En Santa Fe se dan dos casos muy curiosos en este rubro y, además, absolutamente contrarios. Mientras en Colón la función de enganche experimenta una etapa plena de crisis, en Unión se puede apreciar la aparición en cancha no de uno, ni dos, sino de tres jugadores con algunas de esas características, aunque salvo uno de los casos (muy curioso porque generalmente desempeña otra función), ninguno es un enlace de raza.
Por el lado del barrio Centenario, los altibajos constantes de su figura más capacitada para jugar, el colombiano Giovanni Hernández, le hicieron perder casi totalmente la importancia a la función. El equipo no lo busca con eficacia, el 10 baja demasiado posicionalmente para entrar en el circuito del juego, a lo que se suma que no está en el mejor momento anímico ni futbolístico. Estos tres ingredientes se conjugaron para que, por ejemplo, el "cafetero" quedara afuera del elenco titular en el choque ante Godoy Cruz de Mendoza en el Brigadier López, compromiso que Colón encaró con un esquema sin un jugador creativo definido y que terminó siendo el que rompió el maleficio de los 11 traspiés consecutivos.
En tanto, en Unión se ve algo totalmente distinto, que es propiciado además por el dibujo táctico que utiliza el entrenador "tatengue", muy diferente al que generalmente se pone en práctica en el rojinegro.
Gracias al esquema que implementa Carlos Trullet, que permite una mayor flexibilidad funcional de mitad de cancha hacia adelante, el elenco rojiblanco llegó a jugar con tres futbolistas que han sabido desarrollar la función de enganche (Zapata, Casanova y Rosales) más la aparición por izquierda de Marcos Bolzán, quien en realidad es de los cuatro el que más requisitos reúne para hacerse cargo de ese puesto, ya que lo ocupó durante casi toda su formación en inferiores. De hecho, en los últimos compromisos del elenco de la Avenida, el zurdo de Nogoyá fue ubicado unos metros más arriba y al medio y pudo demostrar que puede llegar a estar capacitado para cumplir esa misión clave.
En el pasado, nombrar a Leonardo Madelón, el uruguayo Saralegui, el "Loco" González, Darío Cabrol, Victorio Nicolás Cocco en su retorno a Unión en 1975, Carlitos López, Rubén Capria, el "Bichi" Borghi, Adolfino Cañete, es sólo mencionar a algunos de los que en los últimos tiempos supieron ocupar esa posición que hoy, como los viejos wines, parece en extinción.