El gol fue el gran invitado para la fiesta tatengue en Tres Arroyos...
Unión se hizo un festival con algo que a veces faltó
Solidez desde el fondo. Para que un equipo golee no sólo necesita de una buena labor de sus delanteros y volantes ofensivos. La defensa "tatengue" estuvo muy concentrada y sólida. Foto: Gentileza La Voz del Pueblo de Tres Arroyos.. 

Un triunfo tan holgado como merecido consiguió el equipo de Carlos Trullet. Tres de Rami, dos de Weiner y el restante de Desvaux le dieron una victoria histórica. Hacía 10 años que Unión no marcaba seis goles como visitante.

Enrique Cruz (h)(Enviado Especial a Tres Arroyos)

No hubo equivalencias. Como tampoco creo que en el fútbol argentino se puedan marcar tamañas diferencias entre un equipo y otro. Pero así como Unión supo hacerlo ante Aldosivi, en un partido que, evidentemente, para los marplatenses fue un "grano" en su campaña, este 6-1 ante Huracán significó, para el local, haber llegado al punto más bajo de su rendimiento futbolístico y hasta un quiebre con ese público muy pueblerino, incapaz de exigir y someter a presiones indebidas, pero que anoche, por ejemplo, hasta llegó a gritar "ole" cada vez que Unión tocaba la pelota y despidió con aplausos a los tatengues y con silbidos y gritos de amenazas a sus propios jugadores.

Digo que no hubo equivalencias, al punto tal que si el partido terminaba 7, 8 ó 9 a 1 también iba a estar bien, porque cada vez que Unión se lo propuso, atacó y desnudó errores groseros, impropios de un equipo profesional, tanto individuales como colectivos.>

Pero la gran virtud de Unión, sin dudas, fue la eficacia. Esa que muchas veces le impidió conseguir empates o victorias que merecía (ver casos como el de Huracán, el de Ferro, el de Atlético de Rafaela o el de Almagro, por nombrar algunos). Anoche, las que antes no entraban porque no salían o porque los delanteros marraban en la última puntada, fueron adentro. Y así se construyó una victoria que no deja de ser histórica, desmesurada aunque merecida y legítima en las cifras.>

�Igual o mejor que en otros partidos?

Llamó la atención, al menos fue mi caso, que casi todos los protagonistas (jugadores y entrenador) hayan dicho en el vestuario que anoche no se jugó mejor que en otros partidos, sólo que esta vez tuvieron el oportunismo y la efectividad que antes faltaron. Sorprende, no porque no se comparta el concepto, ya que, en definitiva, ellos tienen mejores argumentos que nadie para el análisis, sino porque no se puede comparar un partido como el de anoche con cualquiera de los restantes, en los que dio la impresión, al menos visualmente, de que no se marcaron tantas diferencias como las que Unión supo orquestar sobre el rival.

Creo que hubo cuestiones para elogiar, más allá de que los delanteros la metieron y eso vale muchísimo porque fue la gran crítica que el equipo recibió cuando no pudo conseguir el resultado que, por juego, se merecía. Y en este aspecto, se consolidó Weiner (que hizo un golazo, el primero, digno de ser elegido como el mejor gol de Unión de los 22 que marcó hasta ahora en el torneo) y a Rami le vino bien que Trullet lo haya mandado al banco con Almagro, porque en su retorno a la titularidad hizo tres goles. Y ahora, con 7 en su haber, se acerca mucho más a la productividad exigida para un "9".>

Entre los elogios, vale la pena mencionar que el equipo marcó dos goles de jugada de pelota quieta (trabajo de la semana en el que tanto hincapié pone un técnico muy laburante en esos aspectos como Trullet) y porque sorprendieron algunos rendimientos, como el de Ignacio Canuto, por ejemplo, al que le faltó el gol (estuvo muy cerca) para refrendar una actuación sumamente positiva, quizás por encima de la de otros jugadores indiscutidos dentro de este equipo como pueden ser Rosales o Zapata, por ejemplo.>

Como Sartor se las iba a arreglar para jugar de "5" y no necesitaba que Canuto jugase a su lado, Trullet decidió adelantar a éste último para que lo haga más cerca de Rosales, dedicando más tiempo y esfuerzo a manejar la pelota y a llegar al área, cosa que hace bastante bien y por sorpresa. Este adelantamiento de Canuto, más el buen primer tiempo de Rosales, más el desequilibrio de un Weiner notable en la parte inicial, hicieron que Unión apabullara a su rival con goles que fueron cayendo como lluvia y sin ninguna posibilidad de freno.>

A gusto y placer

Si Huracán, un equipo derrumbado que sólo se sacudía cuando la pelota pasaba por los pies de Matías García, tenía enormes problemas marcando con cuatro atrás, imagínese lo que fue cuando Anzarda sacó un defensor para poner un delantero. Con línea de tres, bastaba que Fontana o Zapata recibieran la pelota y encararan por su costado para generar un problema tremendo, que se agudizaba cuando alguno de los dos levantaba la cabeza para meter la pelota cruzada, ya que esa defensa no sólo era un tembladeral, sino que, además, marcaba casi siempre en inferioridad numérica.

Unión no se resignó nunca a atacar y siguió buscando. Nunca dio la sensación de que cerraba el portón, sino que lo abría y seguía yendo al frente por más goles, que no llegaron en una cantidad superior porque es posible que haya faltado, en ese momento del segundo tiempo, un toque de precisión en la definición. Pero, �qué se puede decir de un equipo que hizo seis y ganó de semejante manera como visitante? Nada, obviamente.>

Creció mucho Zapata en el segundo tiempo. Y ojalá se dé cuenta de que la mejor alternativa de juego que tiene Rosales es él, porque tiene cambio de ritmo y porque no se debe limitar al difícil rol del ida y vuelta, sino que tiene que apostar mucho más a acompañar al "10" y a transformarse en conductor cuando a Rosales, como pasó en el segundo tiempo, las cosas no le salgan.>

Si Zapata se convence de eso, Unión crecerá en fútbol y no dependerá de Rosales. Y si a eso se le suma lo que puede aportar Fontana, más este Canuto al que la continuidad lo hizo crecer, más la capacidad de gol que ahora muestran los delanteros, el equipo empezará a encontrar esas variantes que lo harán crecer en virtudes y dejará de limitarlo, como ocurrió en algunos partidos en los que hasta el propio Trullet lo veía como un equipo con carencias.>

Es evidente que si Unión puede cumplir con este tipo de actuaciones, es porque tiene con qué, tanto en lo individual como en lo colectivo. Y sobre estas cuestiones hay que trabajar para que en la concientización y repetición, se puedan encontrar los argumentos para que el crecimiento sea constante. Futbolísticamente, las diferencias no son notorias. Falta ese plus del que tanto se habla y que separa a los equipos protagonistas de los que no lo son porque algo le falta. Unión, jugando partidos como el de anoche, aunque enfrente haya tenido a un rival absolutamente derrotado, está más cerca, en lo futbolístico, de ser un equipo de punta. Para terminar de serlo, tiene que encontrar ese toque que distingue a los que pelean el campeonato del resto. Eficacia, saber manejar los partidos, confiabilidad, son los argumentos de los que pelean arriba.>

Unión está bien parado, tiene en claro a qué juega, es un equipo trabajado y agresivo, y también confiable para defender. Anoche tuvo eficacia, algo con lo que no siempre contó. En otras palabras, anoche jugó como si fuese el puntero del torneo y no el séptimo, como estaba cuando arrancó la fecha.>

  • Diez Es la cantidad de años que pasaron desde la última vez que Unión hizo seis goles como visitante. Fue en la primera fecha del torneo Apertura de Primera División de 1996. En la vuelta al círculo máximo, el "tatengue", también conducido por Carlos Alberto Trullet, le ganaba 6 a 3 a Huracán de Corrientes.