DE LA REDACCIÓN DE EL LITORAL
"La definición de mi obra puede ser muy amplia pero a la vez muy simple: es el soporte de mi forma de hacer; ella es lo que sostiene mi necesidad de recorrer la tela con la pintura. Por eso es diversa, ya que la técnica y las herramientas son secundarias", dice la artista santafesina Alicia Herrera, que el 2 de enero inaugura su primera muestra de pinturas en la sala de exposiciones de la Casa de la Cultura de Maldonado (Uruguay).
La pintora, cuyo lenguaje oscila entre el cubismo y la abstracción, expondrá hasta mediados de enero.>
En diálogo con El Litoral intenta definir los instantes de abstracción en los que la sumerge su propia búsqueda de expresión artística: "en mi taller, me siento un utensilio más, podría ser cualquier persona, ya que el verdadero autor es el arte, y uno no es sino uno de los instrumentos que intenta estar a la altura o ser digno de él. Eso nunca se sabe, siempre viene como respuesta del otro. Pero mientras tanto, tengo la gran dicha de disfrutar lo que hago".>
"Cuando doy por terminada una pintura, y es algo contingente, un punto final arbitrario por esa dificultad de una plena satisfacción, me sucede algo extraño: es como si ya no me perteneciese más, pero a su vez, es algo que ha sido íntimamente mío. Partiendo de que en toda obra está lo que se ve pero, a su vez, algo se muestra más allá de lo visto, creo que queda allí, en el fruto de mi trabajo, algo que, sin saberlo, ha sido parte de mí misma".>
Pintora santafesina, en sus comienzos autodidacta. A posteriori inicia sus estudios con el retratista Diego Álvarez, artista de proyección nacional e internacional, y los continúa con la Profesora y artista plástica Miriam Fiorano.
Sintetiza su arte en una conjunción que incluye la certidumbre del color y la inconstancia propia del movimiento, tendiendo a la búsqueda de la simplicidad, lo que, a su vez, convoca a la mayor profundidad.>
En su pintura, las formas responden al recorrido de la mano, ese tránsito en contrapunto que impulsa el movimiento hacia lo inédito lejano y su fluir oscilante hacia lo más íntimo.>
Su lenguaje es abstracto, pero con una intensidad visual que lo transforma en fácilmente comunicable. Utiliza una técnica mixta, sobre papel o tela.>