Pavimentación de la ruta 62 entre Emilia y Cayastá
Una obra esperada, 3 departamentos que se unen y un puente con cadenas
Una cadena impide el libre tránsito por el puente flotante. Al fondo se divisa la figura del viaducto de cemento sobre el Saladillo, cuya demorada construcción preocupa a los lugareños. Foto: El Litoral. 

La pavimentación de la ruta 62 es de significativa importancia para la región. Sin embargo, no hay un paso que garantice la circulación por esta vía de comunicación transversal. A la altura del inconcluso puente Mocoretá se montó un pontón para el paso, pero una cadena impide el libre tránsito y para poder atravesarlo se debe pedir permiso a la empresa adjudicataria de la obra.

De la Redacción de El Litoral

Cayastacito es un pueblo de 300 habitantes, situado en el departamento San Justo, a unos 20 km al norte de Laguna Paiva. Es muy tranquilo, pero ahora se encuentra convulsionado porque se le sumaron transitoriamente alrededor de otro centenar de personas, que son los trabajadores de las empresas que trabajan en la pavimentación de la ruta provincial N� 62. El paso de camiones con materiales de construcción es permanente, lo que "alteró un poco nuestra tranquilidad", señala un viejo poblador.

Precisamente, en esta bucólica localidad funciona el obrador de Rovial SA, encargada de la vital vía de comunicación, que integrará a tres departamentos, que podrán potenciar sus economías regionales y que toca en su columna vertebral a Emilia (La Capital), Cayastacito (San Justo) y Cayastá (Garay).>

Conceptualmente, se define a una ruta como la circulación por un camino que se realiza para tomar una dirección con un determinado propósito. No obstante, ese objetivo puede quedar desvirtuado si el incauto automovilista no es de la zona, porque al tomar cualquiera de las vinculaciones con la ruta provincial 62 (11, 2 ó 1) al llegar al puente sobre el Saladillo, más conocido como Mocoretá que lleva una considerable demora en su ejecución, se encontrará con la desagradable sorpresa de que una cadena atada a un candado sobre un puente flotante situado a la par de la enorme mole de cemento impide libremente el tránsito.>

Uno de los empleados señalará con firmeza monocorde: "Si no tiene el permiso del encargado de la empresa -Rovial SA- no puede pasar". El Litoral consultó a los encargados de esa firma que justificaron la medida y sostienen que el precario puente fue alquilado para el paso de los vehículos de la empresa que deben pasar del otro lado del viaducto ubicado sobre el Saladillo, para continuar con la remoción de tierra para luego estabilizarlo y ejecutar la capa asfáltica.>

"Tres kilómetros antes del puente del Mocoretá y otros tres después, nosotros no tenemos nada que ver, ya que no hicimos el puente; sólo nos abocamos a la construcción de la ruta", aclaran desde la empresa adjudicataria.>

En ese sentido, sostienen que si llaman al obrador de Cayastacito se le otorga la autorización correspondiente y se les advierte que no vuelvan a intentar el paso sobre la estructura flotante, porque sólo es utilizada por la empresa. "Si llega a ocurrir algo y cae por ejemplo un vehículo al agua �quién se hace responsable? Además, este pontón está armado desde hace dos años", explicaron.>

Un puente queviene muy demorado

El nuevo viaducto sobre el río Saladillo se construye en el marco del Programa de Reconstrucción de las zonas afectadas por las inundaciones, al igual que los aliviadores, cuyo financiamiento se realiza a través del Banco Interamericano de Desarrollo. Se trata de un préstamo BID 1118, adjudicado en su oportunidad por un monto de $ 3.464.442 a una UTE (Unión Transitoria de Empresas) que conforman Seta Hidrovial Arquitectura y Tecnología Estructural y Antonino Milisenda SA.

La primera de las empresas ejecuta la obra del puente y aliviadores, mientras que Milisenda realiza los movimientos de suelo de los terraplenes de acceso.>

Esta vital estructura, que es motivo de comentarios entre los lugareños por su sensible demora, tiene por objetivo reemplazar al anterior que se caracterizaba por su insuficiente ancho de calzada y luz de paso, arribándose a esta conclusión luego de un estudio realizado por la Dirección Provincial de Vialidad.>

El organismo vial tuvo en cuenta el comportamiento hídrico observado durante el fenómeno de El Niño en los años 97/98 y presenta, entre sus principales características, un puente principal en 6 tramos con una luz de 184,20 metros, un ancho de calzada de 8,30 metros que incluye vereda y defensas; protección flexible en cabecera de puente y fundación en pilotes de 0,80 y 1,40 metros de diámetro.>

Se complementa con tres aliviadores, el primero en un solo tramo y con una extensión de 30 metros, una calzada de 8,30 metros y fundación en pilotes de 0,80 metros de diámetro. Los restantes dos, en cambio, se construirán en dos tramos con una luz total de 60,84 metros.>

Que se apure

De acuerdo a lo que pudo averiguar El Litoral, la semana pasada una inspección del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) emplazó a Seta Hidrovial para que acelere los trabajos en el puente sobre sobre el Saladillo ya que la obra de pavimentación que ejecuta Rovial SA sigue a un ritmo normal y la demora en el viaducto demoraría la habilitación de la nueva calzada pavimentada.