A pocos días de los comicios
Irak, en el centro de las parlamentarias norteamericanas
Al menos en las encuestas previas, casi 6 de cada 10 estadounidenses consideran que el gobierno se equivocó en la forma de manejar el tema iraquí. Una comisión especial se apresta a sugerir cambios en las estrategias.

AFP/EFE

Las elecciones parlamentarias estadounidenses serán un referéndum sobre la decisión cada vez más impopular del presidente George W. Bush de invadir Irak en 2003.

"Irak es el motor de esta elección más que ninguna otra cosa", sintetiza Larry Sabato, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Virginia, una opinión compartida por Stephen Hess, experto de la Brookings Institution.>

Pese a que la batalla electoral se desarrolla a nivel local, los sondeos confirman claramente que es el tema de Irak el que domina la disputa entre el Partido Republicano del presidente Bush y el opositor Partido Demócrata.>

Según un sondeo del Centro Pew difundido a principios de octubre, los estadounidenses consideran a Irak como uno de los temas más importantes de estas elecciones. El 58 % considera que el gobierno ha hecho un mal manejo de la situación en ese país.>

El descontento se ha extendido a la "guerra contra el terrorismo" que lanzó Bush, quien se esfuerza después de mucho tiempo por vincular ambos campos, destaca Hess.>

Irak ha contribuido al descenso del presidente en los sondeos sobre la cuestión terrorista, señala.>

La Casa Blanca está cada vez bajo mayor presión para un cambio de rumbo en Irak, reclamado no sólo por los demócratas, sino también por algunos republicanos, que creen que el asunto puede causar la pérdida de las elecciones.>

Los influyentes senadores republicanos Chuck Hagel y John Warner pidieron una nueva estrategia, mientras un informe de inteligencia difundido el mes pasado mostró que la guerra en Irak ha alimentado el terrorismo.>

De acuerdo con informes de la prensa estadounidense, la comisión especial sobre Irak, encargada de hacer propuestas, y presidida por el ex secretario de Estado republicano James Baker, se apresta a sugerir importantes cambios en la estrategia de Washington en Irak, que van desde un retiro de tropas por etapas a contactos con Irán y Siria.>

Descarta cambios

La Casa Blanca hasta ahora ha descartado cambios en su política y prefiere hablar de "ajustes" tácticos, mientras el mes de octubre se anuncia como el más mortífero para el Ejército de Estados Unidos, que perdió 2.800 soldados desde que inició la invasión en marzo de 2003, según cifras del Pentágono.

Sin embargo, Hess y Sabato se mantienen prudentes sobre el papel determinante de Irak en las legislativas. "El nombre de George W. Bush no estará en las boletas de votación", recordó Hess.>

Irak ha debilitado la credibilidad de los republicanos sobre las cuestiones de seguridad, pero éstos ven un avance lento del asunto como para que pueda beneficiar a los demócratas, considera Sabato.>

El Partido Demócrata debe convencer sobre su capacidad de manejar de manera diferente el conflicto en Irak, más allá de sus críticas. "La única cosa que los une" es su oposición a la política de Bush en ese país, estima Sabato. Por otro lado, su programa con respecto a Irak es mucho más impreciso, agregó.>

De todas maneras, incluso si los demócratas predominan en las elecciones, Bush continuará dos años más en el poder. "El resto del mundo no debería esperar un cambio de 180 grados", señaló Hess.>

En tanto, hasta las elecciones del 7 de noviembre, los republicanos necesitan especialmente "que se hable de otra cosa", además de Irak, estima Sabato.>

Bush intentó hacer de la economía un tema central de las elecciones y el Partido Republicano realizó un videoclip colocando a Al Qaeda en escena, aunque Sabato duda de que esos intentos sean comprendidos por los electores.>

Schwarzenegger espera por su reelección

Quien fuera un emblemático héroe de Hollywood, Arnold Schwarzenegger, logró convertirse en un político cuyas jugadas de equilibrio le darían el 7 de noviembre un segundo mandato como gobernador republicano de California, el Estado más rico y poblado de Estados Unidos.

A finales de 2003, el protagonista de la saga "Terminator" logró imponerse en lo que se reconocía como un bastión demócrata, donde el candidato de ese partido Gray Davis perdió gracias a una campaña de Schwarzenegger repleta de lemas populistas.

Pero su línea dura hacia la inmigración ilegal en aquella época lo separó de la comunidad hispana en California -más del 30% de la población-, con la cual este año electoral ha mostrado un giro, sobre todo oponiéndose al envío de tropas a la frontera, como pidió su correligionario de partido, George W. Bush.

Con esta postura y otras medidas evidentemente de consenso, Schwarzenegger ha incluso desorientado a su partido republicano. Esta estrategia le permite opacar a su adversario demócrata, el secretario del Tesoro de California, Phil Angelides, que no ha podido despegar en los sondeos.

El ex fisicoculturista sufrió un revés hace exactamente un año cuando los electores rechazaron los referéndum por los cuales él se lo había jugado todo y que le habrían permitido pasar por encima del Congreso estatal de mayoría demócrata.

Asumiendo su fracaso, el gobernador se vio en la obligación de trabajar con los representantes demócratas, estrategia que le permitió adoptar varias medidas importantes, entre ellas una ambiciosa legislación para reducir la emisión de gases que provocan el efecto invernadero.