Fue un categórico 4 a 1 en el Gigante de Arroyito
Central goleó en el clásico
Lo pasó por arriba a Newell's y no le dio chances para la recuperación. Coudet, Wanchope, Ruben y González marcaron para el local, mientras que Araujo lo hizo en la "Lepra". Una verdadera fiesta "canalla". Hubo incidentes con la policía.

Manuel Monteserín

Rosario (especial para El Litoral).- Rosario Central derrotó a Newell's por un categórico 4 a 1, en un partido que contó con un marco multitudinario. Había alrededor de 40 mil espectadores, en un sesenta y cinco por ciento del local. Los auriazules fueron ampliamente superiores en la primera mitad, en la que lograron terminar ganando por tres a cero.

Los 45 minutos iniciales mostraron una clara supremacía en cuanto a la disposición táctica y a las condiciones técnicas de uno y otro equipo. Newell's, si bien contó con un par de ocasiones propicias frente a Ojeda, no las supo aprovechar, por virtud del arquero y por impericia de los atacantes rivales. Pero se trató sólo de un espejismo.>

Entonces llegaron los goles, pues a la buena tarea de algunos se acopló el resto, como Coudet, quien llegó en el momento justo, al lugar justo para abrir el camino de la victoria. Las nuevas conquistas de Wanchope y Ruben tardaron algo en llegar, para cerrar un merecido y cómodo tres a cero.>

Pareció otra cosa, no lo fue

Tras un descanso que se prolongó debido a que la policía reprimió, quizás en forma desmedida, algunos desatinos de un sector de la hinchada leprosa, el arranque del complemento dio una luz de esperanza de mejora en los visitantes.

En una buena jugada, Araujo, entrando por derecha, logró el descuento a los tres minutos. Pareció allí que el estado anímico de los jugadores de Ñuls crecería y con ello las posibilidades de acercarse aún más, pero no fue así por la propia impericia de los futbolistas, quienes fueron cayendo en ingenuidades, que pasaron desde las actitudes técnicas hasta las actitudes irresponsables, como lo ocurrido con el paraguayo Cardozo, que en la misma jugada, y por protestar ingenuamente, recibió doble amarilla y se fue expulsado.>

Así, Central, que pareció algo sentido por el gol de su oponente, fue saliendo del letargo de la mano y de los pies de las propias incoherencias de su rival. Pero llegó un penal, que Colace cometió como último hombre, lo que trajo aparejada su expulsión por último recurso, en un controvertido fallo de Elizondo, que equivocó al autor de la infracción y en principio expulsó a otro jugador. Pero luego del acierto en la ejecución de la figura de la cancha, González, todo quedó para el regodeo.>

Fue más que justa la victoria. Quedó un Gigante exultante, en euforia, esa que muy pocas veces tiene en el año. Se venció y con goleada, no era para menos... todo para festejar.>

Central 4Newell's 1

Central: Ojeda; Moreira, Garcé, Asconzábal y Villagra; Coudet, Borzani, Calgaro y González; Wanchope y Ruben.

D.T.: Néstor Gorosito.

Newell's: Villar; Ré, Aguirre, Torrén y Rivera; Araujo, Bernardello, Gavilán y Peralta; Salcedo y Cardozo.

D.T.: Nery Pumpido.

Goles: en el primer tiempo, a los 18 min. Coudet (C); a los 36 min. Wanchope (C) y a los 45 min. Ruben (C); en el segundo tiempo, a los 3 min. Araujo (N) y a los 36 min. González (C).

Cambios: en el segundo tiempo, al comenzar Arrieta por Rivera (N), a los 4 min. Colace por Bernardello (N), a los 19 min. Encina por Coudet (C), a los 24 min. Steinert por Araujo (N), a los 29 min. Alemanno por Wanchope (C) y a los 44 min. Conca por González (C).

Incidencias: expulsados en el segundo tiempo, a los 25 min. Cardozo (N) y a los 36 min. Colace (N).

Arbitro: Horacio Elizondo.

Estadio: Gigante de Arroyito.

Policía contra hinchas

Dura fue la batalla entablada entre la policía y la hinchada "leprosa" y que tuvo dos momentos de mayor pico, antes del inicio del segundo tiempo y cuando los simpatizantes se retiraban del estadio.

En ambos casos, una pedrea desde determinada zona de los hinchas ñulistas hizo que parte de los efectivos policiales repelan con disparos de balas de goma hacia la tribuna, como es habitual, lo que exasperó los ánimos aún más.

En lo ocurrido antes de comenzar la segunda parte, los jugadores y el cuerpo técnico intervinieron directamente. Fueron a interpelar al grupo policial desde el que partían los disparos, y hasta el propio Elizondo se sumó a la queja.

Al finalizar el cotejo, la situación se reiteró, también aquí algunos jugadores, especialmente Villar, fueron sobre la policía para reclamar que no disparen. Luego, y a pesar de las quejas por la actuación policial, siguió de la misma manera hasta desalojar la tribuna visitante. En las escaramuzas hubo varios lesionados.