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De la Redacción de El Litoral
De 22 años de formación en comunicación social, de un particular interés en las prácticas de comunicación en sectores de pobreza y de la herramienta que aporta la Etnografía, un método propio de la Antropología Social, surgió "De boca en boca. El chisme en la trama social de la pobreza", el libro que Patricia Fasano presentó el viernes en la Feria del Libro.
Licenciada en Ciencias de la Comunicación y Magister en Antropología Social, desde 2004, Fasano es coordinadora del Área de Comunicación Comunitaria de la Uner. Varios años dedicó a la investigación del chisme como práctica comunicacional en sectores de pobreza y particularmente en La Pasarela, un barrio de la ciudad de Paraná. El resultado quedó plasmado en esta publicación que integra la Serie Etnográfica de la editorial Antropofagia.
�Qué se hace cuando se chusmea? �Por qué esta actividad convoca tanto interés? �Por qué el chisme es mencionado cuando se pregunta por la vida cotidiana en el barrio? Estos interrogantes, precedidos de varios años de trabajo en el campo específico de la comunicación en áreas de pobreza, oficiaron de disparadores para una investigación que requirió a la autora involucrarse de manera directa en la comunidad de La Pasarela. Para ello recurrió a la Etnografía, un género propio de la Antropología Social que consiste en investigar con mucha presencia en el campo social. En su caso, se tradujo en largas estancias en una institución del barrio durante las cuales se dejó "atravesar por la lógica del lugar".
El resultado es una narración que permite al lector "meterse en los laberintos del barrio a través del chisme" y un aporte a una dimensión poco estudiada de la "socialidad", en la que esta práctica constituye "un poderoso recurso del que dispone la gente para intervenir en la producción colectiva de la vida social y resolver situaciones relevantes de la condición de la pobreza".
En la presentación, que tuvo lugar en la sala Oreste Abbiate, Fasano se refirió al "mediocentrismo" que impera en las carreras de comunicación social y que deriva en que "nos formemos en función de los sectores a los que pertenecemos", en contraposición con otros métodos que promueven el trabajo de campo, la indagación directa y luego, sí, la puesta en diálogo de la experiencia con la teoría académica.