La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) advirtió hoy que "sin gasoil habrá desabastecimiento" de productos, y responsabilizó a las empresas petroleras por "las consecuencias" de la falta de combustible.
También reclamó al gobierno que se arbitren "las medidas que permitan obtener el combustible" que los vehículos necesitan para circular.
"Si alguna imagen sirve para ponderar la importancia del gasoil, es la sangre en el aparato circulatorio, tal su función, esencial para el transporte de cargas y el conjunto de la economía", subrayó Fadeeac en una solicitada publicada hoy en los principales matutinos porteños.
Además, sostuvo que "todas las compañías petroleras tienen la obligación y la responsabilidad social de proveer el combustible que el país necesita", y advirtió que "serán responsables de las consecuencias que su falta acarree".
Bajo el título "Sin gasoil no hay transporte de cargas", la entidad señaló que "un mercado oligopólico, como el de combustibles, concentra la oferta y la demanda, atomizada entre miles y pequeños consumidores".
"Los transportistas de carga por carretera, somos hoy un eslabón insustituible en la logística de la producción primaria, industrial, la distribución y el comercio exterior, y las actuales dificultades en el abastecimiento de gasoil repercutirán en todos los sectores de la economía a los que prestamos nuestros servicios", puntualizó la Federación.
En consecuencia, reclamó que "se deben arbitrar, sin dilaciones medidas que permitan obtener el combustible que necesitan los vehículos para circular y la economía argentina para continuar creciendo".
En otro orden, la empresa Shell presentó una nueva familia de combustibles diesel de alta calidad (premium) diseñada para proteger los motores del desgaste y la corrosión y que cumple con la norma Euro III, que se comercializarán a un precio de entre 1,499 pesos y 1,649 pesos el litro.
Los nuevos productos son el V-Power Diesel y el Shell Diesel. El primero -según la petrolera- es el único combustible con bajos niveles de azufre (500 ppm) en mercado local y está diseñado para los motores modernos que cumplen con la norma Euro III, mientras que el segundo es similar a los productos top del mercado, pero con mayor cantidad de aditivos.
En la empresa aseguran que no se trata de un aumento de precios encubierto y que el lanzamiento apunta a brindar "un mejor producto a un mayor precio".
Sin embargo éste sería el comienzo de un camino para recomponer la rentabilidad del sector ya que permitirá mejorar los márgenes de la petrolera y de los estacioneros.
Si bien el presidente de la empresa, Juan José Aranguren, minimizó el tema, llama la atención que el lanzamiento de estos productos no haya sido informado previamente a las autoridades del sector.
Más allá de rechazar que la medida represente un aumento de precios, la decisión parece apuntar a compensar la distorsión de precios que habría en el sector respecto a mercados vecinos.
Las estaciones
de servicio que pertenecen a la petrolera Repsol YPF recibieron durante los primeros ocho meses del año un 13,4 por ciento más de gasoil que en igual período del año pasado, según un informe de la propia compañía. La petrolera abastece a unas 1.700 estaciones propias en todo el país y además realiza entregas mayoristas a transportistas, industria y ruralistas.
Desabastecimiento
En la zona no se ha modificado el panorama generado por el desabastecimiento de gasoil. Según voceros de la entidad que agrupa a los estacioneros no se esperan novedades hasta comienzo de octubre. Por ese motivo, el transporte de cargas, especialmente en el interior, se encuentra semiparalizado. Esta mañana, varias estaciones de esta capital ya no disponían del combustible.
De la redacción de El Litoral