Sol Lauría/ Mónica Ritacca
Un nombre, un símbolo, un dibujo, una historia... Todo es susceptible de ser inmortalizado en un brazo, la espalda, el tobillo o cualquier lugar del cuerpo. Es que, opinan muchos, hay sentimientos o cosas que merecen hacerse piel hasta el fin de la existencia. Para eso, adolescentes, jóvenes y adultos recurren a la técnica del tatuado.
Si bien esta práctica de inmortalizar símbolos bajo la epidermis de una persona tiene más de 7.000 años de antigüedad, después de la apertura de los '70 se masificaron con un sentido estético e identificatorio. "Para algunos, los tatuajes son signos de distinción, de marginalidad o de pertenencia a un grupo. Para otros, un recurso de embellecimiento".
Los concejales Leonardo Simoniello y Jorge Henn (UCR Encuentro) vieron la expansión de esta práctica y, desde el año 2001, presentaron un proyecto que se aprobó en la última sesión del Concejo Municipal. El mismo pretende darle un "marco regulatorio a la actividad de tatuar y punzar el cuerpo humano, en pos de resguardar la integridad de la salud de los interesados en realizarse este tipo de aplicaciones como de la persona que realiza esta práctica".
En 15 artículos, la ordenanza -ya sancionada- define y encuadra la actividad de tatuar y punzar, quién es el tatuador y el punzador, qué es punzar y esterilizar, etc. Además, incorpora en la reglamentación local a todas aquellas personas que "realicen actividades vinculadas con la aplicación de tatuajes sobre la piel o realización de perforaciones, incisiones, agujeros, o aperturas en el cuerpo humano con el propósito de la colocación de una joya u otro elemento decorativo".
A partir de ahora, "toda persona y/o establecimiento, dedicado a la aplicación de tatuajes o a la realización de punciones" deberá "obtener un seguro de responsabilidad civil e inscribirse como contribuyente del derecho de Registro e Inspección". O sea: será susceptible de ser controlado según ésta y otras ordenanzas anteriores.
Deberá, por ejemplo:
- Inscribirse en el registro especial para tatuadores y punzadores.
- Contar en su local -que no puede ser menor a 15 metros y debe tener una división- con agua potable, baños privados, toallas esterilizadas descartables, entre otros.
- Utilizar instrumentos esterilizados -con sistema de autoclave u otro- que se guardarán en envases cerrados mantenidos en condiciones de higiene permanentemente.
El Litoral realizó una recorrida por diferentes centros de prácticas y locales que realizan tatuajes y piercings. Al respecto, los responsables de los tres negocios visitados manifestaron que la medida les parece buena ya que "era hora de controlar este tipo de actividades y demostrar que no hacen nada que atente contra la vida de una persona".
Por otro lado, también señalaron la importancia de que quienes controlen "cumplan bien la tarea asignada" y no pongan en práctica "subjetividades y opiniones personales" frente a quienes, por ejemplo, tienen los brazos llenos de tatuajes.
Sobre los puntos de la nueva normativa consideran que son adecuados pero que, sin embargo, algunos son "exagerados" y atentan contra la libertad de las personas. En ese sentido indicaron que, por ejemplo, "no se le puede prohibir a un individuo de 25 años tatuarse el cuello o la parte del cuerpo que quiera, como los órganos genitales".
"Estoy de acuerdo con lo sancionado por el Concejo pero creo que hay algunos puntos que no se van a respetar porque si un cliente te pide un tatuaje en la mano no le podés decir que no porque no tiene nada de malo", manifestó Damián.
Por su parte, Genesio, confirmó que muchos chicos eligen sus partes íntimas para ponerse aros o hacerse tatuajes y que esa tendencia no se va a poder modificar con una ordenanza.
Esterilizadores, toallas y material quirúrgico descartable y condiciones de trabajo higiénicas fueron notables en los lugares visitados. Sin embargo, lo referido a infraestructura dentro de los locales es lo que les estaría faltando ya que, por ejemplo, muchos no tienen dos sectores bien diferenciados -como lo serán el de espera y el de práctica- o los baños privados.
"Cuando uno va a estudiar de tatuador lo primero que te enseñan son técnicas de esterilización. Lo mismo que el tema de las autorizaciones para los menores de edad. Así que eso, en lo lugares serios, ya lo estamos haciendo. Creo que lo único que vamos a tener que hacer es amoldar los locales, pero bueno, todo sea por mejorar nuestro servicio", señaló Genesio, un tatuador que, al despedirse, contó a El Litoral que ya está pensando en alquilar otro local para amoldarse a la nueva ordenanza que tiene la ciudad.
Si estás pensando en tatuarte o ponerte un piercing, tené en cuenta estas recomendaciones:
- Ponete la vacuna antitetánica.
- No estar enfermo o con algún tipo de infección al momento de tatuarte o hacerte la punción.
- Tener la piel sana. Sin quemaduras, reacciones alérgicas, ni enfermedades dermatológicas crónicas.
- No tener antecedentes alérgicos importantes.
- Asegurate de que se usen tinturas vegetales.
- Si te vas a hacer un piercing, es preferible que el aro sea de oro, plata o acero quirúrgico.
- Asegurate de que se usen guantes, material descartable y un sistema de esterilización.
- Pedí una factura por el pago del servicio.
- Higienizá bien la zona que van a intervenir antes de tratarla. Lavar con agua y jabón y algún antiséptico. Después del tatuaje o perforación, realizá las curas hasta que el proceso inflamatorio normal de la piel ceda.
- Controlá la zona y recurrí enseguida al médico si te da fiebre, enrojecimiento, inflamación, dolor o molestias.
- Si te hacés un piercing, evitá las partes del cuerpo más sensibles.
Toda la vida
Eso es lo que dura un tatuaje en la piel. El dibujo o inscripción que una persona se realice con esta técnica, es indeleble. Es que la tinta se asienta en la capa de la dermis más profunda, por debajo de la epidermis. Por eso, no sólo hay que pensarlo bien, sino que hay que saber que la única posibilidad de quitárselo de encima es mediante la aplicación de láser, un mecanismo muy costoso que no garantiza una solución ciento por ciento efectiva. Si es pequeño y lineal, se puede quitar con una "resección de la piel y una sutura, entonces el tatuaje es reemplazado por una pequeña cicatriz lineal", explicó el cirujano plástico Oscar Alfredo Merbilhaa, jefe de la Sección Cabeza y Cuello del Hospital Municipal del Quemado en Buenos Aires.