La lección de la ciudadanía de Misiones

Ni los cheques, ni los paquetes de ropas y comidas, ni los documentos "truchos" para el voto de paraguayos pagos, ni las campañas de intimidación a los opositores, ni los padrones adulterados lograron evitar la derrota del gobernador de Misiones, Carlos Rovira, por casi catorce puntos. El héroe de la jornada fue el pueblo misionero que, a pesar de las prebendas, el asistencialismo descarado y los chantajes económicos decidió levantar la bandera de la dignidad e impedir en las urnas la reelección indefinida.

El gran protagonista, en términos personales, fue el primer candidato de la lista opositora, el obispo Joaquín Piña, un hombre progresista, moderado, prudente, que aceptó la victoria con la misma serenidad que había asumido la campaña electoral. Interrogado sobre el apoyo de Kirchner al gobernador de Misiones, se limitó a responder con un lacónico: "El presidente se equivocó...".>

La experiencia de Misiones demuestra varias cosas: los proyectos cesaristas no son invencibles; los sectores más empobrecidos no siempre venden el voto por una bolsa de comida; una sociedad movilizada por una buena causa produce resultados satisfactorios; los gobernadores que en otras provincias intenten reeditar ensayos hegemónicos parecidos deberán pensarlo dos veces.>

Las lecciones de ayer en Misiones tienen también alcance nacional. Fue el propio presidente Kirchner quien nacionalizó los comicios al apoyar de manera expresa a Rovira.>

Esta es la primera vez, desde que asumió el poder, que el presidente es derrotado. Los analistas coinciden en señalar que fue un error de Kirchner apoyar de manera tan expresa a un gobernador autoritario e impresentable. La hipótesis del error presidencial es la que más circula, aunque no son pocos los analistas que consideran que ese "error" estuvo precedido de una evaluación de Kirchner respecto del tema de la reelección indefinida que, como se recordará, está vigente en la provincia de Santa Cruz gracias a una reforma constitucional por él promovida.>

La técnica política de respaldar candidatos con fondos oficiales repartidos generosamente a favor de una facción fue otra de las grandes derrotadas en estos comicios. Fue escandalosa la actitud del poder nacional de destinar recursos millonarios para comprar votos que aseguraran la continuidad en el poder de un gobernador que expresa los métodos más reprobables de la política criolla. Cuesta creer que el presidente de la Nación, que se comprometió a cambiar la política, aparezca asociado a un personaje que ofende los principios de la república democrática y la dignidad de los misioneros.>

La oposición también debe aprender de lo ocurrido. En primer lugar, deben saber que no siempre contarán con la presencia de un obispo prestigiado que les resuelva los problemas. En segundo término, deberán evaluar los beneficios de la unidad alrededor de ideas y proyectos y no de meras ambiciones personales.>

En suma, la ciudadanía de Misiones se ha abrazado a valores importantes que le pusieron límite al manejo discrecional de recursos millonarios, incluidas las campañas oficiosas de encuestas bien pagadas.>

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