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Luis Rodrigo
El Ente Regulador de Servicios Sanitarios presentó formalmente al Ministerio de Obras y Servicios Públicos un "Proyecto de contrato de concesión de Aguas Santafesinas Sociedad Anónima Assa", que involucró a todas las gerencias y áreas del ente de control.
Se trata de un trabajo solicitado desde el MOSP por el ministro Alberto Hammerly en febrero de este año, que ahora el Ejecutivo podrá considerar como la base o la letra de un futuro contrato y, eventualmente, hacer consultas con otros organismos como la comisión que estudia el juicio planteado por Suez en el Ciadi, el ministerio de Asuntos Hídricos o la Fiscalía de Estado.
El nuevo contrato refleja la forma como se terminó la concesión de Aguas Provinciales, incluyendo la resolución N° 251 que se ofreció a las empresas que hicieron ofertas para comprar las acciones de aquella empresa, hoy en liquidación.
El proyecto de contrato no debe confundirse con otras regulaciones sobre Assa, anteriores a este, como la legislación vigente y el consecuente marco regulatorio.
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El presidente y vicepresidente del directorio del Enress, José Kerz y Jorge Hammerly, expusieron a El Litoral los lineamientos del texto de contrato propuesto. Subrayaron que se pretende sostener el fondo de la concesión que comenzó en 1995.
"Si no fortificamos la idea de que Assa es una empresa de gestión privada, cuyo dueño es el Estado, y que como tal tiene que tener gestión privada, estaremos cambiando las normas originales. Y no queremos esto", dijeron Kerz y Hammerly.
"Esperamos que se mantenga la división de roles surgida con la concesión: que el poder concedente defina las políticas, que haya un prestador que las cumpla y un ente -distinto de ambos- controle y regule la actividad y atienda a los usuarios. Debemos fortificar la idea de que Assa es como si fuera un privado, o la división de roles se hará muy complicada, y esto se logra sólo con una gran calidad institucional", comentaron.
En el borrador "se respetan todos los objetivos sanitarios de la concesión, cubrir con como agua potable y cloacas a todos los usuarios en un plazo razonable, no se resigna el tratamiento de líquidos cloacales, ni las normas y exigencias de calidad que se previeron", a mediados de los '90.
"Partimos del contrato existente, que lo consideramos bueno; de la experiencia del Ente, de lo que nos pide el ministro Hammerly, y a esto hemos incorporado algunas pautas de gestión y procedimientos de contratación", agregaron.
En los procedimientos de contratación, "se agregan pautas para que la empresa deba atenerse a procedimientos que permitan garantizar el cumplimiento de los principios de concurrencia y transparencia en sus contrataciones. Siempre dentro del esquema de un contrato de concesión de metas y objetivos, por eso, el responsable primario es siempre el prestador (Assa)".
"La empresa tiene la potestad de definir sus procedimientos por ejemplo en contrataciones, pero creemos que éstos deben tener como principios rectores las características, las condiciones, que tienen las licitaciones: la concurrencia de los oferentes, de los proveedores, por ejemplo debe ser libre, debe haber un principio de igualdad, dentro de la gestión privada, con agilidad, sin demoras. Aquí es importante decir que no es que Assa hoy no tenga ahora estos mismos principios, lo que hacemos al volcarlos al contrato es darles una mayor institucionalidad", destacaron Kerz y Hammerly.
Otra novedad contractual son los indicadores de gestión, que pueden ser útiles para evaluar la calidad del servicio y eficiencia de la empresa en un plazo algo más largo.
Fueron elaborados por Aferas, la asociación de entes de control de servicios sanitarios de nuestro país, que ha cuantificado variables de eficiencia como por ejemplo: la relación ideal entre el número de empleados y el número de metros de cañería; lo mismo para los agentes y los usuarios; las roturas de tubería y la superficie cubierta, o tiempo de reparaciones en redes... Estos indicadores fueron construidos por la entidad que reúne a los entes controladores, casi todos surgidos en los '90, sobre la base de las comparaciones.
La idea es que si una empresa puede hacerlo, las demás también, y así pueden fijarse en el contrato de concesión con Assa, criterios de eficiencia.
Entre estas modificaciones respecto del contrato aún vigente, una de peso es la que pretende poner límites a los gasto corrientes, de manera de atarlos a la recaudación.
Más que una palabrita
El decreto 243 del Ejecutivo, que terminó con la etapa de Aguas Provinciales e inauguró la de Assa habla de crear un nuevo "contrato de vinculación" entre el prestador y el Estado. No es ese el término utilizado por el Enress en su borrador, prefiere "contrato de concesión". Mantiene el modelo de gestión privada, separa roles entre prestador y controlante y a obligación de cumplir con un contrato de metas preestablecidas.
Límite
Los gastos de operación y mantenimiento, las erogaciones corrientes, deben atenderse con ingresos ordinarios, con lo producido por la facturación, según el modelo de contrato entre el Estado y Assa que propone el Enress. Estos gastos de funcionamiento (distintos de la inversión en bienes de capital) deben ser atendidos con hasta el 90% de la recaudación.
Hay un aspecto del contrato de concesión para Aguas Santafesinas SA, elaborado por el Ente Regulador de los Servicios Sanitarios, que seguramente no será del agrado de los directores de la nueva empresa, que tiene a su cargo el agua potable y las cloacas en el área concesionada desde febrero de este año.
Para el Enress, es Assa quien debe pagar -como antes Aguas Provinciales- las cuotas de un crédito que tomó la Dirección Provincial de Obras Sanitarias (la vieja Dipos, ya terminada de liquidar).
Se trata de los préstamos que -antes de la privatización de diciembre de 1995- sirvieron para realizar dos obras colectoras de líquidos cloacales emblemáticas: en Guadalupe, en nuestra ciudad y en el barrio Alberdi en Rosario.
"Le ponemos como obligación a Aguas Santafesinas pagar los saldos de préstamos internacionales que fueron tomados oportunamente por la Dipos", señalaron a El Litoral los directivos del Enress, ante una pregunta.
José Kerz y Jorge Hammerly aclararon que estos pagos no incluyen los atrasos en que haya incurrido Aguas Provinciales, ni -mucho menos- el financiamiento externo que tomó esta empresa con organismos de crédito internacionales.
En síntesis, quedaron dos pagos, con vencimientos que fueron posteriores a la salida de la concesión de los franceses que suman unos 3 millones de pesos.
Las cuotas que Suez como concesionario no pagó, y vencieron mientras estuvo al frente de los servicios sanitarios en el área concesionada de Santa Fe, formarán parte de los reclamos entre el Estado santafesino y el grupo internacional con sede en Francia. El garante de ese préstamo es el Estado provincial.