Una familia tipo necesitó de 861,86 pesos durante setiembre para escaparle a la pobreza y requirió al menos 391,75 para no ser indigente. Así lo informó el Indec, a través de los datos de Canasta Básica Alimentaria, y Canasta Básica Total, que miden la línea de indigencia y pobreza.
Con relación a setiembre de 2005, la línea de pobreza creció 7,48 por ciento, en tanto que, en comparación con agosto, la suba fue de 0,08. Por su parte, la línea de indigencia avanzó 5,52 por ciento en un año, mientras que, con relación al mes anterior, el incremento fue de apenas 0,08 por ciento.>
Por otro lado, el índice de salarios de agosto en su nivel general registró un incremento del 1,49 por ciento, aunque con ciertas diferencias, si se analizan los comportamientos de los haberes de los trabajadores, según sean estatales o privados, y si están contratados en situación irregular.>
Así, los trabajadores más favorecidos fueron los del sector privado registrado, que tuvieron una mejora de sus salarios del 21,12 por ciento con relación a agosto de 2005, seguidos por los trabajadores privados contratados en negro, que tuvieron un avance del 19,08 por ciento.>
En cambio, los trabajadores estatales tuvieron sólo una mejora del 9,06 por ciento durante los pasados 12 meses.>
En rigor, las diferencias entre ingresos también explican la alta disparidad existente en la distribución del ingreso en el país. Según los datos oficiales del Indec, el 40 por ciento de la población más pobre tiene un ingreso promedio de 145 pesos, en tanto que para el 40 por ciento que le sigue en escala es de 433 pesos mensuales. Tan sólo en el 20 por ciento correspondiente a las clases sociales más acomodadas el ingreso per cápita familiar en promedio supera los 1.265 pesos mensuales.>