Osvaldo Piazza se presentó, en conferencia de prensa, como el elegido de Rodolfo Sacks, candidato a presidente por Transparencia Rojinegra, para dirigir el plantel profesional de Colón de cara al próximo torneo Apertura. Y desde la mesa no esquivó viejos recuerdos: "Él me abre las puertas que alguien antes me cerró".
La presentación del "Pelado" se realizó ayer en el primer piso, Sala de Convenciones, del hotel Holiday Inn. Arrancó pasadas las 11 y se extendió hasta las 11.45, con la presencia de gente del entorno de Rodolfo Sacks.
Ante todo, el "Pelado" aclaró: "Si Piazza viene, no quiere decir que tengan que estar los mismos jugadores que brillaron cuando me hice cargo del equipo. Que no haya confusión con este tema. La agrupación de Rodolfo (por Sacks) también es novedosa y pretende darle un cambio de cara a todo".
Por otra parte, Piazza se refirió a la falta de logros en Santa Fe. "Si uno se fija en los jugadores que están formados en esta ciudad, más precisamente en Colón, sólo juegan Capurro, Píccoli y pará de contar... Quiere decir que a las divisiones inferiores no se las debe formar sólo para ser campeones en sus categorías, sino para darle algún jugador al profesionalismo. Con respecto a este tema es necesario volver atrás, porque en aquel momento no interesaban las divisiones inferiores, para nada: era una política de salir a buscar jugadores ya hechos. Entonces hay que encarar el tema de otra manera: traé seis o siete jugadores titulares, pero ítitulares! Y, luego, delinear qué es lo que hay abajo, acordar con el cuerpo de técnicos del club y ver a quiénes se puede utilizar para el campeonato profesional. Ver si se le puede dar vida al fútbol de divisiones menores de Colón.
Sobre el cierre de su presentación, Osvaldo Piazza evocó al pasado: "Tuve muchas posibilidades de venir pero nunca se daban. Entonces, hablé una vez con el presidente de turno para preguntarle si había algún problema conmigo y me dijo que no. De todas maneras, hoy Rodolfo me da la posibilidad, en caso de que se dé, para venir a dirigir. Me provoca mucha felicidad y espero estar estar bien con los entrenamientos para que todos los días podamos dar lo mejor de cada uno".
Por último, le habló al socio de Colón: "Les digo que hay seriedad, pero es porque lo conozco de antes, no me tiene que convencer ahora. Conocí a miembros de la comisión que van con Rodolfo (por Sacks) y se notaba el interés para que funcione la cosa. Al hincha muy poco le podés hablar de cómo está hoy el club, porque ellos quieren transparencia y llevar su equipo al máximo, además de que los jugadores que vengan rindan y se brinden totalmente por Colón y la camiseta. Si el socio vota a esta agrupación, quiere decir que confía en ellos, pero también en mí".
Con su habitual celeridad en los conceptos, Osvaldo Piazza habló sobre temas puntuales: "Es una ventaja para mí el hecho de conocer a la ciudad y Colón en particular. Nunca dije que es una ciudad chica, como otros a los que escuché decirlo; también hubo quienes dijeron "ciudad chica, infierno grande'. Entonces, no creo que llegue a algo así, pero sí conozco lo que va a buscar el hincha a la cancha. Si me preguntás por qué Colón, porque cuando entré con Atlético de Rafaela a la cancha de Colón, se me aflojaron las piernas. Nunca había sentido tal dimensión y fue algo que me tocó. Esa vez sentí un amor inmenso por todo lo que me brindaban y tuve la sensación de que fue como si todo hubiese estado disculpado, de decir �te criticamos?, ahora no importa. Es lo que me impulsó para que esté aquí con una gran posibilidad de ser el técnico de Colón".
Y cerró al referirse al control a los jugadores y su identidad con los colores: "Uno imagina que no sólo el hincha piensa y habla sobre la falta de identificación que hay con algunos jugadores, sino que el periodismo también. Y por repercusión llega a los dirigentes, pero no es serio que se opine una vez que se ven las cosas, lo mejor es hablarlo y aparecer antes. Hay que estar muy atentos: por ejemplo, mientras el profe trabaja, uno tiene que acercarse, preguntar cómo están y demás. Porque hay que hacerles entender que la vida del futbolista es corta y que no únicamente la cuestión es el coche o las mujeres, sino que deben charlarse otras cosas".
De la redacción de El Litoral