no sólo a los partidos políticos- para constituir una alternativa" al oficialismo santafesino.
"Serán los afiliados los que decidan qué posición adoptar en la provincia", el año que viene, cuando se celebren las elecciones de gobernador, resumió Alicia Gutiérrez.
Esa misma tarde, en el recinto de la Cámara, el bloque del ARI se quedó solo en su intento de aprobar dos declaraciones políticas que incluso iban en apoyo a medidas impulsadas por el gobierno nacional. Una de esas declaraciones era respaldando los proyectos de reforma a la ley laboral que se discuten en la comisión de Asuntos Laborales de la Cámara de Diputados de la Nación y otra, saludando la decisión de ese cuerpo de negarle el ingreso a Luis Patti.
Mario Lacava, jefe de la bancada justicialista, subrayó a los impulsores de los proyectos, Aldo Strada y Alicia Gutiérrez, respectivamente, que la comisión de Labor Parlamentaria acordó no tratar los temas sobre tablas. Pero esa posición fue ratificada y reforzada por el socialista Antonio Bonfatti, quien se mostró dispuesto a cumplir los pactos sellados con sus pares.
Los cuatro votos del ARI no alcanzaron para avanzar con las declaraciones, pero les volvió a demostrar que el camino es el testimonial, o bien, integrarse con diferencias a un acuerdo electoral sabiendo que tendrán muchos "sapos que tragar" no sólo en el camino electoral, sino, además, en el caso de llegar al gobierno.