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De la Redacción de El Litoral
Afrontar las problemáticas que hoy se manifiestan en el área conocida como "cinturón verde" -en el departamento La Capital- es un tema que ocupa un espacio importante en la agenda del Ministerio de la Producción, a través de sus áreas específicas. En este sentido, el primer paso es acceder a elementos que permitan un diagnóstico certero, sobre todo en un sector que podría ser dinámico como el frutihortícola.
Por eso, desde el Ministerio de la Producción, se empezó a diagramar un centro de información juntamente con otras entidades, con la finalidad de manejar datos actualizados, para poder acompañar así los cambios que el sector requiere, en la medida en que se vayan sucediendo.>
A esta iniciativa se suma otra de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional del Litoral, que hará durante el próximo mes un relevamiento de la producción frutihortícola de la región. En este proyecto, el ministerio participó con sus equipos técnicos en la definición de los contenidos de la encuesta para los productores.>
"Entendemos que el sector no está bien, y si no nos juntamos todos a discutir cuáles son sus necesidades y de qué forma las tenemos que resolver, individualmente no se puede avanzar", señaló el subsecretario de Producción Agroalimentaria, Juan Ignacio Naput, al tiempo que destacó el trabajo de la universidad, y enfatizó que se trata de estrategias conjuntas y coordinadas.>
"Posteriormente a la inundación, junto con la devaluación y otras cuestiones, cayó la rentabilidad y la cantidad de productores en el sector. Y fueron aumentando aquellos que arrendan sus terrenos, o que con 5 ó 10 hectáreas están trabajando con soja. Se está perdiendo un poco el perfil hortícola del cinturón verde", expresó Naput.>
"En la medida en que esto se siga acentuando y no podamos generar respuestas contundentes -como las que pretendemos con nuestros programas-, el sector tiende a disminuir, y creo que irán quedando aquellos productores grandes, que trabajan más ordenados", dijo Naput, y enfatizó que desde el ministerio "pretendemos acompañar el ordenamiento del sector y su reconversión". En los próximos días, están previstas reuniones con la Sociedad de Quinteros para avanzar sobre los diversos temas.>
Para encarar un proceso de reconversión del sector frutihortícola, "existen varias posibilidades, como el caso de los frutales" señaló Naput. Aunque recordó que "a veces es difícil cambiar la idiosincrasia de un sector que, durante cien años prácticamente, viene trabajando de una determinada manera, donde la cultura del productor es la misma, porque ha sido transmitida de generación en generación".
"Este tipo acciones están encaminadas a dar sustentabilidad al sector en el tiempo", explicó Naput. En cuanto a la metodología de trabajo, "partimos de establecer las variedades frutales que se adapten a la zona; en función de esas variedades, la provincia va a dar en forma gratuita a un número de productores, las plantas, con un compromiso del productor de plantar más. Y cuando la planta esté en producción, la rentabilidad de este productor se va a modificar positivamente".>
"Como todo cambio, lleva tiempo: si un productor tiene el ciento por ciento de la quinta con una forma de trabajo, y logra introducir un 10 o un 20 por ciento de algún otro cultivo alternativo, con el que pueda contar al término de tres años, la mejora económica va a ser instantánea, porque existe la demanda". "Por ejemplo -explicó el funcionario- hay muchas industrias lácteas en la zona que son demandantes de pulpa de fruta para yogures".>
A la mitad
Guillermo Beckmann, de la Sociedad de Quinteros, calificó de "lamentable" la situación de la actividad. "Se está destruyendo día a día; los precios quedaron en el 1 a 1 y las ventas han disminuido respecto de 10 años atrás. Tampoco hay forma de resolver la cuestión laboral", dijo ante la consulta de El Litoral. En el 2003 había en la zona unos 250 productores; "hoy en día estamos en la mitad y la situación es muy difícil para el quintero chico: aquel que tiene 5, 10, 15 ó 20 hectáreas", precisó.
Posibilidad
Meses atrás hubo una visita de la Universidad Politécnica de Valencia. De ahí surgió que existe interés de una cooperativa y un grupo de productores que trabajan con nísperos y caquis para conseguir frutas contraestación. "Tienen una estructura industrial impresionante para el procesamiento de frutas, pero producen únicamente en el momento en que el clima se lo permite", dice Naput. En ese sentido, apuntó que "estamos avanzando en un convenio para poder empezar a trabajar en esto, aunque son posibilidades que llevan tiempo".
Por la dinámica propia del sector, el tema de la contratación de mano de obra se torna complejo, en la medida en que es "muy demandante de ella pero en períodos muy fluctuantes", explicó Naput. Esta situación hace que al sector se le haga muy difícil afrontar el blanqueo de los trabajadores, situación que derivó en enérgicos pedidos de las entidades gremiales".
El año pasado, se barajaron algunas opciones, como la creación de una bolsa o cooperativa de trabajo. "Ahí surgieron problemas porque las cooperativas fueron en cierto modo desalentadas por el gobierno nacional, porque en muchos casos se encubría el trabajo en negro", apuntó Naput.
Otra posibilidad fue dar al productor estampillas que se coloquen en la libreta del trabajador rural, para marcar el día trabajado, opción que tampoco tuvo mucho consenso. "Es un tema complicado, que no hace al Ministerio de la Producción como tal; sí al gobierno a través de la Secretaría de Trabajo. Lo que hicimos por nuestra relación con el sector productivo fue generar el ámbito de discusión, ya que entendemos las dos posturas, gremio y productores", indicó Naput.