El Papa Benedicto XVI llegará mañana a España con el objetivo de defender la familia tradicional frente a las posiciones laicas como la del presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, impulsor de los matrimonios entre homosexuales.
La cita es la clausura del V Encuentro Mundial de las Familias y el lugar Valencia, la tercera ciudad española con cerca de un millón de habitantes, que acogerá al Papa conmovida todavía por los 42 muertos del reciente accidente del ferrocarril metropolitano.
Esa tragedia ha modificado en buena medida el guión de la visita Papal, en el que ahora ocupa un lugar muy destacado el dolor por las víctimas y el consuelo a sus familias, hasta el punto de que en la nueva agenda de Benedicto XVI está especialmente marcada una oración por los fallecidos nada más llegar a Valencia.
La foto del Pontífice en la estación de metro donde se produjo el accidente, llamada casualmente estación de Jesús, desplazará posiblemente a otras instantáneas como la del esperado encuentro con Rodríguez Zapatero, defensor del laicismo.
En el Vaticano preocupan desde hace tiempo las leyes del Gobierno socialista de Zapatero en relación con la familia, como el divorcio rápido y, sobre todo, los matrimonios entre personas del mismo sexo, que en un año de vigencia han deparado 4.500 bodas de parejas homosexuales.
También ha hecho mella en la Santa Sede la revisión de la anterior política del conservador Partido Popular (PP) sobre la enseñanza de la religión católica, que ahora queda relegada a un segundo plano en las escuelas.
Los reproches a la política laica de Rodríguez Zapatero fueron una constante en los últimos meses del pontificado de Juan Pablo II, quien en enero de 2005 llegó a afirmar, en un discurso a los obispos españoles, que la libertad religiosa peligraba en España.
EFE