Todas las encuestas dan ganador al presidente actual
Los brasileños a las urnas con Lula como indiscutido favorito
Ayer, Lula da Silva recorrió un municipio del cinturón industrial de Sao Pablo. Foto: EFE. 

En 10 de los 27 Estados del país se celebraba también la segunda vuelta de la elección de gobernadores. Ni Lula ni Alckmin dispondrán de mayorías en el Congreso electo el 1° de octubre y deberán articular alianzas para gobernar.

AFP/EFE

Los brasileños votaban este domingo en el segundo turno de las elecciones presidenciales a las que, según las encuestas, el mandatario saliente Luiz Inacio Lula da Silva llega con la reelección en el bolsillo.

Encuestas divulgadas la noche del sábado ratificaron que Lula, de 61 años, se encamina a conseguir una holgada victoria. Los institutos Ibope y Datafolha otorgaron al presidente el 61 % de los votos válidos contra 39 % de su adversario socialdemócrata Geraldo Alckmin.>

En la primera vuelta, celebrada el 1° de octubre, Lula obtuvo 48,61 % de los votos válidos contra 41,6 % de su adversario.>

Las urnas se abrieron a las 08H00 locales (11H00 GMT) y cerrarán nueve horas más tarde, salvo en algunos municipios amazónicos que abrirán a las 13H00 GMT. En 10 de los 27 Estados de la Unión se celebra también la segunda vuelta de la elección de gobernadores. La mayoría de los centros electorales cerrará a las 17H00 (20H00 GMT) y los últimos, a las 22H00 GMT.>

Ambos postulantes a la presidencia batallaron por la conquista de votos hasta último momento, con caminatas y baños de multitud.>

Lula recorrió ayer Sao Bernardo do Campo, suburbio industrial de Sao Paulo, su cuna sindical y política, donde votará este domingo, y sus partidarios celebraron anticipadamente su victoria.>

Alckmin pasó el día en Río de Janeiro, donde realizó caminatas por el centro de la ciudad y dijo que aún confía en que los electores brasileños le aseguren la victoria. "Hay aroma a cambio" de la opinión pública, dijo Alckmin, ex gobernador de Sao Paulo, antes de conocerse las encuestas de la noche del sábado, que confirmaron que está muy lejos de Lula.>

Las elecciones de este domingo cierran una campaña de cuatro semanas en las que Lula y su izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) machacaron sin pausa contra las ideas supuestamente privatizadoras de Alckmin, que éste negó una y otra vez.>

Alckmin, por su parte, puso énfasis en los escándalos de corrupción que en el último año afectaron al gobierno de Lula y al PT.>

Además de elegir presidente, los 126 millones brasileños habilitados para votar deberán escoger el gobernador en 10 Estados, donde no hubo definición el 1° de octubre.>

Una vez confirmado el triunfo de Lula, el PT realizará una fiesta en la avenida Paulista, la principal de la ciudad de Sao Paulo y se espera que el presidente esté presente.>

Ni Lula ni Alckmin dispondrán de mayorías en el Congreso electo el 1° de octubre y deberán articular alianzas para gobernar. El presidente se propone anunciarlo claramente una vez confirmada la victoria que auguran las encuestas, según sus allegados.>

"Lula sabe reivindicar para sí el futuro del país", dijo Jacques Wagner, gobernador electo del Estado de Bahía y uno de los lugartenientes del presidente.>

Lula se propone mantener su política económica de baja inflación y austeridad fiscal, que fueron la marca registrada de su primer mandato, pero, a la vez, quiere que Brasil acelere su débil crecimiento económico.>

"Vamos a combinar metas de inflación con metas de crecimiento. En 2007, Brasil debe crecer 5 %", dijo el ministro de Relaciones Institucionales Tarso Genro, una pieza clave del gabinete de Lula.>

"Brasil está unido"

El presidente y candidato a la reelección Luiz Inácio Lula da Silva afirmó al votar que el resultado de los comicios de hoy "demostrará que Brasil está unido", y aludió así a la victoria que le auguran todas las encuestas de opinión.

"Al contrario de lo que muchos creen, Brasil no está dividido", dijo el mandatario tras emitir su voto en la ciudad de Sao Bernardo do Campo, en el cinturón industrial de Sao Pallo, donde hace más de tres décadas comenzó su vida sindical.

Lula agradeció "al pueblo" y aseguró que "la verdad ha quedado establecida", en otra referencia indirecta al contundente triunfo que le vaticinan los sondeos de opinión, que le atribuyen una ventaja de más de veinte puntos porcentuales por encima del líder socialdemócrata Geraldo Alckmin.

El presidente también agradeció "a Dios" que las elecciones se decidan en una segunda vuelta, que en su opinión ha permitido "consolidar la democracia" y le dará "una mayor legitimidad" a quien sea elegido.

"En la segunda vuelta se sintió el clima de campaña que no hubo en la primera y la democracia brasileña ganó con eso", afirmó.

Lula, que vestía una camisa blanca y una chaqueta beige, llegó al colegio electoral acompañado por su esposa, Marisa Leticia, que optó por una camiseta roja con la estrella blanca del Partido de los Trabajadores (PT), un emblema que ella ayudó a diseñar cuando su esposo fundó esa formación, en 1980.

Fue recibido por decenas de seguidores que le aclamaron como si ya hubiese ganado y entonaron las canciones de la campaña, en medio de muchos apretujones y cierta histeria por llegar cerca del candidato.

Tras votar, el presidente y su esposa posaron para los fotógrafos formando con los pulgares e índices la letra "L", la inicial que ha caracterizado la campaña de Lula.

Nubarrones

Lula tiene nubarrones en el horizonte. El Tribunal Superior Electoral (TSE) estudia impugnar su candidatura a pedido de la oposición socialdemócrata y el fallo puede costarle el mandato aun después de asumir.

Lula fue denunciado ante el TSE por "abuso de poder" luego que miembros del PT fueron descubiertos cuando intentaban comprar un dossier supuestamente comprometedor para líderes socialdemócratas.