La demanda existente en el país boliviano tienta a los empresarios argentinos y, puntualmente, a los santafesinos. El sector de la maquinaria agrícola es uno de los que desde hace un tiempo comenzó a caminar a paso firme y hoy es testigo del crecimiento que las operaciones comerciales han teniendo en ese país.
Los productores de Bolivia "reconocen la calidad superior que tienen nuestras máquinas e implementos agrícolas si se los compara con los que provienen de Brasil", resaltó Lucas Fernández, a cargo del departamento de Venta Directa de Ombú SA, empresa localizada en Las Parejas (Santa Fe), que durante diez días expuso junto a otras 51 empresas santafesinas en Expocruz 2006, Feria Internacional Multisectorial.>
Dos años atrás, "trajimos más de 40 equipos y ahora es un producto conocido en este lugar", agregó Jorge Alberto Mó Karlen, concesionario exclusivo de Ombú en Bolivia.>
De a poco, se fue avanzando en el mercado boliviano que es bastante complejo porque "todo lo que se vende en ese país no se cobra al contado". Por eso, "nosotros mismos financiamos a nuestros compradores, ya que no hay ningún banco que respalde este tipo de operaciones". El aspecto positivo de esta situación es que "nuestra cartera de clientes está formada por bolivianos y canadienses, alemanes, brasileros y japoneses que se encuentran radicados en Bolivia, son confiables y pagan".>
Los productos argentinos tienen muy buena aceptación en todo Latinoamérica. "Nuestro país está en una posición destacada y, de a poco, empezamos a copar este mercado", agregó Fernández.>
Más allá de esto, el referente de Ombú reconoció que en la actualidad, "el fuerte de esta empresa es el mercado nacional en el que nos apoyamos para salir al exterior". El 75% de las ventas se realiza en la Argentina y un 25% va al comercio internacional; aunque, "pensamos que para fin de año, las exportaciones se verán ampliadas", ya que 2006 "fue uno de los mejores para la mayoría de las empresas argentinas que decidió exportar".>
Con una mayor trayectoria en la relación comercial con Bolivia, la firma Fimaco SA, de la ciudad de Esperanza, volvió a apostar a Expocruz 2006. "Desde hace seis años venimos a esta feria y queremos mantenernos presentes en este país y esta exposición es una vidriera para toda Bolivia".
Una feria que es visitada por la familia y por mucha gente que "viene a ver maquinarias y equipos. Nosotros tenemos que estar presentes porque sino es como que se prende una luz amarilla y se preguntan por qué no está esta empresa".>
Dos de los equipos -calderas- que llevaron a esta exposición ya fueron vendidos. Hoy por hoy, "exportamos, principalmente, a Uruguay, Paraguay y, en menor medida, a Brasil, Chile, Colombia y Ecuador", puntualizó Carlos Corestein, del departamento de Ventas de esta firma.>
Una situación similar vivió otra de las empresas esperancinas. Para SA Lito Gonella e Hijo ICFI, es indispensable estar presente en muestras como éstas porque "queremos mantener el contacto con los clientes que hemos logrado durante muchos años", señaló Carlos Bordi, a cargo del área de Comercio Exterior de esta firma.>
Por lo tanto, "nuestra presencia en este tipo de ferias internacionales nos garantiza fortalecer un vínculo y una continuidad en este mercado donde nuestra marca es muy conocida".>
Según mencionaron otros empresarios santafesinos, desde 2005 se comenzó a visualizar un incremento en el consumo de Bolivia y "hoy lo vemos en el mayor número de pedidos de cotización que tenemos", resaltó Susana Cozacov, gerente en Comercio Exterior de Sipel, una empresa rosarina que comercializa balanzas destinadas a la industria y al pesaje de ganado.
Un contexto más que alentador que entusiasmó a varios a acercarse por primera vez a esta exposición. Este es el caso puntual de Santa Sylvina SA (de Rosario) que participó de esta feria para buscar contactos con empresas del sector agropecuario que "quieran representarnos en Bolivia y vender nuestros productos", señaló Gustavo Farroni, departamento comercial de esta empresa que se dedica a vender alimentos balanceados para bovinos, ovinos, equinos, aves, conejos y porcinos.>
La mayoría coincidió en que "Bolivia, como otros países limítrofes, empezaron a percibir una revalorización de sus tierras y hoy se ven obligados a incorporar nuevas tecnologías y a trabajar de forma más intensa en sus campos", concluyeron los referentes del sector privado.>
Ivana Zilli[email protected]