Durante cuatro días Paraná, capital de Entre Ríos, se convirtió en el punto de encuentro de los profesionales del campo con la realización del .
Ambos eventos, que congregaron unos 350 profesionales de todo el país, así como de otras 10 naciones del continente, se desarrollaron desde el 4 de octubre hasta hoy inclusive en el tradicional Hotel Mayorazgo de la vecina ciudad.>
Bajo el lema "Los ingenieros agrónomos protagonistas estratégicos del sistema agroindustrial", los organizadores centraron los debates en torno al rol del profesional en la consolidación y crecimiento de la agroindustria -sobre todo antes las perspectivas creadas en torno a los biocombustibles-, la protección del medioambiente, la contribución al desarrollo social y el perfil necesario de los nuevos egresados.>
La inauguración de ambos congresos tuvo lugar en el Teatro 3 de Febrero en la mañana del jueves 3. Del acto participaron los titulares de la Asociación Mundial de Ingenieros Agrónomos y de la Federación Argentina de Ingenieros Agrónomos (FADIA), el brasileño Carlos Pietafhilo y José Zambelli, respectivamente, más el presidente del Colegio de Profesionales de la Agronomía de Entre Ríos (COPAER), Norberto Gallino, y autoridades municipales y provinciales, entre quienes se destacaron el gobernador entrerriano Jorge Busti y el Secretario de Estado de la Producción de la provincia, Daniel Welschen.>
En representación del Secretario de Agricultura, Miguel Campos, asistió el titular del INTA, Carlos Cheppi, quién en su discurso, tras repasar los desaciertos económicos desde la década del 70 hasta el 2000, ensalzó la "construcción del proyecto nacional" de la gestión Kirchner.>
Debajo del escenario, entre los asistentes, se contaron los decanos de las 24 facultades de agronomía del país, así como profesionales de México, Brasil, Perú, Chile, Ecuador, Colombia, Guatemala y Uruguay, entre otros.>
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En la apertura formal, como es lógico, no estuvieron ausentes las cuestiones gremiales, pero también hubo una fuerte inclinación a remarcar la responsabilidad del profesional agronómico en el desarrollo de las poblaciones rurales de sus respectivos lugares de origen.
El primero en poner el énfasis sobre la materia fue Zambelli, quien aceptó la importancia de desarrollar políticas de crecimiento, pero llamó a favorecer el desarrollo como prioridad.>
Tras realizar un rápido repaso de lo ocurrido en la economía del país desde la década del 70 hasta principios del nuevo siglo, período de nacimiento y desarrollo de las doctrinas neoliberales, fundamentó su postura con datos concretos. Al respecto citó un estudio que revela que las 500 empresas más grandes del país crecieron 36.5% entre 1993 y 2001. Sin embargo, las nacionales retrocedieron 37% en la participación de la renta frente a un crecimiento de 200% de las transnacionales.>
En el mismo sentido, Pietafhilo aseguró que la agronomía "tiene una función 1económica, pero también social", y llamó la atención de que el 14% de los indigentes del mundo se encuentran en América Latina. También manifestó que los ingenieros agrónomos son "profesionales de la ciencia de la vida", puesto que trabajan sobre los tres reinos: animal, vegetal y mineral.>
Cheppi, en tanto -tras disculpar a Campos por su ausencia-, también cargó las tintas sobre las décadas neoliberales y destacó el cambio del proyecto nacional que puso en marcha el presidente Kirchner. A tono con los oradores que lo antecedieron, mencionó el trabajo del INTA para formar profesionales acordes al nuevo modelo ("deben ser cuadros políticos", dijo, refiriéndose a quienes ingresen al organismo) y resaltó la generación de Institutos de Agricultura Familiar en Formosa, Jujuy y La Plata para contribuir a mejorar la calidad de vida de la población.>
Juan Manuel Fernández[email protected]