Télam / El Litoral
El promedio de edad de los docentes en todo el país aumentó: pasó de 37 años en 1994 a 41 años en la actualidad. El envejecimiento de la plantilla docente "es un fenómeno que se da en muchos países; en algunas jurisdicciones de la Argentina, como en la Ciudad de Buenos Aires, el envejecimiento fue más notorio", dijo el ministro de Educación de la Nación, Daniel Filmus, al presentar el viernes los resultados del Censo Nacional Docente.
Hay una mayor cantidad de maestros jóvenes en el sector de gestión privada que en el estatal: un 20 % de docentes de hasta 29 años contra un 15 % en el sector estatal. La ciudad de Buenos Aires es la jurisdicción que presenta un mayor envejecimiento de la población docente, mientras que Tierra del Fuego está en el otro extremo. >
En el contexto de América del Sur, Venezuela es el país de menor promedio de edad de sus maestros, con 26, seguido de Brasil con 26,4, mientras que los sistemas educativos de Chile y Uruguay se ubican en el mismo promedio de edad de la Argentina, con 41,3 y 41,8, respectivamente.>
El ministro destacó que en la Ciudad de Buenos Aires se subió la edad jubilatoria de 57 a 60 años y que "hay poca expansión en la plantilla, los docentes no se jubilan y hay pocos jóvenes".>
La franja de maestros con 11 a 15 años de ejercicio en el cargo es la que más creció en el censo de 2004 en comparación con el de 1994, con porcentajes que van del 20 al 14 por ciento, respectivamente, según los datos relevados por el Ministerio de Educación.>
La cantidad de docentes con más de 16 años de antigüedad en el cargo también es superior en este relevamiento respecto al de 1994, pero la relación se invierte si se toman en cuenta los maestros que cuentan entre 1 a 10 años de servicio frente al aula.>
En los dos primeros niveles de la escuela básica o primaria, los maestros que trabajan en un solo establecimiento se ubican en el 70 por ciento. Mientras que, en 1994, la cifra alcanzaba al 80 por ciento. Creció el 2,7 % la cantidad de maestros que trabaja en dos escuelas; el 3,4 %, los que trabajan en tres, y el 4,1 %, el número de los que están en más de tres colegios.
En la EGB 3, sólo el 38 % trabaja en una institución, mientras que en el Polimodal lo hace el 43 por ciento. En 1994, ese porcentaje llegaba al 60 por ciento.>
Filmus sostuvo, en este punto, que la nueva ley educativa propone una mayor concentración horaria y de roles para los docentes, aunque reconoció que esto "es de difícil concreción porque cada jurisdicción tiene sus propios mecanismos de designación de educadores".>
El ministro remarcó que concentrar horas en una escuela "no es una medida que le cause más plata al gobierno, pero es algo difícil de concretar por todos los mecanismos de designación; la idea es acabar con los `docentes taxi' y avanzar en la unificación de las designaciones en todo el país".>
Poco más del 50 por ciento de los maestros consultados quiere seguir en su puesto actual -la mayoría está al frente del aula con los alumnos-, como expectativa para los próximos cinco años.
Estudiar otra carrera es el objetivo del 32 por ciento de los docentes, el 25 aspira a un cargo titular, mientras el 21 por ciento quiere aumentar su carga laboral o ascender y ocupar cargos de dirección.>
Filmus destacó que esta preferencia de los docentes que surge del censo "tiene que ver con que muchos maestros piensan que ascender y ocupar cargos son trabajos administrativos que lo alejan de su vocación de estar frente a los alumnos".>
En este sentido, sostuvo que en la docencia "se puede aspirar a una mayor remuneración a través de la antigüedad o bien ocupar cargos de dirección, pero los maestros prefieren seguir al frente de las aulas y acumular antigüedad".>
El 44 por ciento de los maestros respondió también que apelan a su propia experiencia para resolver los problemas del trabajo cotidiano con los alumnos, mientras que el 42 consulta a sus colegas y sólo el 38 tiene en cuenta los aportes recibidos en los cursos de perfeccionamiento.>
El censo de 2004 incluyó las opiniones y expectativas de crecimiento de los docentes, qué tipo de formación tienen, su trayectoria profesional y particularidades de su inserción en el sistema educativo, además de las variables sociodemográficas básicas.
El 25 por ciento de ellos manifestó la necesidad de recibir capacitación en relaciones sociales y humanas, en especial en todo lo que tiene que ver con manejo de conflictos, trabajo en equipo y liderazgos, por encima de aprender estrategias de enseñanza y didácticas especiales o las nuevas tecnologías de la información.
Un porcentaje menor al 15 respondió que desea capacitarse en teorías de la educación, pedagogía o didáctica y desarrollo curricular.
El 60 % respondió que eligió la profesión porque le gusta enseñar; el 37,5 %, porque le gusta trabajar con chicos y jóvenes; el 35,7 %, porque considera que es una profesión a través de la cual puede mejorarse la sociedad, y el 34,4 %, porque le interesa que otros aprendan.