Martín Scandol-Néstor Fenoglio
Franck había proyectado llegar a los 5 mil habitantes en 2010. Se encontró, en 2006, con la "sorpresa" de haber superado los 5.500. Ya entre los censos de 1991 y 2000 había crecido su población un 40 %.
La explicación está a la vista: en Franck hay muchas industrias, se agrega valor y se respira trabajo.
Milkaut tiene casi 700 empleados en Franck, casi el 80 % pertenece al pueblo y, si bien no hay un solo tambo en todo el distrito de sólo 7.800 hectáreas, la industria láctea es la que lidera la economía del pueblo, con un fuerte flujo de camiones.
Pero atrás le siguen industrias metalúrgicas que se fortalecen: Sola y Brusa fue 4 años líder en patentamientos de acoplados y semirremolques, con casi 200 empleados; Metalúrgica Franck suma otros 30 con sus furgones térmicos; Di Giorgio tiene alrededor de 20, y están Metalúrgica Andrea, Fenske (que hace carrozados y plotea traffics), Meurzet (que hace tanques para camiones lecheros).
El tráfico de camiones es más que importante, a tal punto que la ruta 6, que es la que comunica al pueblo con la ruta 19 y la 70 (hacia Esperanza) está acusando el impacto (sobre todo en el tramo que va a la 19).
No hay desocupación y se tienen todos los servicios: gas natural, cloacas, agua potable. Pero al ir creciendo el pueblo, también lo hacen las demandas de sus habitantes.
En el campo, el 70 % es agricultura, con la soja como dominante. El resto se dedica a la ganadería.
Su presidente comunal, Omar Merke, es uno de los tantos ejemplos de la impronta industrial que tiene el pueblo: fue tornero, soldador y pintor y tuvo una industria desde 1981 a 2000 que distribuyó 1.100 máquinas agrícolas por la zona con la marca Lovimar y se caracterizó por capacitar recursos humanos en el sector metalúrgico, que hoy incluso trabajan en empresas del mismo pueblo.
Para Merke, "hay hoy muchas fábricas chicas, que se agregan a las grandes. Son familias que trabajan y aportan. De ahí un poco la necesidad que tiene la comuna de dar la infraestructura necesaria".
La expansión en infraestructura es notoria. "Tenemos todos los servicios: gas natural, cloacas, agua potable. Pero al ir creciendo el pueblo, la gente cada vez exige un poco más".
"Nuestra prioridad, cuando empezamos con la gestión en 2001, era tratar de traer todo lo que se pudiera en materia de vivienda provincial, algo a lo que fueron reacios gobiernos anteriores", cuenta Merke.
Hay un plan de círculo cerrado de ahorro del año pasado de 45 viviendas, 2 planes de 26, se terminaron 24 de emergencia habitacional, 40 del Plan Federal y hay 12 ó 14 de Fonavi lote propio.
El pueblo está cubierto en la etapa inicial con cloacas, pero ya se hicieron extensiones hacia el sur, este y norte.
En materia de educación, está el jardín de infantes, la escuela primaria con matrícula de más de 600 alumnos y una escuela técnica para industria láctea y comercio con 300 alumnos.
Si bien está cerca un polo empresarial importante como el de Esperanza, el pueblo de Franck tiene cierta independencia operativa. "Hay 2 mutuales y está el Banco de Santa Fe. Si bien hay algunos que operan con el Banco de la Nación en Esperanza, casi todo se hace acá", dice Merke. Incluso Franck atrae gente de Las Tunas, San José, parte de Pujato y San Agustín.