Elizondo analiza su retiro para después de la final
El más perfecto broche de oro
El juez argentino se convertirá mañana en un hito para el arbitraje internacional: será el primero que imparta justicia en el partido inaugural y en la final de una Copa del Mundo. En la cima de la consideración global, Elizondo planea abandonar el silbato.

De la redacción de El Litoral

Horacio Elizondo dirigirá mañana la final del mundial entre Francia e Italia, en un trascendental partido que podría ser el último de su carrera, ya que analiza la posibilidad de retirarse del arbitraje.

Además de Elizondo habrá otros tres argentinos: los dos jueces de líneas y Mauro Camoranesi, el tandilense que juega por el seleccionado italiano. Asimismo, en Francia está David Trezeguet, nacido en Francia, de padres argentinos, quien pasó su infancia y adolescencia en el barrio de Florida, Vicente López, jugó cinco partidos en la primera de Platense y por esas cosas de la vida vistió la camiseta de los "bleus" y no la celeste y blanca, como le hubiera gustado a él.

Entonces, esta final tendrá varios argentinos, claro que para nuestro país el más importante será Horacio Elizondo, quien tendrá el apoyo de sus jueces de líneas, Rodolfo Otero y Darío García.

Elizondo fue elogiado por la crítica como el mejor árbitro en lo que va del mundial, más allá de que hoy varios medios sensacionalistas italianos salieron a criticarlo y pusieron en duda su capacidad.

Antes de comenzar la Copa del Mundo, Elizondo, en declaraciones a Diario Popular, adelantó la posibilidad de que después del mundial se retire del arbitraje. Una vez conocida la noticia de que será el encargado de dirigir la final, esta postura tomó más fuerza, sobre todo porque a Elizondo ya no le quedará nada importante por dirigir.

Y si antes de comenzar la competencia Elizondo maduraba la posibilidad del retiro, llegar a la final podría ser el broche de oro perfecto para su carrera. Para que el rumor de su retiro se acreciente, Elizondo hizo viajar hacia Alemania a toda su familia, claro que una final de un mundial no se dirige todos los días, pero esto le da más fuerza a la posibilidad de que se aleje de la práctica activa del fútbol.

"Muy contento"

El árbitro argentino confesó ayer a un canal de televisión italiano que contar con sus dos compatriotas como asistentes en la final del Mundial de Alemania 2006, entre Italia y Francia, es una gran alegría y un hecho sin precedentes.

"Tener asistentes del mismo país es una garantía total, no sólo desde el punto de vista profesional, que es un hecho sin precedentes, sino desde el punto de vista humano. Además, si finalmente se llegó hasta acá hay que estar más que contentos", admitió el internacional argentino de 42 años.

Elizondo, quien ya dirigió cuatro partidos en esta Copa del Mundo -tres en primera rueda y uno de cuartos de final-, hizo declaraciones al programa Sport Time de la televisión italiana.

El juez dijo que el vínculo con Darío García y Rodolfo Otero es "una relación de confianza". "Dirigiendo juntos en los últimos años hemos mejorado nuestra relación. El hecho de que nos conozcamos, que hayamos arbitrado muchos partidos, nos permite ayudarnos mutuamente en cada encuentro. Si uno de nosotros tiene un momento de dificultad los otros pueden levantarle el ánimo", aseguró.

El argentino será el primer árbitro del país en dirigir una final mundialista y el primero en la historia en haberlo hecho en el partido inicial y en el último de un mismo Mundial, sin contar que el domingo alcanzará el récord de cinco partidos arbitrados en una misma cita, al igual que el mexicano Benito Archundia.

Temen por lluvias

Los organizadores del Mundial se mostraron confiados hoy en que la final entre Italia y Francia se jugará sin problemas, pese a las tormentas que cayeron sobre Berlín ayer, y que obligaron a evacuar el centro de prensa, y las previsiones de posibles lluvias para mañana. "Hubo mucha lluvia, pero el campo está en condiciones de absorberla", afirmó Gerd Graus, miembro del comité organizador.

Por TV.

El comité organizador de la Copa del Mundo estimó en mil millones la cantidad de espectadores que seguirán desde todas partes del mundo, a través de la televisión, las alternativas del choque decisivo que jugarán mañana, en Berlín, Italia y Francia.

Europa y Sudamérica

Europa igualará a Sudamérica en la consecución de títulos mundiales con el noveno que logrará mañana en una final entre Italia y Francia, selecciones que ya forman parte del grupo de los siete ganadores del máximo título de la FIFA.

El decimoctavo Mundial fue tan europeo que sólo tuvo representantes de este continente en las semifinales, como consecuencia de la eliminación de Brasil y Argentina, por parte de Francia y Alemania, respectivamente, en los cuartos de final.

El equipo que rompe el equilibrio entre Europa y América es Brasil, el único del nuevo continente que obtuvo un título en Europa (Suecia '58), mérito al que hace cuatro años sumó otro en Asia (Corea y Japón 2002). Los europeos jamás ganaron una Copa en América, pese a que disputaron cinco finales.

"Es mérito exclusivo de él"

El titular de la AFA, Julio Grondona, señaló ayer que el hecho de que el argentino Horacio Elizondo dirija el partido final del Mundial de Alemania "es un mérito exclusivo de él, como persona y de sus compañeros jueces de línea", al tiempo que defendió el nivel de los arbitrajes en esa competencia.

También señaló el dirigente que "posiblemente, muchas veces Elizondo haya sido criticado en Argentina por sus arbitrajes, pero ahora viene a un Mundial y es reconocido por todos como el mejor; así son las cosas".

"En Argentina, siempre ocurren estas cosas. Nunca valoramos lo que tenemos y permanentemente elogiamos a los que vienen de afuera", sentenció en declaraciones a radio Del Plata.

Al considerar los arbitrajes del Mundial y las críticas señaladas por el beneficio a "equipos grandes", Grondona recurrió a la ironía para responder: "Sí, por eso Alemania, organizador, llegó a la final; España, cuyo presidente de la Federación es quien designa los árbitros (Angel María Villar) pasó de octavos de final; y así con otros grandes".

Nunca perdió

Francia jugó cinco finales internacionales en su historia y siempre se retiró del campo de juego con la victoria. Los "bleus" ganaron la Copa del Mundo en 1998, dos finales de Eurocopa (1984 y 2000) y dos definiciones de Copa de las Confederaciones (2001 y 2003), y en todas ellas, sin recurrir a los penales. Se podría agregar a esta lista la final de los Juegos Olímpicos de 1984.