Organizada por el Foro para el Desarrollo de la ciudad de Santa Fe y la Región, se realizó ayer una jornada de debate sobre la situación y medidas que deben adoptarse en torno de la pesca comercial del sábalo, una especie para algunos, ya en riesgo de extinción. Asistieron referentes de todos los sectores involucrados: pescadores, frigoríficos, legisladores provinciales y nacionales, científicos, funcionarios de Medio Ambiente, entidades civiles, cabañeros, además de los integrantes de la organización convocante.
Cada actor formuló primero una exposición sobre su postura, y después se abrió el debate para el intercambio de opiniones. >
El diputado Santiago Mascheroni (UCR) fundamentó el proyecto de ley votado por el cuerpo hace quince días, para imponer una veda temporal y anual de tres meses (noviembre a enero) con la idea de proteger el sábado durante la época de su reproducción. La iniciativa propone que durante ese período, los pescadores reciban un subsidio; la primera vez será solventado por el Estado, y luego afrontado con lo que se recaude por el cobro de tasas a frigoríficos.>
"Hay que limitar la extracción porque de lo contrario, en poco tiempo no tendremos más pescados, como en algunos países europeos", dijo Mascheroni.>
Como referente del Senado, el representante del departamento La Capital, Juan Carlos Mercier, aclaró que existen diferencias en el cuerpo respecto de lo aprobado en Diputados, pero no descartó que igualmente, la Cámara vote la iniciativa el próximo jueves.
El legislador remarcó la necesidad de intentar consensuar una legislación común con las demás provincias que comparten el recurso, aunque recordó las dificultades que hicieron fracasar, en su momento, los intentos para buscar una salida similar dentro del marco de la Región Centro.>
"Estamos matando la gallina de los huevos de oro; vamos al precipicio", diagnosticó. "En el medio, aparece esta idea de la veda, pero la cuestión de fondo es que si no hay una política compartida, lo que se cuida de un lado se mata del otro y así no se puede avanzar". >
Asimismo, advirtió que aun prohibiendo, suelen buscarse las vías alternativas y por izquierda para continuar con la actividad. En este contexto, consideró necesario empezar a ver que el recurso no es tan renovable.>
"Vamos haciendo todo contra natura; vamos rompiendo todos los equilibrios. Lo que estamos haciendo con los pescados es un desastre", disparó.>
Por otra parte, se manifestó reacio a la idea de subsidiar la actividad.>
"Si esto no es sustentable, la sociedad no tiene por qué hacerse cargo -opinó-. Deben organizarse para autoabastecerse; hacer un ahorro en las épocas de vacas gordas para poder sostenerse en las de vacas flacas. Hasta ahora, yo veo en esto voluntad suicida, no de sobrevida", sentenció.>
Desde el sector científico, el biólogo Norberto Oldani rescató la importancia del sábado como sustento de la cadena ecológica, puesto que es su primer eslabón. Y aunque no resuelva el problema de fondo, se mostró confiado en que la veda, al ejercer una mayor presión de pesca, pueda ayudar a equilibrar el recurso.
Miguel Angel Lemaire fue la voz que representó a los pescadores, y con su anécdota, graficó la gravedad de la situación: "Mi producción de ayer en la zona de Coronda fue de apenas seis sábalos. Nosotros queremos una veda, porque ya ahora los pescados que sacamos están con sus huevos", expresó.>
También estuvieron empresarios turísticos de la costa y cabañeros. Daniel Moretti expuso que el sector sufrió "una fractura" en la inversión privada a partir de "la ola de extracción del recurso". Y advirtió que cuando hay una gran depredación es porque también existe "una gran corrupción". >
"Aquí nos estamos perjudicando todos; no hay peces ni para el pescador artesanal ni para el turismo. Pero estas decisiones tendríamos que haberlas tomado antes, en 2003 ó 2004. Quizá ahora llegamos todos tarde", admitió.>
El secretario provincial de Medio Ambiente, Marcelo Terenzio, explicó las medidas que se adoptaron desde su área: imponer un cupo a las exportaciones, modificar las medidas de captura, impulsar un estudio biológico sobre la especie, y constituir el Consejo Provincial Pesquero.
Pero particularmente se detuvo en los resultados del último estudio encargado sobre el sábalo, del que surge que "la especie no está en colapso, pero sí en riesgo si no se toman medidas". >
A su turno, el diputado nacional Hugo Storero (UCR) valoró el esfuerzo provincial que se hace, pero consideró imprescindible una política nacional dado que son siete las provincias que comparten el recurso. >
"Tenemos que prohibir la salida del recurso del país. Por eso, proponemos (a través de un proyecto de ley) que se suspendan las exportaciones durante tres años, porque el colapso si se da, va a ser para todos", advirtió. El legislador recordó que es la exportación la principal fuente de extracción del sábado; en lo que va del año, Santa Fe ya exportó 17 mil toneladas. >
Por último, Gustavo Fontanini de la Cámara de Comercio Exterior, consideró fundamental que la provincia decida qué pretende hacer con su recurso.>
"Debe definir cuál será la escala de actividad turística, y cuál la de la pesca comercial. Porque la veda sirve como medida coyuntural, pero tenemos que ver qué queremos hacer con el recurso", sentenció. >
En una de sus intervenciones, Eduardo Martínez, empresario frigorífico, intentó plantear como contradicción el hablar de un recurso terminado, mientras se sostiene al mismo tiempo que se exportan grandes volúmenes. El empresario hizo un especial reconocimiento a la gestión de Medio Ambiente, que redujo la captura en un 30 por ciento, y apeló a "algunas opiniones científicas" según las cuales, "el recurso no está en peligro ni terminado". Más adelante, aseguró que el sector tiene predisposición para buscar salidas consensuadas y "salvar el recurso", puesto que hicieron "inversiones millonarias" a partir de la pesca comercial.
Sin embargo, cuando el presidente del Foro, René Galeano, preguntó qué cifras representaba el negocio de la pesca, o cuando Hugo Storero indagó respecto de los volúmenes que se exportan, las respuestas de los empresarios estuvieron ausentes. Sólo se limitaron a decir que las cosas que se escriben no son siempre ciertas, y que sus empresas demandan "esfuerzo y sacrificio".
Carlos Ferrari, asesor de la Cámara de Frigoríficos, dijo en otro tramo de la discusión que la provincia debe decidir si quiere o no la pesca comercial. Porque "es la actividad frigorífica la que genera una actividad importante en la zona de la costa. Quienes conocen esta realidad no pueden plantear que se suspenda la pesca comercial -advirtió-, porque no podría ser reemplazada por el turismo". Ferraris aseguró que "no hay ningún sector que haya invertido tanto en la zona como el frigorífico", y sobre esa base, también garantizó la "predisposición para participar de mesas de diálogo en las que se busquen salidas". Desde ya, se manifestó contrario a limitar las exportaciones porque eso implicaría "la quiebra de los frigoríficos", pero sí coincidirían con una veda temporal, "como salida intermedia".