Pasaron diez años desde el primer encuentro. Las complicaciones de la vida cotidiana y el gran dispositivo de organización necesario para concretar la fiesta, venían postergando la decisión.
Finalmente, el domingo 27 de agosto en el Centro Friulano, Salvador del Carril 2394, más de 200 personas se reunieron con el fin de compartir algo más que su apellido: un encuentro de camaradería en el que se pusieron en común recuerdos, costumbres traídas de Italia y datos sobre cada una de las familias.>
Gente de Santa Fe, Santo Tomé, Monte Vera, Gálvez, San Carlos Centro, María Juana, Carlos Pellegrini, Santa Clara de Buena Vista, Rafaela, Rosario, Formosa, Paraná, Villa María y James Craik (Córdoba) llegó hasta la ciudad para participar del esperado evento, que fue organizado por Daniel Gon.>
El viernes comenzaron a arribar los invitados, quienes recorrieron durante el fin de semana algunos puntos característicos de la ciudad.>
La fiesta comenzó el domingo por la mañana, con una misa celebrada en la parroquia San Juan Bosco. El padre Sergio Gon, quien actualmente reside en Concepción del Uruguay, presidió la emotiva celebración. Allí se recordó a los seres fallecidos y se rezó por los 40 años del sacerdote, cuya familia vive en Santa Fe. Al finalizar, la banda de ex exploradores de Don Bosco, que integra Livio Gon, interpretó algunos temas y brindó un marco festivo a la jornada.>
El sol llegaba a su punto máximo: la hora de sentarse a la mesa había llegado.>
No podía ser de otra manera: las pastas y el vino fueron la excusa para compartir la charla.
"La idea fue traer al presente ese pasado que nuestros abuelos construyeron. Buscamos mostrar lo que cada uno formó de su árbol genealógico; contar historias que fueron transmitidas de abuelos a nietos; aportar documentos para ver si podíamos ordenar las ramas del parentesco", comenta Daniel.>
Antes de iniciarse el almuerzo, representantes de las distintas familias leyeron textos alusivos a la celebración.>
Cada uno aportó un recuerdo: imanes, banderas, poemas, canciones. Hubo donaciones y gente que brindó su tiempo para colaborar en la organización.>
En la sobremesa, un pequeño coro, formado con el fin de actuar durante la ceremonia religiosa, interpretó algunas canciones típicas del repertorio italiano y friulano. En el encuentro también actuó el grupo chamamecero Los Auténticos del Chamamé, de Lionel Manfrín, primo de Daniel Gon.>
"Me gustó pasar por las mesas, saludar a los que no conocía y preguntar de dónde eran. Parecíamos hermanos: en algunos casos éramos del mismo pueblo. Fue muy emocionante; era como si un pedazo de nuestro Friuli se hubiera trasladado aquí, a Santa Fe" cuenta Pía Gon, de esta ciudad.>
Silvia Gon, miembro de otra de las familias anfitrionas, sostiene que "fue una jornada de encuentros y reencuentros. Sirvió para conocernos, ya que todos procedemos de las mismas raíces, del mismo Friuli, pero estamos establecidos en distintos lugares del país. Por aquellos años, cuando llegaron nuestros abuelos con ansias de prodigarse un futuro mejor del que les ofrecía su patria, arraigaron sus familias y sus costumbres cerca de algunos y lejos de otros. El trabajo, las distancias y las pocas posibilidades de comunicarse hicieron que con el tiempo perdieran el vínculo con los más alejados. Pero siempre existió ese recuerdo cariñoso para con todos los paisanos".>
"Ese domingo fue muy emotivo para todos los descendientes, para los mayores y para los más jóvenes también. Ellos recordaron y celebraron el encuentro y nosotros fortalecimos ese lazo de familia friulana que latía y estaba aún disperso, con la esperanza de que se afiance aún más de aquí en adelante".>
Enrique Gon tiene 22 años y es nieto de Sergio Gon, quien llegó a Argentina proveniente de Ialmicco, Friuli. "Esta fiesta significaba para nosotros encontrarnos con familiares que hacía un tiempo no veíamos. Pero el mismo domingo nos dimos cuenta de la gran cantidad de gente que lleva el apellido Gon y de los cuales nosotros no teníamos ni noticia de que existían. Fue un domingo diferente, hermoso, disfrutamos de un almuerzo en familia y con muy buena compañía", comenta.>
Las horas fueron pasando y las anécdotas no tardaron en reproducirse. Una de las más emotivas fue la protagonizada por los descendientes de dos hermanos inmigrantes: Bautista y Luis Gon. Cada uno se casó y tuvo sus hijos, en San Carlos Centro. Al agrandarse las familias, Bautista partió con la suya a Santa Clara de Buena Vista y se radicó en Campo Quiñones. La siembra era fructuosa y la familia adquirió otro campo, en James Craik. Y las ramas siguieron abriéndose: dos hijos de Bautista tuvieron que separarse. "Mediante una moneda, al azar, se decidió la radicación definitiva de uno de ellos, Juan Emilio, y su familia en la provincia de Córdoba. Mientras tanto, José, mi abuelo paterno, se quedaría para siempre en el departamento Las Colonias de Santa Fe", cuenta María Estela Gon. La distancia se borró de un plumazo ese domingo de agosto, cuando hijos, nietos y bisnietos de estos hermanos se unieron en un solo brindis.
Cuando el sol caía, llegó la hora de la última reunión: cada familia envió un representante, para decidir cuándo será el próximo encuentro. La ciudad de Gálvez fue la elegida para recibir, en 2007, a los hijos de esta gran familia.>
"Este año era decisivo para realizar el segundo encuentro. En noviembre su hubieran cumplido diez años del primero", cuenta Daniel Gon.
Integrantes de las familias santafesinas, de Monte Vera y de Santo Tomé, empezaron a realizar las primeras reuniones.>
Los eslabones comenzaron a unirse, las cadenas telefónicas empezaron a funcionar y, en pocos meses, la estructura de lo que sería la fiesta estaba en pie.>
Ese domingo la puerta del Centro Friulano vio pasar desde bebés hasta ancianos. En el patio del club, un pelotero unió a los más chicos mientras los grandes conversaban.>
"�Seré pariente de este Gon? Si vino con mi abuelo en el mismo barco, eran de la misma zona y hasta nos parecemos... Las preguntas siempre están y la idea fue despejar dudas, transitar las ramas de cada árbol para ver si en algún punto se unían", explica el organizador.>
El recuerdo de las personas fallecidas recorrió cada momento de la celebración. Fueron nombrados, aludidos en los discursos, traídos a la mesa de los recuerdos. En cada uno de sus retoños, ellos también dijeron presente.>