Los argumentos de los relevos
Rosúa admitió corrupción en Prevención de Adicciones
El ministro de Gobierno justificó los cambios para poder cumplir con los objetivos de la nueva gestión, sin personal "sospechado o mal acostumbrado". Confirmó que la Justicia federal investiga un ilícito, en el que están involucrados algunos de los relevados.

Ivana Fux

El ministro de Gobierno confirmó hoy que los cambios en la ex Dirección de Drogas Peligrosas son algo más que una renovación de nombres. Si bien evitó hablar de purga, planteó los movimientos como una severa reestructuración.

Como se sabe, este fin de semana se conoció la determinación del titular de la repartición, Gabriel Leegstra, de relevar al jefe de Inteligencia y al responsable de la Brigada II de Rosario, y también a los jefes de Inteligencia (subcomisario Reina) y de Operaciones (Rubén Martorell) de Santa Fe. >

Hoy en diálogo con El Litoral, Roberto Rosúa argumentó las medidas en dos planos: primero, en una instancia general, para poder llevar a cabo la "nueva política" pensada para el área; segundo, por una cuestión particular.>

"Cuando decidimos el cambio de denominación de la Dirección (ahora Dirección General de Prevención y Control de las Adicciones) pretendimos también una nueva política, porque la vieja repartición estaba en función de aspectos represivos del narcotráfico, pero se olvidaba en gran medida del aspecto preventivo y de la represión e investigación del microtráfico", planteó.>

Por eso, recordó que las nuevas directivas apuntan a lograr una "fuerte acción en los barrios" para acercarse a la gente y dar respuestas a las denuncias sobre ventas menores de estupefacientes, sin perjuicio del trabajo coordinado con la Justicia federal.>

"Lo que hizo Leegstra -sostuvo el ministro- fue poner en marcha este plan, pero al hacerlo, advirtió problemas que podían convertirse en modos erróneos de actuación, ser corruptelas y directamente actos de corrupción. Él (por Leegstra) considera que para poder hacer un trabajo de contralor y acción efectiva sobre el microtráfico, debe cambiar el personal y sacar a los sospechados, mal acostumbrados o a los que están habituados a otro tipo de procedimientos".>

Lo particular

Rosúa insistió en que los cambios fueron sugeridos por Leegstra, con el objetivo de hacer efectiva la lucha contra las drogas. "Pero además -acotó-, en el convencimiento de que la cosa no andaba bien, y que en consecuencia, los cambios también tenían que servir para llevar hacia adentro y hacia afuera de la Fuerza, la convicción de que no se está dispuesto a tolerar ningún tipo de acción de desviación u omisión, culpable o sospechosa".

Paralelamente, reconoció que más allá de este cuadro general, se detectaron dos casos de irregularidades que están siendo investigados, y que motivaron los relevos, sobre todo, en la Brigada de Santa Fe. >

"No puedo dar todavía demasiados detalles porque están en plena investigación, pero se trata de casos que surgen de escuchas telefónicas y de acciones concretas, y que involucran a los relevados. Se trata de una comisión de servicio que debía ir a Santiago del Estero para un procedimiento, pero se terminó probando que no fueron a ese destino, sino a Clorinda, en el límite con el Paraguay", reveló. La investigación fue iniciada el 13 de octubre en el juzgado federal Nro. 2 de Santa Fe. >

"A partir de allí aparecieron elementos suficientes para la promoción de un sumario, que puede traer serias consecuencias porque se advirtió un cambio en el destino. Entonces hay vehementes sospechas de algún acto irregular; por eso se procede al relevo", confirmó.>

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Cambiar todo

El ministro reiteró que la pretensión de la nueva política para la Dirección implica cambiar objetivos, mentalidad y acciones.

"A dos meses de haber asumido la conducción, Leegstra llegó a la conclusión de que para poder cumplir con las directivas fijadas desde el Ejecutivo, tenía (y tiene) que cambiar personal. Con esto no va más", sentenció el funcionario.>

En el mismo sentido, adelantó que ya hay personal sumariado, otro que pasará a disponibilidad, o será enviado a distintos destinos en otras regionales.>

"No quiero hablar de purga -insistió-, pero sí de una reestructuración en función de objetivos claros, y de la necesidad de contar con personal que esté dispuesto a llevar adelante las acciones que se requieren". >

Elogios

El ministro evaluó con términos elogiosos el trabajo de las Unidades Regionales y la gestión que viene desarrollando el jefe de la Policía provincial, Jorge Pallavidini, quien reemplaza a la Dra. Leyla Perazzo.

"Veo cambios cualitativos -opinó-. Hay un fuerte disciplinamiento hacia adentro, una acentuada verticalidad desde la Jefatura de la Policía, y una apertura hacia la comunidad". Rosúa aseguró que se percibe en la mayoría de las Regionales una dinámica que antes no existía.