AFP
Dos grandes organizaciones sindicales mundiales, la reformista y laica CISL y la cristiana CMT, crearán este miércoles 1° de noviembre en Viena, tras décadas de división, una nueva Confederación Sindical Internacional (CSI) para intentar plantar cara a la globalización.
Cerca de 1.500 delegados de 360 sindicatos de más de 150 países de todo el mundo se reunirán de miércoles a viernes en la capital austríaca para lanzar la nueva organización -que contará con unos 160 millones de afiliados-, debatir acerca de sus objetivos y dotarla de estatutos y cargos dirigentes.>
"Es un acontecimiento histórico. La mundialización hace que las cuestiones internacionales estén en el centro de las preocupaciones de todos los sindicatos", declaró a la AFP Guy Ryder, secretario general de la Confederación Internacional de Sindicatos Libres (CISL) y futuro número uno de la nueva CSI.>
Punto de partida de esta fusión, la impotencia del sindicalismo internacional frente a una mundialización liberal desencadenada tras la caída del Muro de Berlín.>
"Nos han atacado en todos los frentes. Precariedad, crecimiento de la economía informal, flexibilidad, deslocalizaciones: todos estos fenómenos han debilitado el sindicalismo", analiza Willy Thys, secretario general de la Confederación Mundial del Trabajo (CMT).>
En Estados Unidos, el índice de sindicalización ha pasado del 20 % al 10 % en unos 15 años. Aun así, "el movimiento sindical es más fuerte en el extremo norte (Estados Unidos, Canadá) y sur (Argentina, Brasil) que en otros puntos del continente americano", señala Víctor Báez Mosqueira, secretario general de la Organización Regional Interamericana de Trabajadores (Orit-CISL).>
"En Colombia, los paramilitares han matado a 50 sindicalistas este año y en América Central los derechos laborales se pisotean, incluso en un país tan democrático como Costa Rica", insiste.>
Divididas desde los años veinte, la CISL (155 millones de afiliados reivindicados en todo el mundo) y la CMT (26 millones) acordaron en 2003 la idea de crear una nueva organización. Oficialmente, se disolverán la víspera de la fundación de la CSI.>
Los delegados de las dos organizaciones disueltas fundarán el 1° de noviembre la CSI con algunos sindicatos nacionales sin afiliación mundial, como la CTA argentina o la CGT francesa.>
Surgida de la corriente comunista, la Federación Sindical Mundial (FSM, tercera confederación sindical internacional), seguirá estando aparte. La FSM, que aglutina a 145 sindicatos y 42 millones de trabajadores, defiende "una línea de clase" y reprocha a la CISL su política "de compromiso y concesiones".>
La nueva CSI se fijó como objetivo prioritario obtener "un cambio profundo de las reglas y del funcionamiento de la economía mundial (...) para que tenga más en cuenta los intereses de los trabajadores y funcione de manera más equitativa", explicó Ryder.>