Un paso marcado por la necesidad

Jorge Liotti. DyN

El paso de Alicia Kirchner por el Senado estuvo marcado por la necesidad del gobierno de garantizarse en Santa Cruz un cómodo triunfo en las últimas elecciones legislativas.

El magro margen que lograban los postulantes justicialistas frente al radical Alfredo Martínez en los meses previos a los comicios llevó al presidente Néstor Kirchner a colocar a su hermana como candidata del Frente para la Victoria.

"Desde el principio se sabía que su aterrizaje en el Senado no tenía otro sentido que el de asegurarse las elecciones en Santa Cruz", recordaba esta semana Martínez. El radical también admitió que "nunca estuvo en riesgo una derrota del PJ, pero no podían correr riesgos".

Desde que se iniciaron las sesiones ordinarias en marzo pasado, varios miembros de la bancada oficialista reprodujeron frases de Alicia, en las que dejaba entrever su hastío de la actividad legislativa.

"Está podrida y se quiere ir cuanto antes, porque no aguanta los ritmos parlamentarios", reconoció a esta agencia un senador con llegada directa a la Casa Rosada, cuando apenas llevaba dos meses de sesiones.

La misma fuente reveló que Alicia Kirchner estaba esperando el momento oportuno para regresar al Poder Ejecutivo. "No podía quedar como otro (Rafael) Bielsa", completó, en comparación con el ex canciller que se enredó en idas y vueltas sobre su acceso a una banca en la Cámara de Diputados apenas después de haber sido electo.

La tarea en el Senado de la hermana del presidente fue irregular. En el plano político, siempre mantuvo un vínculo amable con sus compañeros de bancada, pero nunca fue a las reuniones de bloque, práctica en la que siguió la modalidad de su cuñada, Cristina Fernández de Kirchner. A pesar de su innegable influencia en los círculos del poder, nunca jugó como operadora del gobierno en el Senado.

Perfil muy bajo

En el aspecto legislativo mantuvo un perfil sumamente bajo.

En el recinto sólo intervino en un puñado de ocasiones, en temas específicos. Nunca fijó posiciones políticas.

La comisión que presidía, la de Salud y Deportes, se reunió escasamente durante su gestión, y los dictámenes de comisión en general eran firmados fuera de ese ámbito.

A lo largo de sus ocho meses como senadora, presentó o acompañó un total de nueve proyectos de ley. Precisamente una de esas iniciativas le permitió en junio emerger del silencio: impulsó una ley que crea un fondo de cien millones de pesos destinado a organizaciones intermedias que administran microcréditos para pequeños emprendimientos productivos. La particularidad de la propuesta es que esas partidas son administradas por el Ministerio de Desarrollo Social que ahora vuelve a presidir.

El segundo tema que la tuvo como una de las protagonistas hace sólo una semana fue el debate del proyecto que autoriza a prácticas anticonceptivas como la ligadura de trompas de Falopio y la vasectomía.

En ese tema tuvo una conducta ambivalente. Profundamente católica, la ministra había dejado trascender su desacuerdo con la norma por considerar que afectaba sus principios. Sin embargo, en la única reunión de comisión que se realizó sobre el tema, respaldó el dictamen de comisión. Al día siguiente, el miércoles de la sesión, se excusó de concurrir porque adujo estar enferma, con lo cual no votó la norma.

En su última semana como senadora logró la media sanción de un proyecto que suspende por cuatro años los desalojos por sentencias judiciales de tierras que pertenecen a las comunidades indígenas, y creó un Fondo de Asistencia de 30 millones de pesos para hacer un relevamiento de las áreas afectadas.

La relación de Alicia Kirchner con los medios fue nula, mientras estuvo en el Congreso. "Es el estilo de la senadora, le pido disculpas", fue la justificación del personal de su despacho, cada vez que esta agencia solicitó dialogar con la legisladora.

Existe consenso, entre los principales referentes del oficialismo, de que la flamante ministra no regresará al Senado cuando venza su licencia en febrero próximo. "Para entonces ya estará definida su candidatura a gobernadora de Santa Cruz", analizó un referente del kirchnerismo.