Apoyo gremial

La gestión de Aguas Santafesinas se está desarrollando de manera exitosa y satisfactoria para los trabajadores, aunque el tiempo en que el servicio estuvo en manos del concesionario privado significó un fuerte retraso en las inversiones, que podría impedir llegar en óptimas condiciones al verano.

Tal el análisis de los gremialistas del sector, según los dichos de Rubén Pereyra -secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores del Sector Hídrico- y el dirigente Oscar Barrionuevo, en el marco de una reunión sostenida con representantes locales, para analizar el marco en el que se desenvuelve la actividad.

"La posición del gremio sigue siendo la defensa de nuestra fuente de trabajo, las mejoras en el campo laboral, y también en el social, ya que tenemos un instituto terciario, centro de capacitación, caja complementaria, obra social", resumió Pereyra.

Barrionuevo, a su vez, sostuvo que "vemos el cambio que se produjo con muy buenos ojos. Si nos preocupa algo es que no nos dé el tiempo para hacer las obras necesarias para llegar al verano con todo lo que podríamos desarrollar. Venimos de un estado de postración total, hubo una situación que todavía estamos lamentando. Vamos a lamentar por mucho tiempo todo lo que se dejó estar la provincia en materia de aguas. Pero si el gobierno sigue apostando fuerte como lo está haciendo, sin titubeos, creo que vamos a poder hacer lo que esperamos", completó.

Llevando el análisis al plano nacional, Pereyra sostuvo que "siempre hemos sido protagonistas en todos los procesos. Y en esta oportunidad hemos estado trabajando en la nueva figura que reestatiza la empresa, tenemos un 10 % de las acciones en el PTP, tenemos un director y un síndico. Esto nos obliga a tener capacidad de ideas y de propuestas, y lo hemos hecho con aportes al presidente, que los ha reconocido de esa manera.

"Hoy en Argentina hay casi 10 millones de personas sin agua potable y 22 sin sistema cloacal: esto demuestra la gravedad de la crisis y todo lo que hay por hacer", agregó.

Por otra parte, y en su condición de miembro de la comisión directiva de la CGT, Pereyra elogió las políticas del gobierno nacional, particularmente en lo relativo al aumento del salario mínimo vital y móvil que, "aunque el nivel no es el ideal, permite que muchos sectores tengan una posibilidad cierta de una mejor defensa de sus intereses".

También apuntó la reducción del desempleo y la pobreza como logros, aunque admitió que la mejor distribución de la riqueza es una asignatura pendiente.

Por otra parte, consideró que "tampoco podemos obviar que nuestras provincias también están atravesando una situación en la cual se habla de federalismo, pero en la práctica se toman decisiones bastante unitarias".