Evo buscará nacionalizar la minería

El presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó que la nacionalización de la minería, cuyos términos serán conocidos mañana, será el siguiente paso tras concluir con éxito la madrugada de este domingo el proceso de recuperación de los hidrocarburos en favor del Estado.

La nacionalización se ceñirá en una primera fase a fortalecer la estatal Corporación Minera de Bolivia (Comibol) y emplear a 4.000 mineros al servicio de capitalistas chicos que codician campos de la mina de estaño de Huanuni, donde a principios de octubre se enfrentaron con un saldo de 16 muertos mineros asalariados y cooperativistas.>

La Comibol tendrá en el futuro la misión de "generar ingresos para el país porque, no es solamente cubrir el tema de dar empleos", según el viceministro de Coordinación, Héctor Arce.>

En la misma línea del proceso de recuperación de los hidrocarburos, la nacionalización de la minería -la segunda desde 1952- respetará la inversión privada extranjera y local, según Morales.>

El plan gubernamental prevé "mantener la inversión extranjera privada y la presencia del cooperativismo minero".>

El elemento central de esta proyectada nacionalización de la minería es el potenciamiento financiero de la Comibol, reducida a su mínima expresión en 1985, cuando el ex presidente Víctor Paz Estenssoro -que en 1952 las confiscó de manos privadas- cerró los yacimientos andinos y puso en la calle a 30.000 mineros.>

"Lo que sí es que va a haber una fuerte reactivación en Comibol", prometió el ministro de Minería, Guillermo Dalence, surgido de las luchas sindicales.>

La poderosa Federación de Cooperativas Mineras (Fencomin), que agrupa a 63.000 trabajadores, entre propietarios y contratados con salarios de hambre, está inicialmente opuesta a la nacionalización de la minería.>

Más ingresos

La firma de los nuevos contratos de operación con las petroleras extranjeras permitirá a Bolivia mejorar sus ingresos de forma gradual, pasando de los 500 millones de dólares que obtenía hasta ahora a unos 4.000 millones en los próximos cuatro años, según estiman las autoridades.

Los nuevos acuerdos significan la consolidación del decreto de nacionalización promulgado el 1° de mayo pasado, por el que las empresas petroleras quedaban obligadas a entregar en propiedad a la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) toda la producción de hidrocarburos.>

También YPFB asume el ejercicio pleno de la propiedad de todos los hidrocarburos producidos en el país, toma control de la comercialización, definiendo las condiciones, volúmenes y precios tanto para el mercado interno, como para la exportación y la industrialización.>