Con el propósito de detectar maniobras de evasión en el impago del Impuesto a los Ingresos Brutos, la provincia de Buenos Aires inició hoy operativos de control de los camiones que transporten hacienda, carne y combustible por ese territorio.
El control se extenderá a todas las rutas de la provincia y los inspectores pedirán a los transportistas el remito electrónico que declara la mercadería transportada.
La medida, dispuesta por la dependencia que conduce Santiago Montoya, fue objetada por la cámara que agrupa a los frigoríficos y otros sectores como el de transporte de combustibles, la que advirtió incluso que este tipo de control podría poner en peligro el normal abastecimiento de productos.
De acuerdo con las nuevas normas provinciales, encuadradas en la ley 13.045, las mercaderías transportadas que no cuenten con el remito electrónico correspondiente serán decomisadas por las autoridades de Rentas.
En la nómina de datos que deberán suministrarse están el tipo de productos y las cantidades transportadas, la documentación respaldatoria asociada, la distancia total del recorrido, el tipo de actividad que desarrolla la empresa, los domicilios del emisor, transportista y destinatario, el recorrido de la mercadería, detallando "la principal avenida o calle de traslado", la fecha y hora de salida, la fecha estimada de llegada del producto y el importe de la carga.
Los remitos electrónicos tendrán una vigencia limitada en función de la distancia por recorrer: si son 500 kilómetros, hasta el día inmediato siguiente al de origen. Si se pasa ese límite, el plazo de vencimiento se extenderá 24 horas.
Están obligados a implementar el procedimiento quienes transporten ganado vacuno, cueros frescos, reses y medias reses y combustibles líquidos (naftas, aguarrás y querosén, entre otros).
El segundo plazo será en setiembre, cuando la norma alcance a transportistas de materiales para la construcción: cemento, cal y ladrillos. En octubre, deberán sumarse las grandes empresas y un mes más tarde será el turno de los transportistas de alimentos, bebidas y tabaco.
Se recordó que a partir del 1° de enero de 2007 la obligación de circular con el remito electrónico abarcará a la actividad de transporte de todos los productos, sin distinción de rubro o sector.
La medida fue objetada por la cámara que agrupa a los frigoríficos y otros sectores como el de transporte de combustibles.
Sus directivos advirtieron incluso que este tipo de control podría poner en peligro la provisión de productos.
Las mercaderías transportadas que no cuenten con el remito electrónico correspondiente serán decomisadas, se alertó.