Volvieron Esteban Fuertes y Alcides Píccoli
El más rápido y el goleador

Para que no choquen: cuando Falcioni puso a Fuertes, Colón quedó con tres puntas arriba, porque ya estaban en campo "Tito" Ramírez y Claudio "Caio" Enría. Foto: Luis Cetraro. 

El zaguero reemplazó a un lesionado Fernando Allocco y se lo vio como siempre. El artillero jugó menos pero casi la emboca de cabeza en dos llegadas. "Son referentes e importantes", repitió Falcioni.

Darío Pignata[email protected]

Desde el mismo momento que concentraron en Paraná, se sabía que estarían en el banco al lado de Falcioni. Claro que, para ingresar a sumar minutos de fútbol después de sus respectivas lesiones, también se sabía que era porque a Colón "le iba muy bien o muy mal" dentro del partido con Quilmes. En el caso de Píccoli, le tocó ingresar al mismo Triángulo de Bermudas que se lo devoró a él en el partido con Godoy Cruz y provocó el inesperado desgarro. Luego, le pasaría lo mismo a Cristian Grabinski -también desgarrado- y al ecuatoriano Jorge Daniel Guagua, operado y descartado hasta el año que viene. Para que pudiera volver Píccoli, ayer se lesionó el cuarto marcador central del plantel profesional de Colón en los últimos tiempos: una molestia en la cara posterior del muslo izquierdo lo dejó afuera al pibito Fernando Allocco.Y más allá del retorno de Alcides, lo que deberá hacer Falcioni es cuidar al "Mudo" Reynoso en una cajita de cristal. No sólo porque es, lejos, el mejor defensor de Colón. Sino porque hasta acá es el único de los cinco marcadores centrales de la plantilla profesional de Falcioni que está sano y salvo de la malaria que marca la seguidilla de las lesiones.

Dicho sea de paso, en los pasillos del Brigadier se comentaba que Colón buscaría dos zagueros centrales como refuerzos para el 2007. Obviamente, si esto se confirma es porque algún jugador ya está vendido y algún otro se va. Cuando se levantó el cartelito, la gente aplaudió el retorno de Alcides Victorio Píccoli.>

En el caso del "Bichi" Fuertes, los aplausos se sucedieron: primero cuando fue nombrado en el banco por la Voz del Estadio (la otra gran ovación fue para el "Pipi" Romagnoli), después cuando saltó a la cancha con la musculosa de suplente y finalmente cuando el profe ordenó que los suplentes empezaran a moverse. Cuando ingresó por Giovanny, lo recibió una verdadera ovación al goleador histórico de Colón. Que un mes y medio después, volvía a jugar con la sangre y luto. Atrás quedaron los viajes a Buenos Aires para recuperar la rodilla lesionada en máquinas especiales y los trabajos -muchas veces- en triple turno para poder ponerse bien físicamente. Está pesando 90 kilos, un par menos que cuando fue goleador de AFA con la camiseta de Colón y cuando motivó aquella doble venta millonaria al exterior (Lens de Francia y Derby County de Inglaterra). A pesar de tener ofertas "jugosas" de varios clubes del mundo, el "20" habló claramente con Falcioni acerca de sus ganas de poder hacer un buen torneo en Santa Fe. A pesar del poco tiempo que lo puso "Pelusa", casi factura de cabeza: le quedó una que tapó Grosso milagrosamente abajo y otra que se fue al lado del caño.>

Así, frente a Quilmes, Colón recuperó dos jugadores históricos en cantidades de presencias en los últimos años. "Son dos profesionales importantes y referentes, es muy positivo que puedan estar a disposición", volvió a remarcar Julio César Falcioni en la rueda de prensa.>

Es posible que Píccoli encuentre rápidamente titularidad en Jujuy, porque la zaga central de Colón parece un hospital. En cuanto al "Bichi", el misterio convive con la almohada de Falcioni: �jugará Colón con dos delanteros de punta y probará con el tándem Fuertes-Ramírez?>

Ovación a Romagnoli.

De la misma manera que el mucho público de Colón recibió con aplausos los retornos de Alcides Victorio Píccoli y Esteban Oscar Fuertes en el partido de ayer frente a Quilmes, fue realmente estruendoso el reconocimiento que los hinchas sabaleros le dieron a Martín "Pipi" Romagnoli, dicho sea de paso una de las figuras del equipo de Pogany en Santa Fe. Es que el silencioso y trabajador volante central que jugó varias temporadas con la sangre y luto, se supo ganar el respeto por su entrega en cada partido. Primero, cuando la Voz del Estadio dio la formación de Quilmes, se aplaudió cuando nombraron a Romagnoli. Y después cuando el "Pipi" pisó el césped, donde además se saludó con todos sus ex compañeros de tantas tardes y noches de vestuario. "Nunca me voy a olvidar de la tarde de hoy. Uno entra concentrado, porque además la situación de Quilmes es delicada, pero la gente me emocionó. Sólo les puedo decir gracias por cómo me trataron durante tantos años", alcanzó a decir un emocionado Romagnoli.

BAJO LA LUPA

TOMBOLINI (5): otra vez respondió muy bien desde el punto de vista de la concentración y los reflejos. Estuvo metido, transmitió seguridad y salvó su arco en el final, quedándose con una pelota comprometida de Coyette.

CHITZOFF (3): pareció realmente una sombra el ex Tiro Federal. Lo pasaban parado. Es más: en una, Diego Torres lo esperó y le hizo pasar la pelota por arriba de la cabeza. Pareció una jugada de hace 20 años. Se quedó en los vestuarios. ALLOCCO (4): todos los progresos que había mostrado en el minipartido con Vélez involucionaron ayer. Se lo vio más nervioso que el día del debut. Se complicó solo, tirando y comprometiendo dos balones hacia atrás. REYNOSO (5): nuevamente el "Mudo" fue lo más firme de una defensa que hacía agua por todos lados. Igualmente, cuando Quilmes se quedó con diez por la expulsión de Chatruc, no hubo tantos sobresaltos en el fondo. JEREZ (4): en el primer tiempo, se podía justificar su falta de precisión y salida por el famoso tema de "la pierna cambiada" (es derecho y arrancó de "3"). Pero en el complemento, cuando pasó de "4", dio todas las ventajas posibles. BARRADO (3): totalmente desconocido, incluso hasta generando dudas acerca de cuál es su verdadero nivel. �Cómo puede pasar de jugar más que bien a muy mal? Sin manejo, ni claridad. Y sin actitud, como sacándose la pelota de encima. ESMERADO (5): los corre a todos en la mitad de la cancha, marca y quita. Se le complica a veces con el manejo cuando, por defecto colectivo, la pelota pasa más por él que por los creativos. GRISALES (4): llegó a la quinta amarilla y no jugará el domingo en Jujuy. A pesar de que intentó levantar con algunas corridas en el complemento, un flojito partido de "Totono" en Santa Fe. RIVAROLA (5): se mostró mucho más activo en el complemento, llegando a sacar varios centros desde la izquierda. Incluso, como pasa en cada partido, le volvió a poner una pelota de gol a "Tito" Ramírez. GIOVANNY (4): totalmente desaparecido y sin acción futbolística. Una tarde para olvidar del "10" cafetero, que no gravitó para nada en el juego de Colón. RAMÍREZ (5): los caños le dijeron que no dos veces y Grosso, con una volada espectacular, le dijo no una más cuando su cabezazo iba al gol. Por momentos, desconectado en soledad allá arriba. ENRÍA (5): le costó mucho "calentar motores", algo que consiguió recién en los últimos 15 minutos, cuando pudo sacar un par de centros interesantes para las cabezas de Ramírez y Fuertes. PÍCCOLI (-): la lesión de Allocco apuró el retorno del zaguero que ayer "debutó" en la era Falcioni. Se lo vio muy bien físicamente, su mayor virtud. FUERTES (-): la gente ovacionó el retorno del goleador histórico de Colón, después de un mes y medio ausente por lesión. Clavó dos cabezazos de gol: uno pasó cerca y el otro fue tapado por Grosso. Está bien afinado físicamente.