Télam/El Litoral
El presidente Néstor Kirchner volvió a fustigar este mediodía a la "vieja dirigencia política", que "fundió a Argentina" por "obstaculizar" su gestión.
"Veo en los medios ese discurso latoso de la vieja dirigencia política; los escucho hablar y son los mismos que fundieron la Argentina; son los mismos que hoy tratan de obstaculizar la administración como si la gente no se acordara de esas caras", expresó.
Kirchner pronunció un discurso en la ciudad bonaerense de Ituzaingó, donde asistió para inaugurar obras de infraestructura. Allí, aseguró que "no me quieren dejar gobernar", al defender el proyecto de ley impulsado por el oficialismo para reglamentar el uso de los decretos de necesidad y urgencia y aseguró que promueve un control "más claro, más democrático" porque permite su rechazo o su aval con mayoría simple.
El primer mandatario fustigó a quienes "utilizaron los decretos para meterle las manos en el bolsillo a la gente" y sostuvo que, en cambio, él los utiliza para "aumentar a los jubilados, para aumentar a los activos y para proteger a la gente".
"No me quieren dejar gobernar, no quieren que la Argentina crezca", aseveró Kirchner al defender a la iniciativa que ya cuenta con media sanción del Senado y que hoy era analizada por la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara Baja (ver sección Política).
Kirchner exhortó a los legisladores nacionales a que aprueben el proyecto de reforma de la ley de Administración Financiera, por entender que esa norma facilitará su forma de gobernar.
"Terminemos con esta hipocresía; el pueblo necesita que el presidente pueda administrar este país", argumentó Kirchner.
El presidente hizo una fuerte defensa del proyecto que iba a tratar hoy el Senado y que habilita al jefe de Gabinete a redistribuir partidas presupuestarias, algo con lo que, destacó el jefe de Estado, "cuentan todos los gobiernos municipales y provinciales".
En tal sentido, realizó una enfática defensa de su esposa, la senadora Cristina Fernández de Kirchner, al agradecerle públicamente "la pelea que lleva adelante en el Senado para cambiar esta historia".
El primer mandatario aseguró que la senadora habla "de frente" porque tiene "la conciencia limpia y las manos limpias, y porque siempre luchó de frente. Se enojan porque saben que Cristina no manda telegramas sino que las cosas las dice de frente", redundó Kirchner, quien sostuvo que su esposa "dice la verdad de lo que hicieron en todo este tiempo".