En algunos países latinoamericanos ya comenzó la tarea preventiva

Preparativos para enfrentar El Niño

Inundaciones o sequías extremas son algunas de la consecuencias de el Niño. Foto: Archivo El Litoral.. 

Algunos países de América latina ya comenzaron a prepararse ante el regreso previsto de El Niño, el fenómeno climático que implica un aumento de la temperatura de las aguas del Pacífico y que puede provocar un incremento de las lluvias en algunos países y sequía en otros.

La producción agrícola en América latina es especialmente vulnerable a este fenómeno, que comienza con un recalentamiento de las aguas en las costas de Chile y Perú, y cuyos efectos se extienden luego al resto de los continentes.

Pero además de las pérdidas de cosechas, entre los impactos del último El Niño, en 1997-1998, se cuentan deslizamientos de tierra, desbordes de ríos, deforestación, riadas, tormentas, sequía e incendios forestales, lo que dejó a cientos de miles de víctimas y pérdidas millonarias.

Sólo en América del Sur y Central, al último El Niño se le atribuyen más de 800 muertos, 860.000 afectados y pérdidas económicas estimadas en 18.000 millones de dólares, según la Organización Panamericana de la Salud.

En los últimos días, los meteorólogos de la agencia meteorológica estadounidense National Oceanic and Atmospheric administration (NOAA) han observado efectos de El Niño en Indonesia, Malasia y Filipinas; en general las primeras zonas afectadas por sus consecuencias, con condiciones más secas de lo habitual.

"Actualmente, las condiciones de un débil El Niño existen, pero es posible que este acontecimiento se fortalezca durante el invierno (boreal)", advirtió Vernon Kousky, meteorólogo de la NOAA, estimando que el fenómeno podría extenderse hasta inicios de 2007.

Con esa perspectiva, en Perú se nombró un "comando" especial; en Colombia se citó al Consejo Técnico Nacional de Prevención de Emergencias, mientras en Ecuador y Chile también se preparan para un fenómeno que -se espera- será más leve que el de hace ocho años.

El presidente peruano Alan García nombró, el 4 de setiembre, un "comando ministerial" integrado por los ministros de Vivienda, Salud, Educación, Agricultura y Transporte para que diseñe un plan de prevención ante posibles desastres naturales.

El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) informó que en las ciudades vulnerables se realizarán, desde octubre, simulacros de prevención, así como limpieza de los cauces de los ríos y reforzamiento de las defensas ribereñas, mientras que el Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena) invertirá unos 6,4 millones de dólares en encauzamiento de ríos.

En Ecuador -donde en 1997-1998 El Niño ocasionó la muerte de unas 200 personas y pérdidas por cerca de 3.000 millones de dólares- también están tomando previsiones.

Las previsiones

Expertos ecuatorianos analizaron, el jueves, los cambios en la temperatura del Pacífico con miras a anticipar la fuerza que alcanzará El Niño e intercambiar datos con otros países, informó a la AFP Marco Proaño, oficial de la Armada nacional.

Sin embargo, "no se prevé un evento fuerte, se habla de uno moderado como el de 1986-1987", dijo Proaño.

Por su parte, Humberto González, del estatal Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia, señaló a la AFP que El Niño será "leve" en comparación con años anteriores.

"En Colombia, contrario a los países vecinos, este fenómeno puede traer un déficit de lluvias en esta temporada invernal y luego un verano muy acentuado", señaló González, al asegurar que el fenómeno afectará en menor medida a Colombia que a países como Ecuador o Perú.

El viceministro de Salud, Eduardo Alvarado, enfatizó que habrá un plan de contingencia para prevenir enfermedades como el dengue.

En Chile, las advertencias de la Dirección Meteorológica sobre un calentamiento de la temperatura superficial del mar despertaron preocupación en los sectores agrícolas.

"Aunque medio grado de aumento es leve, estaremos monitoreando de cerca la situación durante los próximos quince días", aseguró el presidente de la Federación de Exportadores de Fruta, Rodrigo Echeverría. "Un mayor aumento de la temperatura es devastador".

AFP