La diputada Elisa Carrió advirtió hoy que "nadie puede estar" en el ARI "si no esté absolutamente convencido", aunque se mostró comprensiva con el dirigente Fernando Melillo, quien ayer presentó su renuncia como titular del distrito porteño del partido.
"Es una decisión muy larga, muy dolorosa. Para nosotros, tener esta lucha y en los tiempos difíciles que vienen supone una decisión interior muy grande de cada uno de nosotros, y nadie puede estar si no esté absolutamente convencido", advirtió.
En declaraciones radiales, Carrió señaló que Melillo "no cree en esta batalla, por lo menos, de la manera que lo entendemos muchísimos otros", pero pidió al resto de su partido "que lo acompañemos y que lo respetemos en esta decisión, porque ha tenido, además, una hombría de bien en charlarla conmigo durante mucho tiempo".
En tanto, Clarín, en su edición de hoy, da cuenta de una reunión de la dirigente con los diputados Eduardo Malacuse, Elsa Quiroz y Néstor Piedrafita en la que les habría expresado que se sentía incómoda dentro de las fronteras del ARI y pidió más libertad de acción. Sus interlocutores interpretaron sus dichos en el sentido de que quería alejarse de la conducción pero no dejar el partido.