En el despacho del presidente del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, se realizó un acuerdo entre el titular de la Asociación de Bancos de la Argentina, Jorge Brito, y la Asociación de Empleados de Bancos (Adeba), para preservar la estabilidad de los trabajadores en Rosario, casa matriz del Nuevo Banco Bisel.
Rossi, quien gestionó el acuerdo, se hizo eco del reclamo de los trabajadores que vieron peligrar su fuente de ingresos luego de la venta de la entidad al Banco Macro.
La reunión entre el diputado y representantes empresarios y gremiales se efectúo en dependencias de la presidencia del bloque oficialista de la Cámara Baja.
El acuerdo que impulsó Rossi a solicitud del sector gremial establece que la sede central seguirá funcionando en Rosario y se mantendrá la red de 84 sucursales en toda la provincia, que ocupan en Santa Fe a 1.300 de los 1.800 empleados que tiene en total la entidad.
Las partes que realizaron la compraventa se comprometieron a que una vez que se concrete el traspaso al Banco Macro el acuerdo se oficialice en un acta ante el Ministerio de Trabajo.
Por otra parte, Rossi planteó a los directivos de la entidad que se considere "la pronta instrumentación de líneas de crédito accesibles a pequeños y medianos productores" para la financiación de actividades como la instalación de plantas de biodiésel.
En la reunión del despacho de Rossi participaron, además de Brito, Mario Bartolomé por el Banco Macro, el secretario gremial de la Asociación Bancaria, Gustavo Díaz, los delegados de la seccional Rosario, Luis Ortega y Matías Layús y los delegados del Banco Bisel, Rubén Luchini y Sergio Rivolta.