La preocupación por el cuidado de la estética ha dejado de ser patrimonio exclusivo de las mujeres, para adentrarse en el universo masculino con más fuerza que nunca. A partir de la aparición del fenómeno de los "metrosexuales", una categorización cuyo emblema es el futbolista inglés David Beckham, y que es utilizada para identificar a los hombres que celebran y practican el cuidado de su aspecto físico, cada día son más los que se animan a llevar adelante no sólo tratamientos dermatológicos, sino también cirugías estéticas.
Las cifras más concretas sobre este fenómeno provienen de Estados Unidos, en donde -de acuerdo con la American Society for Aesthetic Plastic Surgery-, el 52% de los hombres aprueba las cirugías estéticas, mientras que el 79 % manifestó no sentirse avergonzado por llevar adelante un tratamiento estético.>
Consultada sobre esta realidad, la doctora Claudia Albanese, médica dermatóloga, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), señaló que "cada vez más hombres nos visitan y consultan por tratamientos `mini-invasivos' para verse mejor estéticamente y acompañar un estilo de vida con su apariencia". Estos procedimientos tienen la importante ventaja de ser ambulatorios y efectivos en sus resultados de rejuvenecimiento.>
En cuanto a los tratamientos más solicitados, dentro del abordaje dermatológico, ocupan un lugar preponderante los peelings y los antiacné y de renovación celular de la piel, que suelen indicarse para solucionar diversos problemas como el acné, seborrea o manchas. También pueden utilizarlo quienes sufren al momento de afeitarse por la irritación diaria de la piel.
Los tratamientos cosmetológicos también están a la orden del día y consisten en la realización de sesiones de higienización profunda, recuperación celular, como así también por la utilización de máscaras de enzimas o vitamina C que producen un efecto de recuperación instantáneo. >
Por otra parte, este tipo de sesiones presenta un beneficio extra, ya que provee un momento de relajación que los hombres necesitan para cortar con la rutina. En este sentido, Mariana Carro, representante del Centro de Estética Kairos, indicó que "el hombre suele encarar el cuidado de la estética más por el lado biológico que por el físico. Desde esta perspectiva, utilizan los tratamientos como un elemento descontracturante, como una forma de alcanzar la relajación y de cortar con la rutina dos horas y media por semana".>
Según Carro, "en los últimos cuatro años, el universo de personas que concurre a un centro ha cambiado mucho. El hombre comenzó a entrar al mercado de manera muy sutil, acompañando a la mujer. Sin embargo, de a poco empiezan con un masaje descontracturante, después pasan a una crema para pies y luego terminan preguntando por las cremas reductoras".>
"Una vez que se adentró en el mundo de la estética, el hombre consume de todo, pues actualmente ellos buscan alcanzar la perfección, más que las mujeres. Por ejemplo, si un tratamiento promete una reducción de 5 centímetros de contorno, el hombre va a exigir, sin preguntar qué le estás haciendo, que ese resultado se cumpla. La mujer, en cambio, no sólo exige menos, sino que siempre se interesa por saber qué está sucediendo", puntualizó Carro.>
Si bien el boom de las cirugías no es nuevo, el ingreso de los hombres en este mundo, sí constituye una razón para el asombro. "Algunos todavía cargan con el perjuicio de que la belleza es sólo para mujeres, pero en la consulta médica logramos que se saquen las dudas, se sientan relajados y seguros de la decisión que van a tomar para verse bien", consignó el doctor Cristian Leonhardt, cirujano plástico.
La vedette de esta tendencia es el botox que se consagró por ser el tratamiento líder para decirle adiós a esas arrugas que tanto molestan, a través de un procedimiento de sólo 15 minutos, durante el cual esta sustancia se aplica sin anestesia y en forma ambulatoria logrando verse mejor sin mostrarle a los demás que se hicieron algo. Esta técnica suele utilizarse no sólo en el rostro, sino también en las manos y las axilas, pues permite eliminar la hiperhidrosis o sudoración excesiva.>
La lipoaspiración, por su parte, también suma numerosos adherentes.>