Teresa Pandolfo
La Convención Nacional del Partido Socialista, que deliberó ayer en Buenos Aires, definió un programa de veinte puntos, cuyo núcleo central -según precisó el senador Rubén Giustiniani a esta periodista- es la redistribución del ingreso a partir de una reforma impositiva, de la recomposición de los salarios, de los haberes jubilatorios y de las políticas universales en materia social; además de un modelo para los servicios públicos.
Sobre esa base, la Mesa Nacional del Partido Socialista encargará a Héctor Polino iniciar una serie de reuniones "con fuerzas políticas afines como el ARI, sectores del radicalismo, de la CTA y del cooperativismo de Carlos Heller", indicó Giustiniani.>
El legislador sostuvo que, de esa forma, el PS planteaba una alternativa que "estaba lejos tanto del Frente para la Victoria (el kirchnerismo) como de la candidatura de Roberto Lavagna".>
Por su parte, la Unión Cívica Radical, a nivel nacional no logra internamente un punto de encuentro en sus definiciones esenciales respecto del futuro, que debería producir en ese ámbito.>
El presidente del comité nacional, el mendocino Roberto Iglesias, hizo recientemente un público distanciamiento de la candidatura del ex ministro de Economía de la Nación, cuya postulación defiende con fuerza Raúl Alfonsín y todos sus partidarios. "Hay dudas, existe incertidumbre", reconoció anoche un importante dirigente del partido centenario, quien aclaró que esta situación a nivel nacional no invalidaba el apoyo que desde el comité se daba al Frente Progresista y Cívico, que tanto socialistas como radicales buscan sellar en la provincia de Santa Fe.>
Este dirigente sostuvo -asimismo- que los distritos están cerrando sus acuerdos y alianzas, con independencia de "las dudas o la incertidumbre" que más arriba existen. Y le restó importancia como elemento de confusión, en razón de que las elecciones para cargos municipales y provinciales de los nacionales serán en fechas distintas.>
Desde principios de año, se viene hablando del Frente Progresista y Cívico, con la intención de generar una construcción política de alternancia con el actual oficialismo y que pueda convertirse en una expresión real de poder.
Hasta el presente, esta aspiración ha resultado de difícil concreción en el territorio santafesino.>
La convención provincial del radicalismo confirmó el viernes por la noche su vocación aliancista, se encolumnó fuertemente detrás de Carlos Fascendini como candidato a vicegobernador y también dejó en claro la necesidad de conversar con otras fuerzas políticas, nombrando entre ellas el Partido Demócrata Progresista. La convención nacional del Socialismo, por lo menos en boca de Rubén Giustiniani, quien actuó de vocero, no nombró al partido fundado por Lisandro de la Torre.>
En los últimos días, hubo cruces de declaraciones entre los dirigentes de la UCR y socialistas. Las relaciones entre ambos en la provincia ha tenido su crisis, pero "el resultado de la convención del viernes, donde todos los sectores se manifestaron muy unidos, permitirá retomar el diálogo orgánico", pronosticó un dirigente. Otros prefirieron no hacer ningún tipo de comentario para no perjudicar un proceso de negociación complicado.>
Para muchos, el senador por el departamento Las Colonias es un hombre que, además de contar con trayectoria partidaria, es conocedor de la realidad social y económica del norte, algo que "le faltaba a la coalición".>
Desde el lado del Partido Socialista, tampoco las cosas están tan serenas. Por lo que han dejado trascender, dentro de un marco de mucha prudencia, no todos ven con buenos ojos la autonomía con la que se maneja Hermes Binner, incluso en la toma de posiciones públicas, algunas de ellas no consultadas con el resto de su partido.>
El radicalismo llega a la alianza ofreciendo sus 14 intendentes, 116 presidentes de comunas y 100 concejales, y una estructura partidaria absolutamente extendida en todo el territorio provincial. El Partido Socialista, fundamentalmente, muestra haber ganado varias veces la ciudad de Rosario y gestiones exitosas.>
�Pero son suficientes estas cartas sobre la mesa para la construcción de una alternativa de poder, a la que la ciudadanía vea como coherente? No. Ya la Argentina posee experiencia de coaliciones formadas para ganar elecciones que, luego, en el gobierno, fracasaron.>
Por eso, es real lo que sostienen muchos radicales que están a favor del Frente, pero que consideran que hay mucho por construir todavía dentro de él. Por lo pronto, una expresión que no sea la consecuencia de un proyecto personal. La autonomía con que se maneja Binner preocupa desde este punto de vista.
La Argentina, como toda democracia republicana, necesita de expresiones que representen todo el espectro del pensamiento nacional. No es saludable que el kirchnerismo sea la única voz y provocador de poder, con las herramientas del temor y la chequera. Pero al país le está resultando muy difícil encontrar esas alternativas que reflejen conductas más republicanas, el debate de ideas y el respeto real por las minorías.>
Por eso, para esta periodista no era un dato menor las dificultades que encuentra la Unión Cívica Radical para transmitir desde la Nación un único mensaje y las diferencias que se observan con otras agrupaciones, aun con aquellas con las que se busca ser socio en los distritos.>
Tampoco resultan algo menor, por sus consecuencias, los personalismos. Binner es un candidato instalado, pero también lo pareció en su momento Horacio Usandizaga. Sin embargo, en esta provincia, las cosas son distintas a otras. Mientras que el Frente Cívico y Progresista no pueda encontrar un mensaje en común que proyecte a la sociedad, le será difícil movilizarlo como expresión electoral. Esto lo sabe bien el justicialismo, por eso sus tres precandidatos: Agustín Rossi, Omar Perotti y Rafael Bielsa, recorren los distritos, pero lo hacen bajo el paraguas del apoyo a Néstor Kirchner.>