Panorama agrícola de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Nos acercamos a un momento límite
Octubre presenta una bisagra que va a condicionar el estado de los cultivos. Si no llueve antes de mediados de mes se reducirá notablemente la siembra de maíz. En trigo, las expectativas suponen índices muy inferiores a la campaña pasada, con una elevada pérdida del rendimiento potencial.

Hasta las primeras horas del lunes 2, las lluvias de los pasados 7 días habían dejado acumulados casi exclusivamente en la franja oriental agrícola, marginando las zonas occidentales más necesitadas. El contenido hídrico del carente centro-norte agrícola continuaba retrocediendo en Córdoba y Santiago del Estero, se mantenía apenas estable en el este de Santa Fe y mejoraba solo levemente en algunas partes de Entre Ríos. La situación restrictiva agravaba el cuadro del trigo al acelerar el desarrollo de los plantíos que entraban anticipadamente en etapas reproductivas críticas, perdiendo día a día sus posibilidades de compensar. Este empobrecimiento en la condición del centro y norte del país tendrá un efecto negativo en los rindes potenciales de esta área y en algún grado podría solapar (en términos de producción) la expansión triguera de esta campaña. Esta hipótesis se sustentaría al considerar dos fundamentos: Primero, el incremento superficial de esta campaña sumó la mayor cantidad de hectáreas en latitudes centro-norteñas. Segundo, los cultivos regulares se extendieron hacia zonas del este de Córdoba y centro-oeste de Santa Fe -suelos de gran potencial agrícola- donde el año pasado los rindes fueron buenos a muy buenos. En zonas cercanas a Avellaneda se iniciaron las primeras recolecciones con rindes de escasos 12qq/ha. Las expectativas suponen rindes cercanos a estos guarismos, comparativamente inferiores a la precedente campaña. En Santa Fe, y salvando una zona al sur de Casilda que el día domingo sumó un poco mas de lluvias, los promedios del jueves y viernes fueron menores a 10 milímetros. Aquellos escasos acumulados hasta las primeras horas del lunes 2, no revertían la desmejora en la condición de los plantíos, que en el centro-sur santafesino ya transitaban la etapa de estado bota-espigazón. Para los cultivos que ya atraviesan plena encañazón la mayor disponibilidad de humedad será muy oportuna y permitirá sostener las buenas a muy buenas expectativas de rinde que se extienden pasando por el centro bonaerense hasta el sudeste de esta provincia. A nivel nacional los cultivos en malas condiciones ocupaban el 33% (vs. 30% al 25/09/06), los regulares el 21% (vs. 15%) y los buenos a muy buenos el 46% (vs. 55%). Con esta valoración, una tercera parte de la superficie destinada al cereal tendría lotes con elevada pérdida de rendimiento potencial. Un 21% tendría rindes potenciales en algún grado inferiores a una cosecha normal, mientras el 46% de la superficie triguera tiene expectativas de lograr rindes cercanos o mayores a un año normal.

Girasol

Al 2 de octubre el progreso de la siembra alcanza al 17,6 % de la superficie, recortada a 2.385.000 hectáreas respecto de las 2,46 millones previstas inicialmente. El clima seco en las provincias norteñas imposibilitó concretar las coberturas planificadas, a pesar de las recientes lluvias que modificaron solo parcialmente la extrema sequía que padece la provincia del Chaco. En el ámbito nacional y durante los últimos siete días el avance de la implantación creció ligeramente en 1,6 puntos, mostrando una demora de cinco puntos respecto a igual fecha del año anterior. El agua alcanzó con bajos registros algunas áreas de la zona central de Santa Fe, pero fueron mayores en el extremo norte provincial donde las coberturas avanzaron rápidamente. En la provincia chaqueña se estima que entre un 5 a un 10 por ciento más de 'superficie probablemente se adicionará a lo ya sembrado con el cultivo en el domo central ya que la humedad no fue suficiente todavía en el sudoeste como para esperar nuevas coberturas. Las precipitaciones, que según los últimos partes meteorológicos, parecerían alcanzar la mayor parte de las zonas de producción del cultivo alientan la esperanza de lograr aumentos en la superficie sembrada en La Pampa, oeste y sudoeste de Buenos Aires. Si los suelos se humedecen suficientemente en todas estas regiones, la expansión del área bajo cultivo podría aumentar un 7,9 %.

Maíz

Un atraso de diez puntos muestra el progreso de la siembra respecto a igual fecha del año anterior. La persistente falta de agua demora la realización de las siembras tempranas en Córdoba, en el centro sur de Santa Fe 3y en Entre Ríos principalmente. Con mejor humedad las coberturas avanzaron en el oeste, zonas centrales de Buenos Aires y en el sudoeste de Entre Ríos, regiones que impulsaron el avance de las coberturas a nivel nacional a un 12,0 % del área pronosticada, estimada todavía en 2,47 millones de hectáreas. En números absolutos se cultivaron 295.000 hectáreas de las cuales el 56,5 % se localizan en la región líder maicera del este de Córdoba, sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires. Esta región en su totalidad y por efecto combinado del clima seco y suelos fríos solo logró implantar el 30 % de la superficie intencionada cuando a similar fecha del año pasado se había cubierto el 60 por ciento.