Apuntes de política provincial
Mucha presión electoral, pero por indefinición

Teresa Pandolfo

Quizás sea una impresión; esas ondas que nos llegan a los periodistas que nos permiten ir atando cabos y componer un cuadro de situación. El resultado es una opinión: muy anticipadamente, hay demasiada presión electoral en la provincia.

Contrariamente a lo que se piense, esto no obedece a una disputa fuerte entre candidatos de expresiones políticas distintas, a la puja electoral en sí, sino porque de repente la indefinición se instaló y los hombres de la política quedaron encerrados en un círculo no virtuoso.>

Por el lado del Frente Progresista Cívico y Social, la última reunión realizada entre dirigentes de la Unión Cívica Radical y del Partido Socialista, "blanqueó" la postura de estos últimos, especialmente la del doctor Hermes Binner de no aceptar al senador por Las Colonias, Carlos Fascendini, como candidato a vicegobernador e insistir que dicho cargo debía ser para una figura de la capital de la provincia, preferentemente para una mujer. El radicalismo había convalidado esa candidatura por medio de su convención provincial. Luego, Luis Cáceres, cuando ya las cosas estaban demasiado rotas dentro de la coalición, salió a advertir que el único camino estatutario para definir postulaciones era la interna. La posición de Cáceres -expuesta en la Casa Gris a la salida de una visita que efectuó al gobernador Jorge Obeid- fue una opinión a título personal pero, a la vez, al hacerla pública tan extemporáneamente, el dirigente parecería haber dejado una ventana abierta para que el partido decidiera barajar y dar de nuevo respecto de ese cargo. Esta postura fue siempre sostenida por Lilia Puig de Stubrin.>

La UCR sostiene que el Partido Socialista no ha cumplido ninguno de los acuerdos firmados o verbales alcanzados cuando se definió la constitución del Frente y temen que la figura del incumplimiento se reitere en el proceso de alianza y después, si llegan a ser gobierno: es decir, no quieren que sólo el socialismo fije las reglas.>

Por el lado de los socialistas, Hermes Binner se siente muy seguro de su buena imagen y el grado de aceptación que posee su candidatura con o sin los radicales en la coalición. En su momento, la convención socialista habló de buscar una alianza con otros socios y mencionó en aquel documento al ARI, la CTA y a otros nucleamientos sociales. La gente del ARI local apoya la postulación de Binner y lo hizo público en una conferencia de prensa.>

Para algunos socialistas, Binner gana aún sin los radicales. Es como si consideraran demasiado "caro" el acuerdo con la UCR por sus demandas -que continuarán con sus intenciones de cargos en municipios y comunas y las listas para legisladores provinciales-, para la escasa performance que viene teniendo como aglutinador de votos y seguidores.>

El Partido Socialista toma poco en cuenta la extendida estructura partidaria radical, que le serviría de soporte en el territorio, y más confía en las conversaciones que a nivel personal pueda mantener Binner con intendentes, dirigentes sociales de cada localidad.>

Las cosas en el Frente pasan por un impasse; ninguna de las partes reconoce una ruptura y habla de que no puede perderse la oportunidad de ganar la provincia pero el conflicto existe y se potenció en los últimos días. El radicalismo ha anunciado plenarios y resolverá en ellos los pasos a seguir.>

En el justicialismo

Pero la incertidumbre también se halla instalada en el partido oficial. Falta demasiado tiempo para las elecciones y les resulta difícil encontrar un discurso atractivo para los intereses de la provincia y que no colisione con la política nacional de Néstor Kirchner.

Hasta ahora, ninguno de los precandidatos que recorre la provincia logra emocionar y están muy lejos de perforar el piso socialista de Rosario. Tampoco existe entusiasmo en la capital de la provincia aunque es una ciudad mucho más politizada que otras.>

Como contrapartida de este largo limbo -buscado por algunos como en el caso de Omar Perotti, quien considera que no es tiempo de campaña, y hallado por otros no deseándolo-, es impresionante la cantidad de eventos que se suceden con un trasfondo netamente político. Por citar dos ejemplos concretos de esta semana: la presentación de la segunda edición del Plan Fénix, en el Paraninfo de la UNL, y la jornada de los empresarios Pymes que apoyan la política económica kirchnerista. Lo expresado se potencia a nivel de propuestas culturales, terreno en que la provincia compite con la UNL.>

A la diversidad de actividades en el plano social, político y económico que se dan, hay que agregarle el bombardeo de anuncios de carácter oficial. En honor a la verdad, el gobierno de Jorge Obeid ha quedado solo a la hora de mostrar resultados, en esta suerte de contienda electoral anticipada. El justicialismo no ha encontrado todavía cómo armar su juego, por ahora de tres, para que se lo tome en cuenta y no colisione con Kirchner.>

Repercusión

Este escenario de indefiniciones en el campo electoral, en la opinión de esta periodista, se traslada cuando se trata de analizar cuestiones de Estado. Por eso, le resultó imposible al peronismo legislativo encontrar el consenso sobre una nueva figura para la Empresa Provincial de la Energía. Es cierto que la Cámara de Diputados votó a favor de la derogación de la ley que permitía privatizarla y giró el expediente al Senado, pero no alcanzó un acuerdo para una nueva figura jurídica que responda a las necesidades actuales, no de 30 años atrás, de las empresas públicas.

Igual ocurrió con la media sanción de la veda anual para la pesca de río que votó Diputados la semana pasada y que el Senado resolvió darle preferencia recién para dentro de quince días, previo paso por cinco comisiones. Las diferencias -aunque parciales- se observan tanto en el oficialismo como en la oposición. Es como si les fuera imposible alcanzar una posición uniforme internamente y para afuera que diferencie posturas ante la opinión pública.>

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