De la redacción de El Litoral
"Esta es una experiencia nueva en la Empresa Provincial de la Energía: la gestión de la demanda, que en el resto del mundo, sobre todo en Europa y Estados Unidos, se utiliza hace bastante tiempo", resumió Daniel Cantalejo, jefe del área de Grandes Clientes, quien esta mañana dialogó con El Litoral, antes de su exposición en la Unión Industrial.
La compañía eléctrica estatal previó acordar con el sector industrial medidas que atenúen los picos de demanda del verano, que usualmente tienen lugar entre las 18 y las 23 horas.
A la industria (ver a parte) lo que más le interesa es que no se condicione el crecimiento económico, y a la EPE ordenar la demanda para que no haya cortes. Ambos coinciden en que la clave es llegar a 2008 con un esquema de uso racional de la energía, porque para entonces -según las previsiones oficiales nacionales- ya podrá generar la usina geotérmica de Timbúes.
El ingeniero Cantalejo negó que la EPE hubiera salido a enfrentar la crisis energética. Dijo que no es ésa la expresión técnica que cabe para la actual situación. Pidió "no ser alarmistas: hoy lo que ocurre es que están empatadas oferta y demanda en el país, y por eso nos adelantamos para gestionar mediante el consenso la demanda ante los horarios pico del verano".
"En la jurisdicción de la EPE pretendemos crear esta nueva herramienta, que es la gestión de la demanda, y por supuesto no se va a hacer en forma compulsiva sino con acuerdo de nuestros clientes", subrayó antes de reunirse con los empresarios.
Las medidas concretas consisten en, por ejemplo, programar las paradas anuales de las fábricas, de manera de que no coincidan en un sólo mes, sino que se rapartan en el verano. Otro caso es el cambio de horarios, para que se desplacen algunos turnos (que usualmente se desarrollan en los picos de consumo) a la noche o los fines de semana.
La idea es trasladar todas las actividades que -en lugar de desarrollarse en franjas horarias de alto consumo- puedan llevarse a cabo en horarios descongestionados, como el nocturno.
Dijo que la expectativa de la EPE es llegar a un módulo de acciones que signifique disponer de un ahorro de unos 50 megavatios; una cifra que implicará "lo mismo que si agregáramos un generador, eso es lo que consumen juntas por ejemplo las ciudades de Villa Gobernador Gálvez y Venado Tuerto".
Lo que se espera llevar a cabo "no es más que lo que indican el sentido común y la razonabilidad", subrayó.
El Litoral preguntó quién se hará cargo de los sobrecostos que para las industrias impliquen cambios de horarios (por el costo mayor de las horas/hombre). Cantalejo respondió con dos ejemplos, y un razonamiento que se basa en la experiencia. Recordó que cuando la EPE logró el abastecimiento eléctrico de sectores que no tenían el servicio (como en la producción arrocera) o no contaban con la potencia instalada en las redes (como en algunas aceiteras) las empresas prefirieron primero avanzar técnicamente y luego resolver el tema de los costos.
"Por experiencias metodológicas anteriores, creemos que -como cuando tuvimos problemas más complejos de abastecimiento a ciertos sectores en expansión- la prioridad debe ser trabajar sobre la factibilidad técnica, y luego sí resolver los aspectos económicos o de los costos, que por cierto no son cuestiones menores: creo que en esto coincidimos con los empresarios, lo primero es garantizarles el servicio", destacó.
El titular de la Federación Industrial de Santa Fe, Carlos Garrera, mostró -antes de la reunión con las autoridades de la Empresa Provincial de la Energía- la predisposición que existe en el sector para encontrar alternativas que logren equilibrar demanda y generación eléctrica en el próximo verano.
Garrera considera que el problema "no es sectorial, sino de todo el país", y advirtió que la meta es llegar a 2008 sin cortes. Recordó que el panorama cambiará si para entonces ya está lista la central geotérmica de Timbúes.
"No creemos que éste sea un problema tan grave. Este verano tendremos que encontrar cómo bajar el consumo en el horario pico, desde las 18 a las 23. Si es posible administrar la demanda podremos superar la situación de escasez momentánea", agregó.
"En el tema de la energía hace falta una planificación estratégica de mediano y largo plazo, que sea capaz de empalmar las inversiones que están previstas en infraestructura con el aumento de la demanda que experimentamos", siguió.
"Lo que no podemos hacer en la Argentina -reflexionó- es condicionar el crecimiento. Las empresas hacen aportes e inversiones al conjunto de la economía del país y lo menos que puede hacerse es asegurarles el suministro eléctrico". Añadió que "esta reunión con al EPE servirá para que ambos, privados y sector público nos pongamos de acuerdo en cómo administrar la demanda".
"Lo que debe evitarse por todos los medios es que haya cortes rotativos y sabemos que es posible lograrlo, preferimos incluso asumir los mayores costos que signifiquen cambios de horarios en la producción", indicó.
Garrera dijo que es posible mover turnos y cambiar horarios de la producción industrial o producir generación con equipos que usualmente no se utilizan por tener un costo mayor. "Ya lo hicimos en 2004: ese año lo acordaron las grandes empresas con la EPE, pero no sé si ahora será o no posible cumplir aquellas metas... porque indudablemente los consumos han crecido junto con la actividad industrial. La salida es buscar el equilibrio entre este incremento de la demanda del sector en estos dos años y la generación disponible en los horarios pico", destacó.
En el país, "el 80% de la matriz energética proviene de la generación de combustibles no renovables y la sociedad debe entender que se hipoteca el futuro cuando los utilizamos: todos debemos ahorrar el máximo posible", señaló.
El representante del sector industrial consideró que el esfuerzo por el uso racional de la energía debe ser incluso parte de los contenidos educativos escolares, porque se trata de un problema común, que incluso se repite a nivel mundial. "Tiene que haber un verdadero compromiso social, con fuertes campañas de concientización, como ocurre con cualquier país ante una emergencia", alertó.