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Darío Pignata[email protected]
Desde el mismo momento que concentraron en Paraná, se sabía que estarían en el banco al lado de Falcioni. Claro que, para ingresar a sumar minutos de fútbol después de sus respectivas lesiones, también se sabía que era porque a Colón "le iba muy bien o muy mal" dentro del partido con Quilmes. En el caso de Píccoli, le tocó ingresar al mismo Triángulo de Bermudas que se lo devoró a él en el partido con Godoy Cruz y provocó el inesperado desgarro. Luego, le pasaría lo mismo a Cristian Grabinski -también desgarrado- y al ecuatoriano Jorge Daniel Guagua, operado y descartado hasta el año que viene. Para que pudiera volver Píccoli, ayer se lesionó el cuarto marcador central del plantel profesional de Colón en los últimos tiempos: una molestia en la cara posterior del muslo izquierdo lo dejó afuera al pibito Fernando Allocco.Y más allá del retorno de Alcides, lo que deberá hacer Falcioni es cuidar al "Mudo" Reynoso en una cajita de cristal. No sólo porque es, lejos, el mejor defensor de Colón. Sino porque hasta acá es el único de los cinco marcadores centrales de la plantilla profesional de Falcioni que está sano y salvo de la malaria que marca la seguidilla de las lesiones.
Dicho sea de paso, en los pasillos del Brigadier se comentaba que Colón buscaría dos zagueros centrales como refuerzos para el 2007. Obviamente, si esto se confirma es porque algún jugador ya está vendido y algún otro se va. Cuando se levantó el cartelito, la gente aplaudió el retorno de Alcides Victorio Píccoli.>
En el caso del "Bichi" Fuertes, los aplausos se sucedieron: primero cuando fue nombrado en el banco por la Voz del Estadio (la otra gran ovación fue para el "Pipi" Romagnoli), después cuando saltó a la cancha con la musculosa de suplente y finalmente cuando el profe ordenó que los suplentes empezaran a moverse. Cuando ingresó por Giovanny, lo recibió una verdadera ovación al goleador histórico de Colón. Que un mes y medio después, volvía a jugar con la sangre y luto. Atrás quedaron los viajes a Buenos Aires para recuperar la rodilla lesionada en máquinas especiales y los trabajos -muchas veces- en triple turno para poder ponerse bien físicamente. Está pesando 90 kilos, un par menos que cuando fue goleador de AFA con la camiseta de Colón y cuando motivó aquella doble venta millonaria al exterior (Lens de Francia y Derby County de Inglaterra). A pesar de tener ofertas "jugosas" de varios clubes del mundo, el "20" habló claramente con Falcioni acerca de sus ganas de poder hacer un buen torneo en Santa Fe. A pesar del poco tiempo que lo puso "Pelusa", casi factura de cabeza: le quedó una que tapó Grosso milagrosamente abajo y otra que se fue al lado del caño.>
Así, frente a Quilmes, Colón recuperó dos jugadores históricos en cantidades de presencias en los últimos años. "Son dos profesionales importantes y referentes, es muy positivo que puedan estar a disposición", volvió a remarcar Julio César Falcioni en la rueda de prensa.>
Es posible que Píccoli encuentre rápidamente titularidad en Jujuy, porque la zaga central de Colón parece un hospital. En cuanto al "Bichi", el misterio convive con la almohada de Falcioni: �jugará Colón con dos delanteros de punta y probará con el tándem Fuertes-Ramírez?>
Ovación a Romagnoli.
De la misma manera que el mucho público de Colón recibió con aplausos los retornos de Alcides Victorio Píccoli y Esteban Oscar Fuertes en el partido de ayer frente a Quilmes, fue realmente estruendoso el reconocimiento que los hinchas sabaleros le dieron a Martín "Pipi" Romagnoli, dicho sea de paso una de las figuras del equipo de Pogany en Santa Fe. Es que el silencioso y trabajador volante central que jugó varias temporadas con la sangre y luto, se supo ganar el respeto por su entrega en cada partido. Primero, cuando la Voz del Estadio dio la formación de Quilmes, se aplaudió cuando nombraron a Romagnoli. Y después cuando el "Pipi" pisó el césped, donde además se saludó con todos sus ex compañeros de tantas tardes y noches de vestuario. "Nunca me voy a olvidar de la tarde de hoy. Uno entra concentrado, porque además la situación de Quilmes es delicada, pero la gente me emocionó. Sólo les puedo decir gracias por cómo me trataron durante tantos años", alcanzó a decir un emocionado Romagnoli.
TOMBOLINI (5): otra vez respondió muy bien desde el punto de vista de la concentración y los reflejos. Estuvo metido, transmitió seguridad y salvó su arco en el final, quedándose con una pelota comprometida de Coyette.