De la redacción de El Litoral
El sábado concluyó el tercer ciclo del "Taller para el desarrollo de los emprendedores" que se viene desarrollando en nuestra ciudad desde el año pasado. El curso, dictado por la Fundación Empretec y financiado por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, tiene por objetivo fortalecer la iniciativa de particulares que se lanzan a generar proyectos por cuenta propia y producen el crecimiento del sector productivo y de servicios.
"El sector de las micro y pequeñas empresas fue el que generó mayor cantidad de mano de obra y demanda de personal capacitado en los últimos seis meses. Por eso estamos trabajando para brindarle las herramientas para su desarrollo porque nos interesa que se conviertan en las pymes del futuro", sostuvo Javier Gutiérrez, secretario de la Producción de la Municipalidad, al fundamentar los motivos por los cuales decidieron realizar los talleres de Empretec en Santa Fe.
Según los datos con que cuenta la cartera, en la ciudad hay 360 emprendedores declarados, muchos de los cuales han recibido subsidios o créditos solidarios a muy baja tasa, y 1.500 cuentapropistas informales en los sectores más castigados por la inundación del 2003.
Entre los emprendedores formales, "hay un fuerte incremento de las unidades productivas de menos de cinco empleados, que representan el 50 por ciento del total. Los rubros más desarrollados son los de más fácil realización: panadería, fábrica de pastas, peluquería y confección de ropa, entre otros", informó Gutiérrez.
El funcionario sostuvo que a los talleres de Empretec asisten desde personas que elaboran facturas hasta quienes se embarcan en proyectos más complejos como el diseño de bases de datos satelitales de la cuenca del Paraná.
El taller de Empretec, la fundación creada por las Naciones Unidas para fomentar el Comercio y el Desarrollo de la actividad empresarial en los países menos avanzados, apunta a que los emprendedores observen su capacidad para encarar el negocio; sus puntos débiles y sus fortalezas.
"El taller trabaja con el comportamiento del emprendedor, más allá del negocio que la persona esté llevando adelante. Muchas veces no saben la cantidad de comportamientos innatos que tienen; no los saben ver ni reconocer y quizás a raíz de eso surjan un montón de complicaciones posteriores", explicó Romina Gaynor, capacitadora de Empretec.
Los conceptos que se imparten en las capacitaciones, las ejercitaciones y la metodología lúdica con la que se trabaja fueron diseñadas con base en una investigación realizada en Estados Unidos y que determinó que entre los emprendedores existen 10 comportamientos comunes. Lo que hace el taller es trabajar sobre esos aspectos para que el emprendedor descubra en qué nivel está.
"Encontramos que la mayoría de los participantes son muy difusos a la hora de establecer qué es lo que quieren lograr. Por ende no llegan a ninguna parte o se encuentran con muchas dificultades porque sus acciones no son claras. En el curso se da un módulo sobre metas que es muy movilizador. Los emprendedores a veces descubren que generaron negocios que no les gustaban y nadie puede vender nada que no le guste", argumentó Gaynor.
Luego de fijarse los objetivos es esencial que los emprendedores diseñen su plan de negocios "aunque sea casero". Esa hoja de ruta les servirá no sólo para avanzar con el proyecto en forma metódica y ordenada y para conseguir créditos o socios sino que también ofrecerá "una mirada distinta sobre el negocio y a lo mejor descubren que no es redituable empezarlo", dijo Gaynor.
Los capacitadores de Empretec sostienen que el argentino tiene espíritu emprendedor en sí mismo, aunque reconocen que la última gran crisis económica generó un auge de los proyectos por cuenta propia.
"Los cambios de la política laboral que se dieron después de 2001 produjeron muchísimo malestar dentro de las organizaciones y dejaron desvalidos a los trabajadores que salieron a buscar una alternativa", sostuvo Damián Garavagno, psicólogo y capacitador de Empretec.
La urgencia del momento llevó a que "surgieran muchos emprendimientos forzosos que tenían más que ver con la búsqueda de una solución inmediata que con poner en práctica el espíritu emprendedor", agregó.
A pesar de que la crisis pasó, hoy se siguen dando las dos situaciones: los que emprenden por necesidad y se focalizan en desarrollar negocios a partir de los recursos que tienen más a mano y quienes inician un emprendimiento porque observan un nicho de mercado no saturado o explotado. En este último punto, las universidades cumplen un rol central al propiciar el desarrollo de los emprendimientos entre los futuros profesionales.
Algunos de los comportamientos que tienen en común los emprendedores son los siguientes:
-Programan muy bien sus tareas y las siguen paso a paso. Pero no guardan esa planificación en un cajón, sino que la revisan periódicamente.
-Se caracterizan por realizar búsquedas de información personalmente y se aseguran de que sea de fuente confiable.
-Corren riesgos y asumen los resultados.
-Mantienen una red de contactos importante.
-Los motiva lograr sus objetivos más allá del impacto económico que éstos generen.
-Son personas flexibles y confían en sí mismas.
-Son persistentes, exigen calidad y eficiencia, son persuasivos. Saben muy bien cómo convencer a los demás para el logro de sus fines.
-Están en la búsqueda constante de nuevas oportunidades.