El Enress no tiene facultades para imponer un nuevo contrato de concesión. Fue una solicitud del Ministerio de Obras y Servicios Públicos la que inició esta labor, porque ningún otro organismo dispone de tantos elementos como el ente de control.
Una vez que el Ejecutivo lo modifique, reelabore o haga suyo, ¿cómo debe resolverse la puesta en vigencia del nuevo contrato?, ¿con un decreto o una ley?
El Enress considera que -siguiendo lo ocurrido en la ley N° 11.220 que transformó el sector sanitario provincial y la legislación posterior-, bastará con un decreto. De hecho, el contrato que continúa vigente -del que tanto discutieron Aguas Provinciales y el gobierno en los últimos años-, no era parte de aquella ley.
Sin embargo, cabe advertir que también pueden encontrarse argumentos en favor de una discusión legislativa, más allá del tiempo que ésta insuma. Basta con recordar lo ocurrido durante estos 10 años: los resultados de la privatización, que fueron producto de una solitaria decisión política de la mayoría justicialista santafesina, en los '90. La razón de ser de la concesión fue lograr inversiones que den agua potable y cloacas a todos los usuarios: huelgan más comentarios.
Quien quiera argumentar en favor de un decreto, podrá recordar que mediante la ley N° 11.665 el Poder Legislativo santafesino otorgó al Ejecutivo (en 1999) la facultad de modificar el contrato y adecuaciones a las metas y obligaciones del prestador (tal como se hizo entonces).
Quien desee provocar el debate en las Cámaras y buscar más consenso, podrá recordarle al oficialismo qué ocurrió gracias a aquella libertad de facultades: hubo interminables procesos renegociadores con los que la empresa pudo seguir explotando el servicio público sin cumplir con las inversiones.
Más allá del criterio jurídico que se adopte, se tratará en definitiva de una decisión política. Y debe recordarse que no le ha ido mal al Ejecutivo con la determinación de incorporar representes de las municipalidades en manos de partidos de la oposición al conformar la nueva empresa Assa.