La enseñanza religiosa enfrenta al gobierno y la Iglesia en Bolivia

Coco Cuba (AFP)

El gobierno de Evo Morales y la Conferencia Episcopal de Bolivia están enfrentados por las eventuales modificaciones a la educación religiosa en las escuelas públicas, en un país secularmente apegado a la doctrina católica.

La posibilidad de que el Estado homologue nuevos credos religiosos fue planteada a menos de cuatro semanas de la instalación de una Asamblea Constituyente, electa a principios de mes y encargada de considerar éste y otros cruciales temas en la redacción de una nueva Carta Magna.

El ministro de Educación, Félix Patzy, un sociólogo furibundamente opuesto al monopolio católico en la escuela boliviana, pregona en su reforma educativa una enseñanza escolar que incluya también religiones ancestrales andinas.

"No más monopolio en la educación de una religión", postuló Patzy, al abrir un congreso de educación en la andina Sucre (760 km al sudeste de La Paz), donde se debate el estado confesional en este país andino, cuya Constitución suscribe como oficial la religión del Estado Vaticano desde 1825, cuando se fundó la República.

Se trata del segundo enfrentamiento directo de un gobierno boliviano con la Iglesia Católica desde hace 181 años. El primero, que incluyó la confiscación de inmuebles de la Iglesia, tuvo lugar en la década de los '60 del siglo XIX.

Patzy, a quien la oposición a Morales acusa de llevar adelante una cruzada contra la religión de la mayoría de los bolivianos, ha pedido ante el Congreso de profesores "derecho y libertad de practicar la fe que nos identifique, desde las religiones orientales hasta las que son practicadas por nuestros pueblos originarios, sin exclusión si no de mutuo respeto".

La administración Morales apunta a un Estado laico en el que los ciudadanos profesen "libremente" la religión "de acuerdo con su conciencia", sostuvo el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.

A nombre del presidente Morales, Quintana exhortó al cónclave educativo de Sucre a dilucidar la cuestión que tiene a mal traer las relaciones entre La Paz y la Conferencia Episcopal.

"Es un tema que se va a discutir exhaustivamente en el marco del congreso educativo. No existe un mandato definitivo para abordar ese tema y será el Congreso el que defina, en último caso, el alcance de lo que va significar la incorporación o no de esta materia en la currícula de la educación en Bolivia", esgrimió el funcionario, del entorno más próximo a Morales.

La cabeza de la Iglesia Católica boliviana, el cardenal Julio Terrazas, alzó la voz para defender el "derecho universal" de profesar una religión.

"Ya hemos dicho nuestra palabra sobre la posición de la Iglesia en cuanto a la materia de religión que, supuestamente, el gobierno quiere suprimir. Hemos quedado en que se defenderá el gran principio que es el derecho universal para profesar una religión. Esto es irrenunciable y no se puede negociar", contrarrestó Terrazas.

La garantía de una creencia religiosa, según Terrazas, afirma "una familia mucho más unida a la causa del reino de la justicia y la paz, y ayuda a construir un país en que no se vivan siempre sobresaltos".

Un vocero de la CEB, Eduardo González, negó que la Iglesia esté embarcada en una "defensa intransigente de sus clases de religión".

"Lo que la Iglesia está buscando no es una oficialización de la religión católica desde la misma Constitución Política del Estado, sino la religión en los establecimientos confesionales, que debe respetar la confesión que los padres de familia han elegido", explicó.