Hace pocos días la Cámara de Diputados le dio media sanción a la ley del talle para la provincia de Santa Fe. Y muchos se preguntarán, ¿por qué es necesaria una ley del talle?, o ¿qué objetivos persigue la misma? Y para explicarlo es necesario efectuar unas breves reflexiones sobre las presiones a que somete muy especialmente a nuestros jóvenes la publicidad en esta sociedad globalizada y de consumo.
De tal suerte que los talles se han convertido en paradigmas, y el ideal a seguir, en esta especie de nuevo patrón, donde se refugia lo que está bien y lo que no está bien. El talle es la referencia, y la pertenencia donde concurren los deseos no sólo de los adolescentes, sino de la población en general, medir tanto, usar pantalones de tal talle, se ha convertido en el fin por sí mismo de gran parte de la sociedad.
La industria de la indumentaria, se impuso e impuso estos arquetipos, y obligó al mercado colocándose por encima de él, condicionando nuestros gustos, nuestras formas de vida y hasta nuestra salud tanto física como mental.
En la provincia de Buenos Aires, existe la ley 12.665 desde el año 2001, pero el decreto Nº 478 que reglamenta dicha ley y la lleva a la práctica, se dictó recién en junio de 2005, obligando así a comerciantes minoristas y mayoristas, fabricantes, distribuidores e importadores a ofrecer indumentaria juvenil de acuerdo con las normas ISO e IRAM, las que establecen que los talles máximos de un pantalón deben tener entre 60 y 80 centímetros de cintura y entre 86 y 106 centímetros de cadera. Y en el caso de las remeras y camisas las prendas deben medir entre 62 y 102 centímetros de contorno de busto, en tanto que las faldas tienen que estar hechas con 59 centímetros de largo en el talle 38 y hasta 64 centímetros en el 48.
Esta ley de la provincia de Buenos Aires está dirigida a la indumentaria de jóvenes adolescentes mujeres porque en la sociedad en que vivimos, se crean paradigmas de belleza que la sociedad adopta forzadamente, sin mucho cuestionamiento y esos supuestos "modelos" de lo bello y moderno influyen de modo más directo en los jóvenes.
La ley de talles, ayuda a construir una sociedad más justa, en lo cotidiano, ya no más dos talles, sino muchos talles, la industria de la moda no debe imponer, sino reconocer una tendencia y una cultura, es decir ir al mercado, interpretarlo y proveerlo, respetando los derechos fundamentales de los consumidores, libertad de elección y trato equitativo y digno.
Es por ello que apoyamos firmemente la propuesta de esta norma e instamos a la Cámara de Senadores para que se le dé un rápido tratamiento y así se convierta en ley. La que luego deberá ser reglamentada por el Poder Ejecutivo en el menor tiempo posible, garantizando en dicha reglamentación una adecuada defensa y tutela de los derechos de los ciudadanos y mecanismos expeditivos para resolver los conflictos que puedan aparecer.
Detrás de la norma siempre hay un derecho que proteger. La norma en definitiva es la forma en que la sociedad quiere vivir, organizarse y interactuar. En este caso creemos que se está intentando proteger el derecho humano más importante de todos como lo es el derecho a la vida tanto de los adolescentes como de los adultos santafesinos.
Dra. Andrea Salicrú-secretaria
Ing. Luis Lombó-vicepresidente