Campaña de regularización del trabajo en negro

En cinco meses, se blanquearon cien mil empleadas domésticas

Parte del aporte patronal puede deducirse del Impuesto a las Ganancias. Foto:Archivo/Guillermo Di Salvatore.. 

Desde enero a mayo de este año, se triplicó la cantidad de personas inscriptas que pueden acceder a una obra social y, en el futuro, a la jubilación. El factor que incidió en el incremento es la posibilidad que tiene el empleador de deducir los aportes del Impuesto a las Ganancias.

El Régimen Especial de Seguridad Social para empleados del servicio doméstico, vigente desde 2000, no fue lo suficientemente efectivo para regularizar la situación de un sector que ha engrosado históricamente las cifras de trabajadores en negro.

A fines de 2005, en los registros de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) figuraban 50 mil de las 900 mil personas que se desempeñan en el servicio doméstico en el país. En mayo de este año, la cifra ascendía a 150 mil.

El titular de la Dirección General de Recursos de la Seguridad Social de la Afip, Guillermo Farías, consideró "importante" el incremento de regularizaciones que se dio hasta mayo y destacó, entre los factores esenciales de este cambio, la sanción de la ley que establece la posibilidad de deducir de la base sobre la que se calcula el Impuesto a las Ganancias el sueldo y las contribuciones que el empleador paga al personal doméstico.

Quienes ya tengan el personal registrado y realicen la determinación de Ganancias anualmente podrán deducir hasta 4.020 pesos en su declaración jurada de 2005. A partir del período fiscal 2006, el límite es de 6 mil pesos.

Impacto

Consultado sobre el costo que asume el Estado por la regularización del servicio doméstico, Farías sostuvo que "recién el año que viene vamos a tener una aproximación del costo fiscal cuando en abril y mayo de 2007 se produzca el vencimiento del Impuesto a las Ganancias para las personas que son independientes y, en enero, para los que están en relación de dependencia".

El funcionario adelantó que el impacto no será relevante porque "el aporte más fuerte lo hacen las empresas y ellas no tendrán que deducir nada". Además, consideró que "el costo fiscal es mínimo comparado con lo que se persigue, que es la inclusión social de estas trabajadoras del servicio doméstico que no tienen absolutamente ninguna protección", señaló Farías.

El director de Recursos de la Seguridad Social señaló que desde la Afip están trabajando fuertemente en la difusión del nuevo régimen para que "el ama de casa comprenda que, abonando un costo que no es significativo para ella, le da una mano muy fuerte a la persona que trabaja en su casa y a la cual le ha otorgado muchísima confianza. En general, esa persona tiene la llave de la vivienda, de algún modo tiene a merced sus bienes y se encarga de cuidar a los hijos cuando ellos salen a trabajar. Les hemos dado una gran confianza en algunas cosas. Entonces, los dadores de trabajo tienen que entender que, con un poco más de lo que le pagan de sueldo, podrían proteger a esa persona para que cuando sea mayor se pueda jubilar, hoy pueda acceder a una obra social y no tenga que depender exclusivamente de los hospitales públicos, que en muchos lugares están muy requeridos y hay que madrugar para conseguir un turno", explicó Farías.

Los beneficios

El nuevo régimen brinda a mucamas, niñeras, cocineras, amas de llaves, damas de compañía, institutrices, mayordomos, jardineros y caseros que trabajan por lo menos seis horas para un mismo empleador la posibilidad de contar con los beneficios de la seguridad social.

El sistema establece una escala de aportes y contribuciones mensuales de acuerdo con la cantidad de tiempo que se emplea al personal doméstico. Se deben abonar 20 pesos por los empleados que trabajan entre 6 y 12 horas semanales; 39 pesos por los que pasan entre 12 y 16 horas cumpliendo su función, y 59,44 pesos por los que trabajan 16 o más horas. Si una persona trabaja en varias casas de familia, puede sumar los aportes y contribuciones de cada lugar para llegar a 59,44 pesos, que es el monto que le permitirá acceder a los beneficios de la seguridad social. En caso de no alcanzar dicho importe, el trabajador o el empleador -si es que así lo desea- puede abonar la diferencia.

De esta manera, el personal doméstico podrá optar entre más de 200 obras sociales, acceder a los servicios incluidos en el Programa Médico Obligatorio y jubilarse en el futuro.

Para regularizar la situación del trabajador se debe contar con Cuil, que se obtiene en cualquier oficina de Anses, presentando el DNI. Luego, hay que ingresar a la página de la Afip (www.afip.gov.ar) y descargar el Formulario 102, completarlo y abonar el importe en cualquier entidad bancaria habilitada por el organismo, Pago Fácil, Bapropagos, Rapipago o por Internet, a través del servicio "Pago mis Cuentas".

Estrategias implementadas

Aunque no se conocen las cifras fehacientes del número de regularizaciones que corresponden a cada zona, Farías estima que el 75 por ciento de las 100 mil regularizaciones corresponde a Capital Federal y a las provincias de Córdoba, Mendoza y Buenos Aires, por ser las más populosas.

Las estrategias que se implementaron -y que seguirán durante todo este año- para sumar adhesiones al nuevo régimen están relacionadas con las campañas televisivas y radiales y con la distribución de folletos en lugares a los que usualmente asisten las amas de casa.

Otra de las medidas implementadas fue la distribución, a principio de año, de 500 mil cartas, que fueron enviadas a los contribuyentes que cobran más de 30 mil pesos anuales. "Se mandaron cartas a gente cuyos ingresos, ya sea por los sueldos que cobran o por lo que pagan de ganancias, permiten presumir que es probable que tengan una persona trabajando en su casa. En la nota se les explicaba de qué se trata el régimen y se les dejaba un folleto", comentó Farías.

Consultado por las expectativas puestas en el nuevo régimen, el funcionario dijo que, "en una cuestión de estas características, donde estamos apuntando más a un efecto de inclusión social que a la actividad meramente recaudatoria, uno quisiera que se regularicen todos, pero sabemos que ésa es una meta imposible".

Farías señaló que uno de los obstáculos para el blanqueo de personal es el hecho de que "un alto porcentaje de los 900 mil trabajadores del servicio domésticos son indocumentados".

Por último, resaltó el trabajo que viene realizando desde marzo de este año la Dirección Nacional de Migraciones para registrar a quienes no tienen el documento de identidad. "Con el número de trámite ya pueden obtener de Anses el número de Cuil y con él se regularizan. No hay que esperar a obtener el DNI", subrayó Farías.

Turnos en Anses

El defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, volvió a requerir a la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) por las demoras de más de un mes que se verifican cuando los interesados procuran obtener un turno telefónicamente ante ese organismo. Mondino señaló que "el colapso del sistema deja mensualmente sin respuestas, en todo el país, a más de 100.000 personas". Los trámites que se deben iniciar de esta forma comprenden al subsidio por desempleo, la jubilación ordinaria, la pensión por fallecimiento en actividad o jubilado, el retiro por invalidez, la jubilación por edad avanzada y los reintegros de asignaciones familiares, entre otras.

Más información: www.afip.gov.ar/blanco.

María Sol Pogliani