Rubén Giustiniani, senador nacional
"Kirchner confunde gobierno con una tribuna partidaria"
El legislador salió al cruce de las críticas que lanzó el presidente Néstor Kirchner esta semana. En diálogo con El Litoral, el titular del Partido Socialista acusó al jefe del Estado de convertir "el atril del salón Blanco de la Casa Rosada en una tribuna partidaria".

Germán de los Santos

-¿El gobierno nacional se endureció con el Partido Socialista después de la participación que tuvieron en la Convención Nacional de la UCR?-Desde hace bastante tiempo el presidente Néstor Kirchner se maneja de una manera que es muy preocupante. Él traza una raya y dice: "Estás conmigo o sos mi enemigo". Y esto es peligroso. El gobierno nacional debería recapacitar. En este marco de crecimiento económico del país las discusiones deberían pasar por otro lado y no estar encerrado en una búsqueda permanente para encontrar enemigos. Kirchner debe cambiar su estilo. -¿Cuál es la causa por la que se aceleró el clima electoral cuando todavía falta un año para los comicios?-Creo que el gobierno nacional apuesta a mantener un escenario macroeconómico estable hasta que pueda. Ya comienzan a aparecer algunas nubes que no dan tan buenos pronósticos. La gestión de Kirchner da respuesta siempre en base a la coyuntura, y muchos anuncios terminan siendo promesas. No se discute nada a fondo. El crecimiento de la economía en el país durante estos últimos cuatro años tiene muy pocos ganadores. Es la misma concepción que en los 90, porque la estructura económica no varió en lo más mínimo. Incluso el proceso de estatización que se ha vivido en los últimos tiempos tiene los vicios clásicos del menemismo, que no quería ningún control y todo estaba rodeado de opacidad. Y esta forma de gobernar provoca una postergación para las provincias. El interior del país debe recuperar lo que le corresponde. En los últimos años es claro el detrimento de la participación de las provincias en el presupuesto nacional. Los distritos del interior han pasado del 65 por ciento al 43 por ciento. La dependencia del poder central es cada vez mayor. -Usted fue blanco de las críticas de Kirchner la semana pasada durante un acto por un tramo de la autopista Rosario-Córdoba.-Kirchner confunde el atril del salón blanco de la Casa Rosada con una tribuna partidaria. Kirchner no actúa como presidente sino como líder del peronismo. Y él juega a este recalentamiento del clima electoral por una conveniencia estratégica. Y ahí es cuando surge la intolerancia permanente con la que se maneja. El camino no es la confrontación sino el consenso. No hay políticas de Estado sin acuerdo. La concertación que plantea el gobierno no es ni concertación ni es plural. Sólo acepta a los que piensan iguales. -¿El Partido Socialista quedó encerrado en esta confrontación con el gobierno nacional y provincial?-El prematuro adelantamiento del clima electoral conspira para que temas que son importantes no se discutan y debatan de manera civilizada y a nivel institucional, como la coparticipación federal. Así todo termina siendo absorbidos por la coyuntura política. Las discusiones se resuelven en una mesa de diálogo. Y no llevando adelante recortes que perjudican a los municipios. En este clima político las chicanas ocuparon el lugar de los fundamentos y las argumentaciones. El debate se degrada, como ocurrió con la polémica que se generó por el artículo 7 de la ley de financiamiento educativo. Hubo una discusión muy rica de esa la ley en el Senado. Y quedó claro por parte de manifestaciones del gobierno nacional, y del propio jefe de Gabinete, Alberto Fernández, que respondió a un pedido de informes que hice, que el financiamiento para esa ley salía de la Nación y de las provincias. Hacer caer hoy en los municipios lo que le corresponde a otros niveles de gobierno es muy perjudicial e injustificado. Se toma parte en esta cuestión de una forma muy parcial y sesgado. -¿En el Partido Socialista surgieron algunas divergencias internas tras la participación de la cumbre radical?-Las discusiones en el Partido Socialista quedaron totalmente saldadas luego de la última reunión de la conducción nacional que se realizó el miércoles pasado en Buenos Aires. Es lógico que surjan algunas divergencias. Pero ya está superado, porque nuestra asistencia a la Convención Nacional de la UCR fue sólo protocolar. -¿Puede provocar más tensiones en el PS la posibilidad de que el radicalismo lleve a Lavagna como candidato presidencial?-Nosotros no estamos en ese debate. Nuestra preocupación hoy pasa por construir en el 2006 una base programática. El debate que tiene la UCR en ese sentido es ajeno a nosotros. Y no vemos necesidad todavía de acelerar los tiempos electorales. La sociedad tampoco está pidiendo que se discutan ahora candidatos presidenciales. Es muy negativo que se hayan acelerado como ocurrió la campaña electoral. Este año hubiera sido bueno debatir temas de fondo, que todavía están pendientes en la agenda del gobierno nacional, como la reforma tributaria, la redistribución del ingreso, la coparticipación federal. En tiempos electorales la dinámica patea para adelante el debate serio de temas de fondo.

Radicales por el Frente

El Plenario de Delegados del Comité Departamental de la UCR del departamento La Capital decidió por unanimidad, reafirmar "todo lo actuado y resuelto por la Convención Nacional reunida en Rosario el pasado 25 y 26 de agosto".

En tal sentido, el presidente del Comité- La Capital, Mariano Romero Acuña aseguró que "todos los legisladores provinciales y concejales, así como el total de las autoridades partidarias de nuestro Departamento están identificadas con lo aprobado por la Convención Nacional. Aquí el radicalismo está unido y definido como partido de oposición y alternativa".

"Trabajamos en el fortalecimiento del Frente Progresista, Cívico y Social, sobre la base de un radicalismo seguro del lugar que ocupa, y de las responsabilidades que tendrá que asumir en el 2007. Somos conscientes de que la sociedad está esperando una alternativa que le asegure un crecimiento sostenido, no sólo en lo económico sino en lo institucional, lo político y lo social. Como columna vertebral del Frente Progresista debemos trabajar responsablemente para procurar lo que se nos está reclamando", subrayó.

De esta forma, el Plenario Radical ratifica su posición ideológica en el mismo sentido que el documento elaborado por los convencionales en Rosario, sin hablar de candidaturas nacionales porque "éste no es el momento para hacerlo; debemos dedicarnos a difundir la propuesta alternativa que el radicalismo tiene ante este modelo de destrucción institucional y autoritarismo prebendario que ha instalado el presidente de la Nación".