Eduardo Anzarda, el ex wing tatengue que anoche renunció como técnico de Huracán de Tres Arroyos...
"Me arrepiento de haberle dicho que no a Unión"
Cuando consiguió el ascenso a Primera, el "Chavo" Anzarda se transformó en "Gardel y todos los guitarristas" para este club de la provincia de Buenos Aires. Ahora, cuando estaba luchando por zafarlo de una incómoda posición, la goleada sufrida ante el "tatengue" precipitó las cosas y presentó la renuncia. En esta nota con El Litoral, realizada antes de tomar esa decisión, habla de los proyectos en el fútbol y de aquel ofrecimiento que alguna vez tuvo de la institución de la Avenida.
Enrique Cruz (h)(Enviado Especial a Tres Arroyos)
Tres Arroyos conserva -y seguramente lo hará por siempre- una tranquilidad pueblerina que la distingue y separa del resto de las ciudades tradicionalmente futboleras. A esta ciudad había llegado, hace unos cinco años, Eduardo Anzarda, un ex puntero izquierdo que alguna vez supo, allá por 1969, dejar una muy buena imagen vistiendo la camiseta de Unión y siendo protagonista, por ejemplo, de aquel recordado partido ante Newell's, en el Viejo Gasómetro de avenida La Plata, cuando el rojiblanco dio vuelta el resultado y ganó 4 a 3 clasificando para el ya desaparecido torneo Nacional.
Aquella vez, en 2001, el "Chavo" Anzarda diagramó un proyecto a largo plazo y consiguió nada menos que llevar a Huracán y a la tranquilidad pueblerina de Tres Arroyos, a militar en Primera División.>
-En esa ocasión usted era Gardel, Chavo. �Hoy ya no lo es?-Esa vez vine con la ilusión de pensar en formar un equipo porque era la primera vez que Huracán de Tres Arroyos estaba en una competencia profesional. La gente se encariñó conmigo y yo también, porque vinieron mis hijos y me puse en pareja con una chica de Tres Arroyos. Hoy, el cariño sigue pero sé que las cosas no están bien. Yo estuve un año en Arabia y cuando volví, como estaba radicado acá, la gente quiso que viniera.
-Cómo se hace para que la gente entienda que todos los procesos necesitan tiempo?-Nosotros subimos en el 2004 y hoy sólo están Claudio García y Natalicchio. Se desmanteló todo y eso fue un gran error. El paso por Primera le hizo muy mal a Huracán. No entendió qué debía hacer. No se dio cuenta de que no tenía historia, que no tenía cancha y que debimos irnos a Mar del Plata a jugar. Y en junio de este año, dos años después de aquello, tuvimos que contratar 15 refuerzos. Y así es imposible, porque trayendo tantos jugadores y gastando tanta plata se hace muy difícil.
-�Por qué dice que el paso por Primera le hizo mal a Huracán?-Porque había que tomarlo como una fiesta y no como una cuestión de vida o muerte. Huracán no es Unión, que es otra cosa, porque es un club que tiene tradición futbolística, una cancha hermosa que llena en cada domingo... Acá nadie entendió que jugar en Primera no es fácil, que los equipos no regalan nada y que desde afuera se puede ver accesible, pero adentro de la cancha se hace complicado. Entonces, cuando descendió se desmanteló el equipo y ese fue un error. Con el mismo equipo, más tres o cuatro refuerzos, se podría haber hecho una buena campaña.
De proyectos y dirigentes
-�Se puede hablar de la palabra proyecto en el fútbol argentino cuando dos o tres derrotas condicionan rápidamente la estabilidad del técnico?
-Si uno va a un equipo con pretensiones de ascenso, el deseo es ese. Entonces, necesitás de dirigentes que entiendan que pueden no darse resultados, pero el manejo, la formación del plantel, el establecimiento de un esquema de juego claro con jugadores que lo interpreten, son síntomas de que se camina por el sendero correcto. En la B Nacional juegan 20 equipos y hay 12 que al principio del torneo quieren ascender, entonces necesitás dirigentes fríos y que vean cómo se maneja el entrenador con sus jugadores, si tiene la confianza de ellos y si planifica correctamente. Si la directiva analiza eso, posiblemente no haga la fácil.>
-�Cuál es la fácil?-Cambiar tres o cuatro veces de técnico por año para darle el gusto a la gente y salvar ellos su ropa.
-�Saben de fútbol los dirigentes?-Mirá, yo estuve diez años en España jugando al fútbol. Y luego, cuando dejé, viajaba a menudo para ver partidos y aprender. Y mis amigos en España se sorprendían porque decían que cómo puede ser que invirtiendo tanto dinero en jugadores y campos de entrenamiento nunca pueden sacar un jugador y nosotros lo sacamos de adentro de una villa. Acá el fútbol es número uno y es pasión. Y el dirigente entiende de fútbol, como también saben ustedes, los periodistas, y la gente.
Excusas y árbitros
-Passarella criticó a los árbitros diciendo que favorecen a Boca y La Volpe dijo que le tiran piedras porque a Boca nadie lo beneficia y ahora tiene que jugar una seguidilla de partidos. �Se quejan de llenos?
-Por supuesto. Nosotros, los de equipos chicos, tenemos que quejarnos. No River o Boca, que siempre se benefician. Son excusas por si no llegan a salir campeones. Para mí es así.>
-�Condiciona a los árbitros este tipo de declaraciones?-No lo sé, pero sí te puedo decir que la tecnología los pone más nerviosos, porque sus fallos son vistos por todo el mundo a través de las cámaras de TV. Cuando yo jugaba al fútbol, sólo sabíamos de la actuación del árbitro por la opinión de un cronista. Hoy, se televisa absolutamente todo. De todos modos, en el fondo tiene que ser algo positivo.
Cerca de Unión
-�Por qué no agarró Unión cuando se lo propusieron?
-Fue un momento de mucha incertidumbre de mi parte. Yo acababa de llegar de Arabia, venía un poco golpeado en el aspecto personal y debía decirle que sí a Unión de la noche a la mañana. Fue complicado porque, además, había estado un año afuera y tenía que reinsertarme en el fútbol argentino. Tenía que empezar a ver partidos para observar jugadores, porque eso lo había perdido estando en Arabia. Y ahí me di cuenta de que no podía decirle que sí a Unión, pero hoy me di cuenta de que no obré bien.>
-�Se arrepiente?-Sí, me arrepiento... Y no fue porque tuve miedo, nada que ver. Sentí que no estaba preparado y me entró la duda porque pensaba que no iba a estar metido en el fútbol por ese inconveniente personal... Además, a Unión no lo podía perder porque Unión significó mucho para mi carrera como jugador... Y bueno, ya está.
-Si iba, quizás hubiese tenido la oportunidad de hacer esto que está llevando adelante Carlos Trullet...-Claro, claro... Mirá, yo estuve cuatro años en el Real Madrid y siete en el Betis. Nadie se quería ir del club, todos queríamos quedarnos para mejorar la campaña. Por eso, traían tres o cuatro refuerzos en los puestos que no había jugadores. Y ese es el camino. Unión, con la fuerza que tiene, no puede cometer el error de armar planteles todos los años. Hay que consolidar un equipo y darle continuidad, como lo está haciendo Carlos en este momento, a quien considero una persona ideal para hacerlo.
-Usted lo hizo acá y...-No solamente acá. Cuando vine de España jugué los últimos tres años en Platense con el Polaco Cap de técnico. Y Platense peleaba el descenso porque todos los años cambiaba diez u once jugadores. Cuando empecé a dirigir, lo hice en Platense. Y entonces, gracias a un trabajo a largo plazo que fue desde el "88 al "91, salieron Baena, Cascini, Spontón, Espina, Scotto y otros jugadores que eran de las inferiores y a los que les di la oportunidad y la continuidad.
"No habría llegado tan alto en el fútbol"
"Por Unión siento un gran cariño porque permitió mi lanzamiento como jugador. Unión me puso en Primera, ahí me asenté, me trataron muy bien, yo era muy chico porque tenía 19 años y llegaba de River. Si no hubiese aprendido en Unión todo lo que aprendí, no sé si habría llegado tan alto en el fútbol, al punto de haber jugado no sólo en River después sino en Real Madrid", dice Anzarda cuando recuerda aquellos tiempos de la década del 60, cuando le tocó jugar una temporada en Primera.
"Por eso, te digo que fue muy complicada la decisión que tuve que tomar cuando me llamaron de Unión. El equipo andaba mal y había que levantarlo. Y yo sentía que no tenía la mente puesta en el fútbol en ese momento. Y quizás hubiese ido y me quemaba para todo el viaje con Unión. Ahora sé que por el cariño que le tengo y porque siento que la gente también me recuerda de la misma forma, alguna vez tendré la oportunidad de trabajar en Santa Fe y volver a ese club del que nunca me olvidaré", concluyó.