El retorno del superhéroe
Brandon Routh es quien tiene la gran responsabilidad de heredar la gran "ese" en el pecho. Foto: Agencia Télam. 

Por Juan Ignacio Novak

Desde que, apenas iniciada la década del cincuenta, "Superman" surcó por primera vez los cielos de un estudio cinematográfico, y a la luz de los buenos resultados obtenidos en las taquillas, las aventuras del último vástago de Krypton fueron plasmadas varias veces en el celuloide. Entre tantas versiones, la de 1978, con Christopher Reeve como protagonista y dirigida por Richard Donner, es la más conocida y -hasta el momento- la mejor realizada. Con esta pesada herencia, este año el "hombre de acero" volvió a la pantalla, con nuevos actores, nuevos efectos, pero manteniendo sus características originales.

Esta nueva versión encuentra a Superman de regreso tras una ausencia de cinco años, en los que decide visitar los vestigios de su planeta natal, en una infructuosa búsqueda de sus orígenes. Al regresar, no sólo debe enfrentar a su eterno antagonista Lex Luthor, sino también al hecho de que la opinión pública comienza a presentir que el mundo puede prescindir de él.

El pregonado retorno del superhéroe creado por Joe Shuster y Jerry Siegel a principios de los años treinta, era sin duda uno de los estrenos más esperados por la audiencia para estas vacaciones de invierno. Demasiadas expectativas si se tiene en cuenta la producción final, que encuentra gran parte de sus limitaciones en un hecho puntual: la inevitable comparación con sus predecesoras.

Brandon Routh, un desconocido hasta que se puso las ajustadas ropas con la gran "S", cumple con corrección su papel, pero le falta el carisma que le aportó Reeve. De hecho, su elección para asumir tal herencia, proviene justamente de su parecido físico con el fallecido actor. Kevin Spacey -de sobrado talento- aporta su oficio al encarnar al villano Lex Luthor, pero �quién puede olvidar al notable personaje de Gene Hackman? Lo mismo ocurre con quienes completan el reparto. Aunque hay que destacar el acierto del director al utilizar un material inédito correspondiente a la versión de 1978, donde se recuperan algunos diálogos de Marlon Brando, que en aquella ocasión interpretó a Jor-El, padre de Superman.

Poderoso despliegue visual

En el plano de los aspectos técnicos es donde se perciben los mejores resultados. Bryan Singer, responsable de las primeras dos partes de la aclamada saga de los "X-Men", logra escenarios de una enorme calidad, y efectos de brillante factura, que dan al súper hombre el marco necesario para lucir sus poderes. Sobre la base de esto, hay algunos pasajes de la película que son realmente entretenidos y están muy bien logrados, con un despliegue técnico impresionante.

Hay también algunos aspectos en el guión que despiertan verdadero interés, que hacen referencia a los orígenes del hombre de acero, sobre todo aquellos que trabajan sobre los interrogantes interiores, sus debates entre el amor y la lealtad hacia su propio destino, impuesto justamente por su condición de "superhéroe". Pero esto se limita a algunos pasajes aislados, y la última parte de la historia se torna un tanto somnolienta.

No obstante, y más allá de las imprecisiones que se le pueden marcar a esta película, queda bien en claro que la figura del superhombre sigue en perfecta vigencia. Cuando suenan los acordes de la mítica música de John Williams, y la cámara descubre un punto en el cielo que viaja a gran velocidad, el espectáculo está asegurado.

Superman returns

(USA, 2006); dirección: Bryan Singer; intérpretes: Brandon Routh, Kevin Spacey, Kate Bosworth, James Marsden, Frank Langella, Eva Marie Saint, Parker Posey, Sam Huntington, Kal Penn; guión: Michael Dougherty y Dan Harris; basado en un argumento de Bryan Singer inspirado en los personajes de Jerry Siegel y Joe Shuster; producción: Jon Peters, Bryan Singer y Gilbert Adler; música: John Ottman; fotografía: Newton Thomas Sigel; montaje: John Ottman y Elliot Graham; diseño de producción: Guy Hendrix Dyas; vestuario: Louise Mingenbach.