Si comparamos los datos de la vacunación del primer semestre de este año, con los correspondientes al primer semestre de 2001 (en pleno pánico aftósico), se observa un notable crecimiento de las existencias en las llamadas zonas "marginales": Salta (25 %), Mendoza (23), San Luis (27), Chaco (13), Misiones (23), Formosa (24) y Santiago del Estero (15).
Se observa también una expansión que promedia el 20 % en Corrientes y Entre Ríos. Puede decirse, de manera muy general, que desde la salida de la convertibilidad el stock ganadero crece en las "zonas marginales" y en las zonas típicamente ganaderas (Cuenca del Salado, centro-norte de Santa Fe). Y se mantiene en las zonas mixtas como el oeste de Buenos Aires, o el este de La Pampa, pese al fuerte avance de la agricultura.>
La mayoría de los operadores que consultamos a diario sostienen que esta tendencia tan favorable se habría quebrado desde marzo-abril último (primera vacunación 2006) como consecuencia de las desacertadas medidas oficiales, de la baja de precios de la hacienda y de la seca que cubre a la mayor parte de las zonas ganaderas, que es la más grave en décadas.>
Ahora, si no existe una mortandad masiva -cosa que hasta ahora no sucedió- el "desagote" de un stock más alto que lo habitual, después de una retención forzada por la suspensión de exportaciones, debería darse por una faena mucho más alta que la faena de equilibrio, cosa que hasta ahora tampoco ha sucedido. Recién ahora, en agosto-setiembre, la faena se ha regularizado y se parece a la de igual bimestre del año pasado.>
�Y todo lo que se dejó de faenar en estos 8 meses? Si el stock es alto y la faena baja estaríamos lejos de una liquidación ganadera, pero a todos lados donde vamos se nos dice: "A causa de la seca, del desánimo y de la incertidumbre, de acá salió mucha hacienda que no se ha repuesto". Una parte está en los feedlots, �y el resto?>
Hasta marzo-abril, cuando conozcamos los datos de la segunda campaña de vacunación 2006, no estaremos en condiciones de develar este misterio.>
Lo único cierto es que hasta marzo-abril último, continuaba el crecimiento de la ganadería nacional, especialmente en las zonas marginales y las típicamente ganaderas del área pampeana. Pese a los errores gubernamentales, el ciclo de crecimiento no pudo ser quebrado.>
"Feedlots". Sigue saliendo un enorme volumen de hacienda de los feedlots, pero nos dicen que esta oferta podría ser mayor aún, de no mediar una suerte de retención que se estaría produciendo en los corrales, a la espera de un repunte en los precios. La mayoría de las operaciones que se están terminando en estos días arrojan una pérdida de entre 100 y 150 pesos por animal engordado. El nivel de ocupación es todavía muy alto y se nos asegura que hay suficiente ganado encerrado como para mantener alta la oferta por 60 días más.>
Este año, a causa del clima seco en la mayor parte del país, pero especialmente en la zona pampeana, las conversiones (alimento a carne) y las ganancias de peso han sido excepcionales, por lo que los animales, especialmente las terneras, se terminaron antes de lo previsto. El peso mínimo de faena es una verdadera desgracia, porque los animales se engrasan bien antes de los 280 kilos, máxime este año que el clima acompañó y durante el invierno no hubo temporales. Como los precios que pagan por la carne de ternera o vaquillona frigoríficos y matarifes son tan bajos, existe resistencia a vender a estos valores, pero resulta que las vaquillonas ya están engrasadas y pasan de convertir 5 ó 6 a 1 a convertir 8 ó 9 a 1. Lo que agrava el problema de sobreengrasamiento que ya existe. Matarifes, supermercados y frigoríficos operan con tranquilidad, y usan como excusa el engrasamiento, que es real, para pagar menos todo, incluso aquellos animales que están justos de terminación.>
Hoy un kilo ganado en el feedlot no puede costar menos de 2,40/2,50 pesos. Pero al feedlot vienen muchos matarifes que no hacen cuentas muy finas de la etapa de engorde en los corrales, porque cualquier pérdida aquí la recuperan luego con creces en la etapa de faena y venta de carne al carnicero, donde están ganando muy buena plata.>
El feedlot en los últimos 15 años contribuyó decisivamente a que desaparecieran los baches de oferta y la estacionalidad, pero ahora es un elefante suelto en un bazar; al alargarse los ciclos de engorde a cuatro o cinco meses (como en Estados Unidos) los resultados de este negocio se han vuelto imprevisibles.>
Igual, hoy la ocupación es alta, porque a causa de la seca recibimos mucha hacienda, hasta vacas de cría que paren en los corrales.>
Ignacio Iriarte