CULTURA
Siempre habrá una vez...
El arte de contar.

Durante la reciente Feria del Libro de Santa Fe, se presentaron dos libros de Francisco Garzón Céspedes: "Oralidad escénica. Los errores más frecuentes de los narradores orales escénicos" y "Una historia improbable y otros textos (teatro)", publicados por la Colección Teatro de la Abadía. Aquí, el autor habla de este arte contemporáneo que recrea la tradición de narrar.

Francisco Garzón Céspedes, escritor, comunicólogo, periodista, profesor, editor, dramaturgo, director escénico, investigador, teórico de la oralidad, es una auténtica personalidad de la cultura.

Cubano-español, reparte sus días entre Madrid y La Habana. Es el creador de la narración oral escénica, un arte contemporáneo que renueva la costumbre ancestral de contar historias. Un arte que en estos días gana la ciudad, a propósito de la 4ta. Muestra Iberoamericana "Contar con Santa Fe" y del 3er. Festival Iberoamericano de Narración Oral Escénica para Niñas y Niños "Cuentoquetecuento", que hasta el 16 de octubre tiene lugar en Santa Fe y ciudades vecinas, organizados por la Cátedra Iberoamericana de NOE, la Universidad Nacional del Litoral, el taller permanente Puro Cuento -coordinado por Marcela Sabio- y la Asociación Cultural Teatro de la Abadía.>

-La narración oral, �es un espacio olvidado por las artes escénicas o es el reencuentro con la antigua costumbre de contar? �Se instala por fuera de las otras formas artísticas?

-La narración oral es una conducta expresivo comunicadora humana y su ámbito es el de la conversación. No es arte. Ni es sencillo de explicar porque, si bien el teatro -por ejemplo- como manifestación es un arte o no es, la narración oral puede ser sin más en la vida más cotidiana, o ser dimensionada hasta convertirse en arte, en narración oral artística. Y, por eso, entre otras razones, afectivas y de carencias, algunos creen que cualquiera se puede subir a contar oralmente en un escenario; a un escenario que es un espacio artístico en sí y, por tanto, entraña responsabilidades y requiere cualidades y saberes.

La narración oral artística es una de las artes de la oralidad. Otra, la poesía oral (que no significa declamada, ni de memoria). Su categoría es la oralidad; una, no artística en sí; otra, de comunicación. Su nombre más acertado sería oralidad narradora artística. Y sólo hay tres corrientes, porque cada una se tiene que corresponder con el papel social y la valoración de la oralidad: a las sociedades de oralidad primaria corresponde la narración oral artística comunitaria; a las sociedades de escritura, la narración oral artística no escénica o centrada en la promoción de lectura y libros propuestos por los maestros y bibliotecarios escandinavos; a las sociedades de escritura y medios audiovisuales corresponde la narración oral artística escénica (no teatral) que yo he propuesto, paulatinamente, desde 1975.>

La narración oral artística pertenece a la oralidad y a la oralidad artística. El cuentero de la tribu es anterior al actor. Y la oralidad artística comunitaria, anterior al teatro. Hace años no fui preciso cuando pensé que su dimensión contemporánea (la de la narración oral artística escénica, que he construido junto a muchas voluntades y a mis compañeros en la Cátedra Iberoamericana de Narración Oral Escénica) era una de las artes escénicas. No lo es. No lo será nunca.>

El ser un hombre de teatro -y dado el centrismo de lo teatral en cuanto a lo escénico- me llevó a equivocarme, aunque sólo al situarla. El ser periodista y comunicólogo me permite estas afirmaciones. Y este libro, ahora editado en Argentina, "Oralidad escénica. Los errores más frecuentes de los narradores orales escénicos", es el primero que publico de teoría y técnica en esta etapa con la que ya vengo desde la segunda mitad de los noventa.>

Y es que no hablamos de narración artística o de narración artístico escénica, como, por ejemplo, cuando el teatro representa y narra a partir de un texto narrativo. La clave es el término "oral": hablamos de oralidad y de oralidad artística, y de sus procesos, modos, teorías, técnicas, prácticas, resultados, diferentes de los del teatro. Pero cuando explico esto, por ejemplo, en los Congresos de Pedagogía Teatral, puede llevarme mucho tiempo, y cuando tengo tiempo es irrebatible.>

La narración oral escénica es, desde la oralidad (una oralidad vista desde la oralidad y no desde la escritura), la renovación del antiguo arte de contar; y, desde la escena, la fundación de un nuevo arte oral escénico, uno escénico comunicador, nunca teatral.>

Para comprender el mundo

%s

-El narrador oral artístico, �busca transmitir un texto literario, un hecho escénico o un nuevo espacio de expresión y comunicación? Esta narración, �está contando sus propias historias? �Cómo se puede definir al narrador oral artístico? �Cómo es su forma de contar?

-El narrador oral artístico cuenta oralmente para contarse a sí mismo y comprenderse y comprender el mundo. Y, de manera indisoluble, a la vez, lo hace oralmente para contar una historia con los otros, con el público considerado un interlocutor, y compartir esa visión del universo para influir y ser influido. Por allí va su búsqueda.

Es un creador. Un artista oral. Y, si lo es, no tiene en el espacio oral escénico pretensiones de antropólogo, lingüista, investigador del folclore, ni nada parecido: ya es mucho lo que tiene que inventar y reinventar en el aquí y ahora; que comunicar y no sólo expresar; que partir del conocimiento y del compromiso y del juego de la memoria, pero no de la literalidad y la memorización; que ser entendido de inmediato; que adecuarse, transformar y actualizar la historia y, de ser necesario, incluir la realidad circundante, entre mucho más.>

Contar oralmente es uno de los llamados más poderosos que puede hacerse a la imaginación de los otros seres humanos. Y lo oral no existe porque alguien cuente en voz alta, sino porque cuenta oralmente con otro u otros, es decir, como comunicación, como interacción. Las fuentes pueden ser todas. Y cualquiera, el espacio oral escénico.>

El narrador oral escénico cuenta con todo su cuerpo a escenario desierto. Y mucho con su mirada. La oralidad es una imagen hablada (verbal, vocal y corporal) que establece un proceso de comunicación con uno o varios interlocutores presentes físicamente en el aquí y ahora. Y lo hace desde la desnudez y la indefensión. Esto no implica en lo oral artístico sólo ortodoxia, hay ya oralidad artística insólita sin irse al teatro ni a la integración de las artes.>

El juglar ilustrado

%s

-�En qué punto se encuentran en usted el narrador oral artístico y el dramaturgo? �Y el poeta? La ética y la estética, �se perciben en usted como una preocupación, como una ocupación muy fuerte?

-Podría decirse que el otro libro mío editado ahora en Argentina, "Una historia improbable y otros textos", en su segunda parte responde poéticamente a esta pregunta. Es un libro donde, además, por primera vez, publico una obra, en su primera parte, mostrando más extensamente el Sistema Modular con el que trabajo en distintas artes desde los años sesenta. Es un sistema, no un método. De libertad y eficacia.

Por un lado, yo intento ser una única persona. Algo, como sabemos, muy difícil. Lo intento, sobre todo, con respecto a lo más esencial: por ejemplo, la visión del mundo, las ideas, los principios, el amor, la ética y la estética... Y, por otro lado, tengo mucha conciencia de que soy una suerte de juglar ilustrado con varias profesiones, uno que -para serlo- las interrelaciona.>

Sin embargo, también tengo mucha conciencia de que, si estoy narrando oralmente, predominará el artista oral; si escribo literatura, el escritor; si hago teatro, el dramaturgo y director teatral... y así sucesivamente. De cualquier manera, creo que el poeta tiene mucha presencia en mi vida y en mi obra. Ese libro, "Una historia improbable...", incluye también, para estructurar un guión teatral, algunos de mis poemas, cuentos, monólogos, un soliloquio... Señalo que incluye mi "Credo del actor o de la actriz" -un texto muy conocido- y cierra con mi muy reciente "Definición ética de dramaturgia".>

Y sí, para mí lo primero es la ética, sin extremismos, pero con coherencia y consistencia. Porque para mí lo primero es el ser humano y su condición solidaria. Su afán y compromiso de justicia y memoramiento humano. Una ética que no impida a la estética manifestarse al máximo en su posible originalidad, belleza, afán de perfección, riesgo e imprescindible experimentación. Todo, al margen de la vanidad, la prepotencia, del individualismo, de la insolidaridad.>

Siempre habrá el amor

DE LIBROS Y PéBLICOS

"Yo he editado antes treinta libros en siete países de tres continentes, todos agotados, de los que se ha difundido más de medio millón de ejemplares, muchos, de géneros considerados difíciles en lo comercial. Pero hace años que no puedo ocuparme de las gestiones editoriales porque organizo y dirijo eventos internacionales, asesoro instituciones y directivos, doy clases en universidades, me presento sobre el escenario, y mis libros inéditos comienzan a exigir", contó Francisco Garzón Céspedes. Y recordó: "Me he presentado en grandes teatros y en pequeñas salas. Nunca olvidaré cuando estuve en el Teatro Municipal de Santa Fe, desbordado de público. Antes de salir, di gracias a todo y a todos los que me han amado y aportado. Uno como humano es fundamentalmente una suma. Ese encuentro fue excepcional, de grandes intensidades.

Tengo un enorme respeto por el público argentino, por lo elevado de su sensibilidad y juicio. Creo que valorará que estos libros son un acto amoroso de responsabilidad. Recuerdo uno de mis textos: `Verdadero. Siempre habrá una vez. Siempre habrá el amor".>